Vox Populi
María Rivera
Dorado, Puerto Rico
Desde que Carlitos López murió y Aníbal José Torres heredó la silla de la poltrona conforme a la voluntad del hoy difunto, en Dorado pueblo no pasa nada.
No cambia. Excepto que el gobierno estadolibrista municipal se ha quedado con muchos edificios.
La calle principal, la Méndez Vigo, la han convertido en parte de ello. Han fragmentado sus agencias de servicios en diferentes edificios y la Casa Alcaldía es como un gran museo, un elefante blanco.
Las calles rotas, especialmente en algunos barrios por las macroconstrucciones para ricos.
La expansión de las instalaciones sanitarias bajo las carreteras; la construcción de un nuevo hotel en el área de Los Paseos, PR-693 hacia los hoteles.
Perros y gatos realengos, los cuales no recogen. ¿Qué hacen? Orinan y evacuan en nuestras casas y alrededores, lo que representa un problema de salud pública.
Los tapones son el pan nuestro de cada dìa y la construcción de una nueva rotonda en la entrada hacia el Barrio Maguayo, una vez sales de la rotonda al bajar del expreso.
Hay un sistema de vigilancia por cámaras por las cuatro esquinas del pueblo que hace que uno se sienta asediado por el Municipio.
Tienen un edificio abandonado por una fábrica como centro de mando. Sin embargo, la criminalidad también nos está tocando.
La gestión de Aníbal José Torres es como el refrán: mucho ruido y pocas nueces en Dorado…

