Dos arquitectos conocedores de la ecología puertorriqueña

Por Carlos Montalvo-Mont
Arbolista Paisajista

Para principios de la década de los años 70, los puertorriqueños desarrollaron mucha conciencia sobre el patrimonio ambiental. Entre los personajes que se destacaron en la defensa ecológica, estuvieron el Arquitecto, Gabriel Ferrer Amador y el Arquitecto Francisco Javier Blanco.

Ferrer Amador fue el padre del Ecoturismo; en 1971 organizó el Fondo de Mejoramiento y ese mismo año la Junta de Planificación de Puerto Rico; adoptó la alineación de la Ruta Panorámica y el Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) inició el plan para desarrollar la Ruta Panorámica, el cual estuvo a sus cargo.

Los 266 kilómetros de la ruta se completaron en 1975 bajo un programa del DTOP. Desde entonces, el cambio de una sociedad mayormente agrícola a una industrializada ha provocado presiones de desarrollo en los usos del terreno, impactando el carácter escénico de algunos tramos de la Ruta Panorámica.

Para 1970 este periodista trabajaba como reportero de prensa de varios medios de comunicación y conocí personalmente a Ferrer Amador durante decenas de conferencias de prensa en sus oficinas en Hato Rey, Puerto Rico.

Humanizar y Ambientar era su lema, organizando excursiones y caminatas, fomentando el ejercicio en las personas de la tercera edad y promoviendo la conservación de los montes y ríos. Natural de la ciudad de Arecibo, Puerto Rico, Ferrer Amador te llevaba a los Bosques Estatales de Carite, Toro Negro, Guilarte y Maricao, además de sus charcas, lagos y saltos de agua.

Sus excursiones de turismo interno incluían las cualidades históricas como las casas de camineros, las construcciones de piedra de principios de siglo, los artefactos de la obra pública española y las haciendas de café y azúcar, entre otros.

Por otra parte, el Arquitecto Francisco Javier Blanco Cestero, natural de San Juan, Puerto Rico; fundó en diciembre de 1969 el Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico, ahora conocido como Para La Naturaleza, un proyecto propulsado por el entonces gobernador Roberto Sánchez Vilella y por Stuart Udall, Secretario de lo Interior, durante la administración del presidente Lyndon B. Johnson.

El Fideicomiso de Conservación, respondía a la necesidad de controlar la desmedida expansión urbana y el deterioro de nuestro medio ambiente, proteger y enaltecer los recursos y las bellezas naturales de la Isla. Como reportero de prensa participé de innumerables conferencias de prensa de Blanco Cestero durante la década de los 70.

Javier Blanco, dedicó los recursos del Fideicomiso de Conservación a adquirir terrenos de gran valor ecológico, estético, histórico y cultural para conservarlos a perpetuidad y desarrollar programas educativos para crear conciencia de la necesidad de protegerlos para el disfrute de todos.

El arquitecto Javier Blanco, adquirió terrenos en la Bahía fosforescente de La Parguera, una laguna llana rodeada de bosques de mangle y aguas con extensos arrecifes de coral en Lajas; el Cañón San Cristóbal, una formación geológica única en la región del Caribe, ubicada entre Aibonito y Barranquitas.

Punta Guaniquilla, una mezcla de elementos geológicos como lagunas, bosques de mangle, cuevas y un recurso histórico en Cabo Rojo; Punta Yegua, una serie de colinas vírgenes con vista al mar en Yabucoa; el área natural protegida Jorge Sotomayor del Toro, un bosque de palmas de sierra y otros árboles nativos en Caguas; y el Bosque de Pterocarpus entre los ríos Blanco y Antón Ruiz de Humacao.

Blanco logró adquirir la Hacienda Buena Vista en Ponce, una estancia de frutos menores que luego se convirtió en una hacienda de café; Hacienda La Esperanza, un extenso bosque costero donde se ubicó una de las más importantes haciendas azucareras del siglo XIX en Manatí; y Cabezas de San Juan, un complejo sistema ecológico en el que se entrelazan playas, bosques costeros, bosques de mangle, arrecifes y una laguna bioluminiscentes, además del histórico faro de Fajardo. También adquirió la Casa Power y Giralt, en el Viejo San Juan.

Árboles más Árboles fue para-Blanco Cestero uno de sus lemas; en 1989 creó viveros de árboles nativos para la recuperación ecológica de los ecosistemas de Puerto Rico. El objetivo de Javier Blanco era el de mejorar el medioambiente en Puerto Rico a través de programas educativos y de planificación ambiental.

Arquitecto Javier Blanco.

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