Educación
El sindicato magisterial denuncia aumento de la violencia institucional y del autoritarismo colonial
(Comunicado, 28 de abril de 2026) – Con lo ordenado ayer por la Junta de Supervisión Fiscal sobre su intromisión en el tamaño de grupos, estudiantes por maestro, seguridad y modelos educativos, el ente federal toma el control absoluto del Departamento de Educación en Puerto Rico.
De hecho, el mandato de esa Junta Imperial incide directamente sobre las organizaciones escolares, por lo que según parece, estaría revocando asuntos tan específicos como la Carta de Organización Escolar, entre otras medidas.
Esto implica que la Junta establecerá hasta la cantidad de estudiantes por grupo, salones, escuelas a cerrarse, recursos a nombrarse, etc. con su propia fórmula sin importar las necesidades educativas de las comunidades y las necesidades del magisterio.
Lo mismo que han hecho con los demás servicios esenciales de nuestro pobre pueblo como salud, energia, vivienda, entre otros.
Esa es la Junta, con la complicidad de un gobierno trumpista y de la Legislatura nacional que solo busca privilegiar a su clase a costa de las necesidades de nuestra gente. Y el Sr. Secretario Eliezer Ramos Parés, que fue el primero en acatar las directrices trumpistas sobre migrantes y diversidades, seguramente hará lo mismo otra vez: acatar a los «federales».
Si el Secretario de Educación no asume un rol activo como funcionario público y se posiciona en favor de la protección y fortalecimiento de la escuela pública; ante el despojo de sus poderes constitucionales por parte de la Junta, debiera renunciar para conservar la dignidad que le pueda quedar.
¿Qué quién arregla esto? El magisterio, las comunidades, el pueblo.
Somos los únicos que contamos con la fuerza para poner las cosas sobre sus pies y construir ese lugar digno y justo al que aspiramos llamado país, llamado Puerto Rico.
Ahí estará EDUCAMOS.
Por el momento, comencemos por nuestra participación en la marcha del Primero de Mayo, Día Internacional de las y los Trabajadores. La unión de voluntades es más poderosa que el miedo. Por tanto, nos parece urgente auto convocarnos en una Asamblea Nacional Magisterial.
¡Pendientes a la convocatoria!

