Editorial: por la libre la entrada de indocumentados a Puerto Rico

Jaime Torres Torres

Prensa sin censura

La entrada de indocumentados a Puerto Rico se le ha escapado de las manos a la guardia costera, tanto federal como estatal.

Por cada embarcación de emigrantes ilegales que es interceptada, una decena pasa por debajo del radar por una razón: la falta de vigilancia, particularmente en zonas privadas o poco accesibles del litoral en pueblos del Noroeste, como Aguadilla e Isabela.

El pasaporte a empleo y comida cuesta el precio que pudieran pagar en metálico desde Haití o la República Dominicana (ascendente en algunos casos a entre $500 y mil dólares, según la cabida de la yola) y la sobrevivencia al cruzar el turbulento Pasaje de Mona o las feroces corrientes del Atlántico al noroeste de Puerto Rico.

No se dice (y la prensa corporativa apenas investiga) pero llegan -muchas veces a manera de explotación o una trata de manos de obra- a desempeñar el trabajo que muchos puertorriqueños rechazan (en restaurantes como meseras y mozos, en proyectos de construcción y hasta como sirvientes de familias adineradas).

En un recorrido por la solitaria Playa Shacks, entre Aguadilla e Isabela, que solo suelen frecuentar norteamericanos amantes del ‘surfing’, divisamos dos yolas.

Bastó observar el interior de una varada en la orilla del feroz mar para imaginar la dantesca travesía. Desde ropa de playa o trajebaños, gorras, camisetas de manga larga, chalecos salvavidas, medias, zapatillas, toallas sanitarias, bultos y mochilas, cepillos, latas de cervezas y bebidas azucaradas, botellitas de agua, galletas, golosinas y pan.

Al desembarcar, ¿a dónde fueron? ¿Quién los esperaba? ¿Dónde están? Y la próxima lancha, ¿cuándo arribará? ¿Y con cuántos pasajeros?

Preguntas que la guardia costera que ofrece vigilancia en la colonia debe responder. Y eso que en este editorial solo abordamos la entrada de emigrantes haitianos y dominicanos.

Qué no sucederá con los cargamentos de drogas, porque de una embarcación interceptada, también una decena entra inadvertida.

Fotos/JaimeTorresTorres

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s