Iglesia Metodista de Salinas reconoce a Víctor Alvarado Guzmán por su liderazgo ambiental 

Ambiente

El líder salinense fue reconocido por más de tres décadas de compromiso con la defensa ecológica y la justicia para las comunidades del sur

(Salinas, Puerto Rico, 1 de septiembre de 2026) – Hay reconocimientos que celebran una obra reciente. Otros, en cambio, reconocen toda una vida.

El pasado 28 de agosto, la Iglesia Metodista de Puerto Rico en Salinas, Luz del Mundo y Sal de la Tierra, otorgó al líder ambiental Víctor Alvarado Guzmán el Premio METSALI en la categoría de Ambiente, en reconocimiento a una trayectoria de más de tres décadas marcada por la defensa del agua, la tierra, las costas y las comunidades del archipiélago puertorriqueño.

Para Alvarado Guzmán, el premio tiene un significado especial. No representa únicamente un reconocimiento personal, sino el reconocimiento a cientos de personas que, durante años, han salido de sus hogares, participado en reuniones, marchas, vistas públicas y actividades comunitarias para defender el derecho de sus comunidades a vivir en un ambiente sano.

“Gracias a la reverenda Nesilú López Colón y a la Iglesia Metodista. Recibo este reconocimiento con una profunda emoción y humildad. Cuando uno lleva tantos años en estas luchas, comprende que ningún logro es individual. Detrás de cada victoria, de cada denuncia y de cada comunidad que logra hacerse escuchar, hay personas que dedicaron tiempo, sacrificaron momentos con sus familias y se atrevieron a levantar la voz cuando hubiera sido mucho más fácil permanecer en silencio”, expresó Alvarado Guzmán.

Su historia en el ambientalismo está íntimamente ligada al Comité Diálogo Ambiental, organización fundada en 1996, en la cual comenzó una trayectoria que lo convertiría en una de las voces más persistentes en defensa de la justicia ambiental en el sur de Puerto Rico.

Durante la actividad, Alvarado Guzmán agradeció de manera especial el respaldo de la Lcda. Ruth “Tata” Santiago Quiñones, cofundadora del Comité Diálogo Ambiental, así como el apoyo y la comprensión de su esposa, Litzy Alvarado Antonetty. El líder ambiental reconoció que la familia realiza importantes sacrificios y que, en muchas ocasiones, ceden parte de su tiempo junto a sus seres queridos para hacer posible el compromiso con las causas y comunidades que se defienden.

Desde hace 30 años, Víctor ha participado en importantes luchas comunitarias para proteger el acuífero del sur, evitar proyectos que amenazaban las áreas naturales y las comunidades, defender terrenos agrícolas y ecosistemas costeros, y denunciar los impactos ambientales de actividades industriales y contaminantes.

Su voz ha sido particularmente constante en la lucha contra la quema de carbón y el depósito de sus cenizas tóxicas de la corporación AES en Puerto Rico. Durante años ha acompañado a comunidades que han denunciado los riesgos de estos residuos. Incluso fue arrestado en el 2016, junto a otros veinte activistas, al paralizar camiones que intentaban depositar cenizas de carbón en el vertedero de Peñuelas.

“Una de las cosas que he aprendido en todos estos años es que las comunidades no pueden esperar a que alguien venga a salvarlas. Los cambios comienzan cuando la gente conoce sus derechos, se organiza y decide que no va a permitir que su salud, su agua o su futuro sean negociados”, sostuvo.

Actualmente, el líder ambiental está apoyando las gestiones realizadas por la comunidad Cimarrona de Guayama para que se remuevan montañas de sedimento mezcladas con residuos de carbón, depositadas ilegalmente cerca a sus hogares.

Pero la trayectoria de Alvarado Guzmán no se ha limitado a la denuncia. Una parte fundamental de su trabajo ha sido la educación ambiental, convencido de que no es posible proteger aquello que no se conoce ni se valora.

Por años ha contribuido a crear espacios para que niños y jóvenes conozcan las áreas naturales y comprendan la importancia de defenderlas. La educación, el contacto directo con la naturaleza y la formación de nuevas generaciones de líderes ambientales han sido componentes esenciales de su visión de transformación social.

También ha sido productor y moderador de programas radiales como “Dígalo Usted” (2005-2010), y “Agenda Ambiental” que se transmite desde hace 5 años por la emisora WPAB 550AM y por distintas redes sociales.

En el presente, Víctor Alvarado se desempeña como asesor ambiental de la senadora María de Lourdes Santiago Negrón y como Secretario de Asuntos Ambientales del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) a nivel nacional, responsabilidades desde las cuales continúa impulsando iniciativas, proyectos, investigaciones y denuncias relacionadas con la protección de las áreas ecológicas y la defensa de las comunidades.

Sin embargo, para Alvarado Guzmán, los cargos y reconocimientos no han alterado la esencia de su trabajo.

“Los espacios pueden cambiar o ampliarse, pero el compromiso sigue siendo el mismo. Mi lugar siempre estará junto a las comunidades, junto a las personas que defienden su agua, su tierra y su derecho a vivir con dignidad. Esa ha sido mi escuela y seguirá siendo mi principal compromiso”, afirmó.

Durante la actividad de los Premios METSALI, celebrada en el templo de la Iglesia Metodista ubicado en la urbanización Las Mercedes, también fueron reconocidas personas que se han destacado por su servicio a la comunidad en diferentes áreas.

Los galardonados fueron Wayne Torres, en la categoría de Emprendimiento; el Proyecto 2 Gen, dirigido por Xiomara M. Colón Santiago, en Educación; el Dr. José “PPH” Rodríguez, en la categoría Emocional; Zugeily Soto Díaz, en Físico; Jaqueline Vázquez, en Social; y el pastor Edgard M. Olivero Barreto, en Espiritual.

El Premio METSALI otorgado a Víctor Alvarado Guzmán ocurre en un momento en que Puerto Rico continúa enfrentando importantes retos ambientales: la contaminación industrial, la amenaza a los recursos de agua, la pérdida de terrenos agrícolas, la presión sobre las costas y los ecosistemas, los cambios en los procesos de permisos y la necesidad urgente de garantizar que las comunidades tengan una verdadera participación en las decisiones que afectan su futuro.

Por eso, para el líder ambiental, el reconocimiento no representa una meta alcanzada, sino una pausa para mirar el camino recorrido y renovar el compromiso con el futuro.

“Este premio me recuerda de dónde venimos, las luchas que hemos librado y las personas que han estado en el camino. Pero también me recuerda todo lo que todavía falta por hacer. No podemos cansarnos de defender nuestra agua, nuestras costas, nuestros terrenos agrícolas y nuestras comunidades. La defensa del ambiente es, en esencia, la defensa de la vida”, concluyó Alvarado Guzmán.

Víctor Alvarado celebra el reconocimiento con sus seres queridos. Foto/suministrada

Deja un comentario