Fe
Prensa Sin Censura/Servicios Combinados
(28 de julio de 2026) – A pocos días del inicio del Festival Internacional de la Juventud Católica, el santuario mariano de Medjugorje en Bosnia-Herzegovina sufrió un acto de vandalismo y profanación en la madrugada de este 28 de julio de 2026.
Desconocidos prendieron fuego con líquido inflamable a una instalación del templo, pintaron de negro la estatua de la Virgen y dejaron pintadas con insultos que tildaban de impostores a los videntes.
Grave profanación en Međugorje
Dolor e indignación entre los peregrinos tras un ataque vandálico contra dos de los principales lugares de oración de Međugorje. La imagen de la Virgen en la Colina de las Apariciones fue cubierta con pintura negra y profanada con una inscripción ofensiva.
También fue atacada la Cruz Azul, donde la imagen mariana apareció manchada y se dejó otra inscripción de carácter blasfemo.
Este lamentable hecho ha causado profunda consternación entre los fieles, que han respondido con oración y reparación, pidiendo respeto por los lugares sagrados y que las autoridades identifiquen a los responsables.
Se invita a los fieles a orar por la reparación de esta ofensa, por la conversión de quienes cometieron este acto y por la paz en los corazones.
ORACIÓN DE DESAGRAVIO POR MEDJUGORJE
Señor Jesús, con el corazón lleno de dolor nos postramos hoy ante Ti para reparar las ofensas cometidas contra Ti y contra tu Santísima Madre en Medugorje.
Recibe este humilde acto de desagravio y transforma el odio en amor, la violencia en paz y la oscuridad en luz.
Virgen María, Reina de la Paz, hoy contemplamos tu tristeza por tantos hijos que aún no conocen el inmenso amor de Dios. Abraza especialmente a quienes han cometido estos actos; dales la gracia de la conversión, del arrepentimiento y del encuentro con tu Hijo.
Te pedimos también por todos los peregrinos que acudirán de todos los rincones del mundo.
Que este ataque del maligno no apague la fe, sino que la fortalezca.
Que donde algunos han querido sembrar división, Tú hagas florecer la unidad; donde han querido apagar la esperanza, Tú hagas renacer la alegría; y donde han querido destruir, Dios levante una obra aún más grande para su gloria.
Creemos, Señor, que el amor siempre vence al odio y que ninguna profanación puede apagar la fuerza de tu presencia. Madre, hoy renovamos nuestro deseo de vivir tus palabras: «Haced lo que Él os diga».
Ayúdanos a reconstruir, con nuestra oración, nuestro amor y nuestra fidelidad, el templo vivo que somos cada uno de nosotros.
Reina de la Paz, ruega por nosotros.
Amén.


