Carta abierta a Ferdinand Pérez

Política-OpiniónFe

Por Julio Álvarez Rivera
Pastor y teólogo pentecostal

Me hago único responsable de las siguientes expresiones.

Bendiciones en Cristo. Soy el Pastor Julio Álvarez Rivera. Como pentecostal soy un creyente en la sanidad divina y en todos los dones del Espíritu Santo. He sido testigo presencial de grandes milagros. He visto a pacientes entubados y deshauciados (incluyendo niños) restablecerse por completo para asombro de médicos y familiares.

Ahora que leo la noticia de que el cáncer que te habían diagnosticado reaparece en tu cuerpo después que habías sido declarado libre del mismo, me permito hacerte un llamado a la reflexión. Espero que como profesante de la fé cristiana, estés de acuerdo conmigo en dos cosas: que estás vivo hoy gracias al amor y al poder de Dios, igual que yo y que todos, pero más notoriamente en tu caso. Y que la honestidad es uno de los valores pilares del Cristianismo.

Es demasiado evidente que tu programa está sesgado, y más si se le mira desde la óptica de lo que yo esperaría de alguien que afirma ser un discípulo de Jesucristo.

Nunca te he visto cuestionarle a ninguno de los políticos que invitas, por qué se han opuesto a que se audite la deuda de Puerto Rico, por qué han convertido la queja de David en el Salmo 69:4 «¿He de pagar lo que no robé?» en la queja de todo un pueblo y aún de los bisnietos de aquí a 30 años con tal de encubrir a los que desfalcaron el país, al mismo tiempo que esos mismos que se negaron a auditar la deuda acusaban a Mariana Nogales de querer ocultar información financiera y el caso se les cayó una y otra vez en cada tribunal, hasta llegar al Tribunal Supremo donde hasta la mayoría de jueces nombrados por el PNP tuvieron que admitir la falta de evidencia.

Nunca te vi preguntar a Rivera Schatz por qué votó en contra del proyecto 771 para que funcionarios convictos por desfalco de fondos públicos tuvieran que devolver lo robado. Y la hoja de votación está disponible. Ni a Johnny Méndez por qué votó en contra del proyecto 378 para que los legisladores tuvieran que hacer públicos sus informes financieros.

¿Por qué, Ferdinand? ¿Dónde Jesucristo nos enseñó que porque alguien sea ateo como la ex legisladora, tenemos derecho de difamar a la persona, de usar nuestro alcance mediático para contribuir a fabricarle un caso, tal vez porque fiscaliza las aseguradoras de Salud que niegan tratamientos para maximizar ganancias? Y no sólo a ella sino también a su señora madre.

Jesucristo siempre estuvo del lado de los que sufren injusticias y abusos, como ese contrato de Luma que los exime de demandas por negligencia aunque hagan volar casas en explosiones y residentes mueran quemados en sus casas. Oye, Ferdinand: Si tu Pastor que en tu programa afirmó y cito: «La Iglesia no tiene que pedirle al Gobierno absolutamente nada», respalda, ya no en su simple carácter personal sino en nombre de Dios y de los valores cristianos y de la defensa de la familia y de la vida, a los que firmaron ese contrato, tu Pastor te está desviando del camino. Qué fácil es partir la soga por los obreros que trabajaron décadas arriesgándose a morir electrocutados (y muchos murieron) y no cuestionar los salarios astronómicos de los altos ejecutivos de una empresa con fines de lucro, salarios que se pagan con los 9 aumentos de factura.

Reflexiona. Elegir un templo lujoso para asistir, a un costo de 36 millones de dólares concedidos por intercesión directa de Pierluisi en Washington mientras en Vieques una niña murió por falta de hospital, no te garantiza la salvación. Tu Pastor afirmó que «la Iglesia no tiene que reclamar al Gobierno absolutamente nada», pero Isaías 10:1 frente a abusos semejantes al de Luma dice: «¡Ay de los que dictan leyes injustas y prescriben tiranía para apartar del juicio a los pobres, para quitar el derecho de los afligidos de mi pueblo, para devorar a las viudas y robar a los huérfanos!» ¿Quién es profeta verdadero entonces: Isaías o tu Pastor? O es uno o es el otro. Estás siguiendo a un falso profeta interesado en tu dinero, pero a Dios le importas mucho más, y por eso te dió una oportunidad de vida.

Jehová te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, tenga de ti misericordia y ponga en ti la paz que el dinero y la fama no te han podido dar.

Ferdinand Pérez. Foto/Facebook

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