Política
(San Juan, Puerto Rico, 22 de julio de 2026) – Proyecto Dignidad sostuvo desde el primer momento que Francisco Domenech e Itza García debían separarse de sus cargos mientras se desarrollaban las investigaciones relacionadas con las controversias que hoy enfrenta la administración de la gobernadora Jenniffer González.
La salida en agosto del secretario de la gobernación y la subsecretaria confirma que su permanencia era políticamente insostenible, a juicio de Proyecto Dignidad.
Sin embargo, opina la colectividad, sus salidas no representan el fin de la controversia. Por el contrario, evidencian una preocupante crisis de gobernanza en el más alto nivel del Gobierno y dejan abiertas interrogantes que el pueblo de Puerto Rico merece que sean contestadas.
La salida de dos de los funcionarios de mayor confianza de la Gobernadora no elimina la necesidad de una investigación profunda e independiente. El país tiene derecho a conocer quiénes participaron en las decisiones que hoy son objeto de investigación, quién autorizó las actuaciones cuestionadas y si existen otros funcionarios involucrados.
La presidenta de Proyecto Dignidad, Nilda Pérez, expresó: “Las renuncias [la gobernadora decidió removerlos lo que técnicamente es despido] de Francisco Domenech e Itza García no cierran este capítulo; lo abren. Cuando los funcionarios más cercanos al poder tienen que abandonar sus cargos en medio de una investigación, el país tiene derecho a exigir toda la verdad. Puerto Rico no necesita simplemente sustituir funcionarios; necesita recuperar la confianza en sus instituciones. La transparencia no puede ser un eslogan de campaña ni la rendición de cuentas una reacción ante la presión pública. Ningún funcionario, por influyente que sea, puede estar por encima de la ley ni de la confianza del pueblo.»
Proyecto Dignidad exhorta a la gobernadora Jenniffer González a garantizar la total cooperación de su administración con las autoridades investigativas y a asegurar que ninguna persona interfiera con el curso de la investigación.
La confianza pública solo podrá comenzar a recuperarse si el proceso se lleva a cabo con absoluta transparencia y sin privilegios políticos.
El país atraviesa un momento decisivo. Los puertorriqueños están cansados de administraciones que prometen un gobierno distinto y terminan enfrentando cuestionamientos éticos desde el corazón mismo del poder.
Puerto Rico merece un gobierno donde la integridad sea la norma y no la excepción.
Proyecto Dignidad reafirma su compromiso de continuar fiscalizando al Gobierno con firmeza, defendiendo la transparencia y promoviendo una administración pública donde la ética, la honestidad y la rendición de cuentas sean principios inquebrantables.
Porque las renuncias [despidos conforme a lo planteado por la gobernadora en el mensaje] no sustituyen la verdad, ni la verdad puede quedar subordinada a los intereses políticos. El pueblo de Puerto Rico merece conocer toda la verdad y que se haga justicia, sin excepciones y sin privilegios.

