Jaime Torres Torres Imagínese que alguien parodie la letra de “Lamento borincano” de Rafael Hernández. Y que lo haga para invitar al sexo desenfrenado o al uso de sustancias. De seguro, los herederos y custodios de la obra del insigne compositor aguadillano acudirían a los tribunales porque hay leyes estatales y federales que protegen los … Continúa leyendo La profanación de Ñejo
La profanación de Ñejo
