Salsa
JAIME TORRES TORRES
PRENSA SIN CENSURA
25 años después del lanzamiento de “Encore”, reconocido con el Grammy, Roberto Blades propone con “Narco Salsa” un concepto que será acogido con beneplácito por la fanaticada salsera global.
El artista y productor panameño considera que, en términos de contenido social, hay cierto paralelismo con el álbum “Tempestad”, editado por Fania hace 40 años.
“Fue uno de mis fracasos musicales en ventas. Es un disco que le puse mucho empeño con un elenco de grandes músicos que tocan ahí. El que lo escucha hoy se da cuenta de que son profecías”, comenta Blades de la secuencia de 1986 que incluye “El drogadicto”, “Miguelito Guerra”, “La solución” y “Selva de cemento”, entre otras.
“Para mí es un gran trabajo porque habla de lo que el mundo terminaría siendo y la consecuencia en nuestras vidas. Ese disco es un gran trabajo que, con el tiempo, ha cobrado vida. Y la gente lo puede entender, sino lo entendió en ese momento”.
Entonces, su apariencia se asociaba más a la de un rockero de pelo largo y rubio, con ropa negra de cuero. Lo menos que sugería la imagen era que entre surcos revelara uno de los discursos sociales más contundentes en la historia de la salsa.
Sin embargo, el fracaso del disco, porque hubo resistencia de la radio que no lo tocó por la dicotomía entre imagen y contenido, propició que Roberto Blades conociera a Tite Curet Alonso.
“Llegó al hotel donde me quedaba en San Juan. Me fue a visitar. Lo conocí. Me dijo que le había gustado “Tempestad” y que yo era buen compositor, pero que no me iban a entender. Que me mirara en un espejo y mirara mi apariencia. Me dijo: ‘Sigue escribiendo; no te decepciones, tus ideas son muy buenas, pero mezcla un par de las canciones que no te gustan’. Se refería a las canciones románticas de la salsa monga y sin alma”.
Tras la conversación con Tite, aprovechó para incluir en el disco “Radio Bemba: Déjala que suene” una versión salsera de la balada “Flor dormida” de Luis Angel.
“Fusilamos ese tema. Agregamos voces de mujeres en los coros, que fue algo que Willie Colón aportó a la salsa y fue un enorme éxito en Puerto Rico. Fue un gran éxito, pero una gran decepción para mí porque marcó que el mercado no quería escuchar canciones, al menos de mi parte, que tuvieran peso lírico al decir ciertas verdades con arreglos poderosos”.
La narrativa social ha sido recurrente en la obra discográfica de Roberto Blades. Se puede apreciar en “Viviendo”, “Veo, Siento y Canto”, en particular en la composición “Lo que la gente hace por dinero”, y ahora en “Narco Salsa”.

