No a la demolición del Hospital de Vieques, sí a su reconstrucción

(Nota del Editor: En momentos en que se habla de una asignación de FEMA ascendente a $39 millones para construir un hospital en Vieques publicamos la carta que el Dr. Domingo Luis Cáceres Ortiz le cursó al nuevo alcalde de la Isla Nena, José Corcino Acevedo, en la que revela que, contrario a lo generalizado por la prensa local e internacional, el CDT Susana Centeno se encuentra en condiciones aceptables y que tampoco es foco de contaminación por hongos.)

Dr. Domingo Luis Cáceres Ortiz
Especialista en Medicina de Familia

Para Prensa sin censura-Noticias

Las primeras planas de varios periódicos locales e internacionales comentaban sobre una destrucción total tras el paso del huracán María con posterior infestación de hongo en su interior.

Estas opiniones llevaron al gobierno municipal de Vieques a cerrar el hospital y tener que improvisar un hospital en el refugio de Vieques. Hoy solo se habla de una asignación millonaria de parte de FEMA para demoler la “deteriorada y destruida estructura” y así levantar un nuevo hospital.

Presido la Fundación Médica del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico y como parte de mis responsabilidades está la protección y defensa de los derechos de salud, vivienda y la protección del ambiente de aquellos más desventajados, en el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades pobres en todo PR, incluidos Vieques y Culebra.

En la visita de marzo pasado al CDT de Vieques, también estuvieron representando la Fundación Médica, la Sra. Rosienid Selpa, trabajadora social y la Dra Josefina Espaillat, médico generalista y voluntaria de la fundación.

En los pasados años la Fundacion Médica ha estado muy activa en Vieques. Entre otros proyectos, organizamos una cena navideña para una comunidad de envejecientes y pacientes de cáncer en el Centro de Actividades del Municipio, ayudamos a una joven madre a terminar la construcción de su casa donando las ventanas y puertas.

Al centro VAR, Vieques al Rescate, donamos equipo médico de alta tecnología para su oficina de evaluación médica y una unidad de aire acondicionado. También promovimos la obtención de paneles solares por donativos, para este centro que tanto ayuda a los pacientes de cáncer y otras condiciones de salud. Se han donado sillas de ruedas, andadores y participamos activamente de las brigadas de rescate que organizó el Colegio de Médicos y Cirujanos luego del paso del huracán María.

Soy especialista en Medicina de Familia y para el año 1999 y por los siguientes siete (7) años trabajé de manera voluntaria en este Centro de Salud, con médicos generalistas, especialistas, enfermeras, y farmacéuticos, que también donaban de su tiempo. Se organizaban clínicas auspiciadas en ocasiones por el grupo “Salud para Vieques”, compañías farmacéuticas y otras por grupos médicos. Era tal su organización que la administración municipal y la del hospital con sus empleados y voluntarios de las comunidades viequenses trabajaban en conjunto con estos profesionales de la salud, notificando e invitando a las comunidades y a los pacientes.

Teníamos acceso a los expedientes médicos, siempre bajo una estricta protección de su información privilegiada. Tuvimos la ayuda y aportación de los Municipios de Carolina y Vieques. Unas veces en donaciones de equipo y medicinas para sala de emergencias y otras en transportación fuera por aire y tierra.

Esta visita ha sido sumamente importante para mí como médico que trabajé en este centro.
En adelante mis razones de porqué este edificio que alberga el Centro de Salud de Vieques, “¡no deba ser demolido y sí reconstruido!”


No me considero ni arquitecto, ingeniero ni contratista con vastos conocimientos en la construcción pero sí soy un ciudadano más, que conozco este centro (hospital) y preocupado por las opiniones de personas ajenas a Vieques, que sí estuvieron en Vieques, habrá sido solamente, e inmediatamente de haber pasado el devastador huracán María.

Alrededor de tres años despúes logran que se asignen $39 millones para la construcción de un nuevo hospital. Estas personas llevaron el mensaje de que el hospital de Vieques había sido destruído totalmente por el huracán y que también todo en su interior estaba inservible por estar contaminado con hongo.

Esta fue la razón principal para cerrar sus puertas a los viequenses y obligó en invertir dinero para levantar el refugio de Vieques como hospital y mover al personal médico y paramédico a este lugar mucho más pequeño y de difícil acceso.

Obligó a utilizar dinero del Departamento de Salud o del mismo municipio viequense. Hasta hoy día cumple como hospital pero con limitaciones. Varias visitas en los años posteriores al huracán y a la negativa de la administración municipal de Vieques y otras personas en posiciones políticas en Puerto Rico no permitieron que la Fundación Médica pudiera organizar una comisión voluntaria, apolítica y de profesionales entre, arquitectos, ingenieros, expertos en salud pública y ambiental, tanto como médicos de varias especialidades e intereses.

Todos seguiríamos estrictas medidas de seguridad y protección personal para entrar al hospital. Esta negativa, basada en rumores de que no se podía entrar al hospital por riesgo a infectarse con hongo, atrasó sin razón alguna el poder opinar a tiempo sobre la supuesta demolición del CDT de Vieques. Por esta actitud tan ilógica me motivé a comunicarme con líderes comunitarios de Vieques que conocen de mi trayectoria y servicio a los viequenses. Estos hicieron posible poder conocerlo a usted y concertar esta visita.

