Gentrificación
(San Juan, Puerto Rico, 27 de junio de 2026) – El Instituto para la Investigación y Acción en Agroecología de Puerto Rico expresó su profunda preocupación ante los cambios propuestos en el proyecto sustitutivo de reforma de permisos ante el Senado sin una discusión amplia con la ciudadanía y los sectores directamente afectados.
La organización advirtió que la medida trasciende un simple cambio administrativo y representa una transformación profunda en la manera en que Puerto Rico protege sus recursos naturales, sus terrenos agrícolas y la seguridad de las comunidades frente a la crisis climática.
“Puerto Rico enfrenta amenazas reales asociadas a la sequía, por ejemplo, el aumento en el costo de la canasta básica y de los alimentos en general, el incremento del nivel del mar y una mayor frecuencia de eventos extremos. En este contexto, debilitar las protecciones y salvaguardas ambientales y agrícolas es una decisión que compromete el futuro del país y será imposible de remediar si no la atendemos hoy”, expresó Katia Avilés Vázquez, directora ejecutiva del IALA-PR.
Entre las principales preocupaciones identificadas por la organización se encuentran:
- El aumento de la fragmentación de los terrenos agrícolas necesarios para la producción de alimentos.
- La reducción de la capacidad del Estado para establecer nuevas protecciones ambientales y responder a los riesgos asociados al cambio climático.
- La subordinación de las consideraciones ambientales y del interés público a criterios predominantemente económicos.
- La creación de mecanismos que podrían dificultar la conservación de terrenos y áreas de alto valor ecológico y agrícola.
- Cambios en la definición y la protección de la zona marítimo-terrestre.
El Instituto señaló, además, que el proyecto se aparta de la jurisprudencia vigente al condicionar la protección de terrenos y recursos naturales a la capacidad económica del Estado para adquirirlos, lo que podría provocar la pérdida de espacios esenciales para la adaptación climática y la seguridad alimentaria del archipiélago.
La organización hace un llamado a que haya un proceso de evaluación de la reglamentación ambiental transparente, participativo y fundamentado en evidencia científica y en las necesidades reales del país y de su gente.
“Puerto Rico necesita una reforma de permisos que mejore la eficiencia gubernamental sin sacrificar la protección de las tierras agrícolas, la seguridad alimentaria, el acceso al agua y la capacidad de adaptación ante la crisis climática. El desarrollo económico no puede construirse a costa del territorio que sostiene la vida”, añadió la directora ejecutiva del IALA-PR, Katia Avilés-Vázquez.
La reforma no solo amenaza la viabilidad de la agricultura y acelera la especulación con la tierra, sino que también profundiza la crisis climática que ya enfrentan nuestras comunidades. Al aumentar la intensidad de desarrollo permitida en las parcelas y flexibilizar los requisitos de protección ambiental, se incentiva la eliminación de árboles y la reducción de áreas verdes que hoy actúan como barreras naturales frente al calor extremo, las inundaciones y otros impactos asociados al cambio climático.
Las consecuencias de estas decisiones recaerán con mayor fuerza sobre las comunidades trabajadoras y de menores ingresos, que ya enfrentan temperaturas cada vez más altas, costos energéticos crecientes y acceso limitado a espacios verdes. Cada árbol que se pierde agrava el efecto de isla de calor, deteriora la calidad de vida de nuestras comunidades y reduce la capacidad del territorio para adaptarse a las sequías, la escasez de agua y los fenómenos atmosféricos extremos.
Resulta particularmente alarmante que estas medidas se impulsen en momentos en que Puerto Rico enfrenta récords de calor, amenazas de sequía, una creciente inseguridad alimentaria y una vulnerabilidad climática cada vez mayor.
Proteger nuestros árboles, nuestros suelos agrícolas y nuestras fuentes de agua no es un obstáculo para el desarrollo; es una condición indispensable para la salud pública, la resiliencia climática, la soberanía alimentaria y el futuro de nuestro país.