Me ampara el que objetivamente vea, palpe, toque, respire y huela dentro del edificio y sin ninguna presión externa, para saber si esta estructura necesita más que una reconstrucción. Sí puedo compartir y opinar libremente y sin ataduras, el que aquellas personas bien intencionadas en ayudar, no intervengan solo por el hecho de utilizar 39 millones de dólares en “construir” un nuevo hospital cuando con solo contratar una compañía local y especializada en limpieza de hospitales hubiera resuelto parte del problema.

Además, una compañía especializada en construir hospitales debería realizar el trabajo de reemplazar toda la cablería eléctrica, los conductos de aire acondicionado, la tubería de agua, y los conductos de oxígeno donde aplicaran, sin destruir en su totalidad este majestuoso edificio.


Sí hay áreas donde se observan deterioro normal por el tiempo que lleva en desuso, con algún sucio y desorden. Por ejemplo, el área de OPD, a la entrada del hospital. Allí sí hay basura acumulada dando la impresión de un deterioro general. Pude constatar mobiliario normal de un hospital, entre camas, camillas, cunas, hasta una incubadora y equipo de oficina, regados en el área pero no deteriorados por el agua o humedad.

Entre estos se vieron papeles sueltos, un sinnúmero de cajas con materiales de hospital y equipo en general. La mayoría de las ventanas en el techo, que proveen una iluminación indirecta, estaban intactas y protegidas con sus respectivas tormenteras. Una o dos estaban rotas y/o abiertas sin las tormenteras. No observé nada del mencionado hongo en el techo o paredes. No había manchas en las paredes. Solo en el piso y escasas. Tampoco observé grietas en las paredes ni en las que parecieran columnas de soporte. Si alguna de estas paredes eran de “gypsom board” estaban intactas, sin manchas ni rotas. En general las puertas y ventanas de todo el centro no se veían sucias, rotas ni en deterioro. Se observaron áreas completamente limpias, faltan varios paneles de techo o sea, los acústicos rotos, espacios en el techo donde pueden haber grietas pasando agua y/o humedad, pero no hongo.

Los gabinetes de metal y alguno que otro equipo en el laboratorio, en la sala de pediatría, de observación, sala de emergencia y sala de partos están impecables. O sea, no se observa un deterioro tal y cómo han querido hacer ver.

Si se observan cables eléctricos deteriorados, reafirmo, por los años de construcción de este edificio y exposición a humedad generada por las mismas tuberías de agua y A/C que además están rotos y deberían ser reemplazados.

Se observaron pasillos con losetas rotas pero todo el piso en general está en buen estado. No se percibió ningún olor a humedad, a gases, a hongo, ni escreta u orina. Ni siquiera en los baños. Además los inodoros y lavamanos que pudimos ver estaban limpios e intactos. En el área dental, dos sillas en buen estado y con su respectiva máquina de rayos X que aún encendía. La máquina de rayos X de uso en Sala de Emergencias y OPD también encendía pero su funcionalidad debería ser analizada por expertos.

En mi humilde opinión y luego de ésta visita presencial, creo que debemos considerar la “reconstrucción” siempre y cuando se agoten todas las posibles causas de inestabilidad física en la estructura, ejemplo, daño irreparable del techo, de algún contaminante tóxico o infeccioso, que no se pueda resolver con medidas de construcción simples o de seguridad e higiene y por personal competente.

El evaluar la estructura física, interna y externa de este edificio de una planta, me confirma que NO se debe demoler. Esta sólida estructura que ha servido de hospital al pueblo viequense por espacio de más de 20 años, los turistas y los viequenses lo necesitan abierto y en toda su capacidad funcional. ¡NO demoler! Las compañías a evaluar deben estar comprometidas con Vieques y Puerto Rico y no con el dinero asignado. Que éstas contraten personal viequense.


Con esta asignación de treinta y nueve (39) millones de dólares se puede reconstruir sin demoler y capacitar este centro con la más alta tecnología en equipo médico, de comunicaciones, sistema de almacenaje de agua, planta eléctrica, el uso de energía renovable, digamos paneles solares y el apoyo de los médicos, estudiantes de medicina, residentes que puedan aportar de su tiempo en desarrollar un programa de salud preventiva en la isla municipio de Vieques.

La Escuela de Salud Pública y Ambiental debería de ser considerada en cualquier decisión de privatización a tomarse en el futuro sin ceder a las presiones de las aseguradoras privadas ni las de “MC Advantage”.


Además se debe considerar que una demolición total no es apropiado en este momento. Esta propuesta demolición tomaría el doble de tiempo de una reconstrucción. Este tiempo de espera podría causar otro colapso en los servicios de salud en el refugio. Se debe re-evaluar la propuesta de FEMA. Pero debemos de respaldar la idea suya para que ese dinero se utilíze en construir un anexo al CDT, que reúna las cualidades como otra área de observación y tratamiento en el manejo de personas envueltas en alguna emergencia natural y/o infecciosa.

Debería contar con sus respectivos cuartos de aislamiento y equipo apropiado, otra vez de la más alta tecnología.

Espero que mi opinión sirva en la toma de decisión cuando llegue el momento de negociar el uso de estos fondos federales, que siendo mucho dinero, usted como alcalde y como viequense pueda convencer a los “otros” de que se puede reconstruir no solo el CDT (hospital) sino toda la infraestructura de “La Isla Nena”, Vieques. Para beneficio de todos los viequenses residentes y todo aquél que visite la isla.

(El autor es Presidente de la Fundación Médica del Colegio de Médicos Cirujanos de PR)

Condición actual de la sala de enfermería del Hospital de Vieques.

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