Otra perspectiva de Ricky Martin y la Ley 54

Periodista Alexis Morales-Cales

Análisis

Las noticias en Puerto Rico se dan en forma parcial y superficial. El escándalo es el principal generador de noticias, y a final de cuentas no importa si algo es cierto o falso.

Lo que importa es si la noticia favorece o perjudica a alguien en particular. Así es el mercado de subastas de las noticias. La noticia sobre Ricky Martin es un ejemplo. Voy más allá de lo superficial, para explicar lo que realmente está pasando.

Contrario a lo que ha circulado en las redes, Ricky Martin no ha sido acusado. Lo que hay es una petición de orden de protección de parte del que había sido su compañero consensual. Lo que este último relata es un alegado patrón de acoso y hostigamiento. Resumido así. El peticionario dice que mantuvo una relación homosexual con Ricky, y que decidió terminar esa relación.

El peticionado Enrique Martin Morales, según el peticionario, no acepta esa decisión y se pasa rondando su casa, enviándole mensajes e insistiendo de diversas formas en continuar la relación. Ese es básicamente el argumento para someter la petición de orden de protección.

La jueza Rayza Cajjgas emitió la orden de protección, que prohíbe a Ricky acercarse al peticionario, ni enviarle mensajes ni merodear su residencia, manteniendo un distanciamiento del peticionario. Según la orden de la jueza, se percibe un posible riesgo de maltrato. No se trata de una acusación sino una orden preliminar de alejamiento. Que deberá verse en corte, para confirmar y extender o para suspender la orden.

No se conoce el nombre del peticionario ni los detalles que constituyen riesgo de maltrato. El más reciente compañero consensual de Ricky Martin, a quien presentaba como su esposo, fue un pintor prestigioso de familia paterna suiza y materna siria.

Es un caso judicial no muy sencillo. Comienza por el principio legal de la igualdad de derechos de las parejas gay. Antes de las decisiones del Tribunal Supremo y las leyes sobre ese tipo de relación, una pugna entre dos personas del mismo sexo se veía como uno de varios posibles delitos. Un insulto de un hombre a otro o mandarlo para un lugar lejano podía tipificarse como alteración a la paz. Un empujón podía presentarse como agresión simple. En el nuevo marco legal de relaciones gay, ese tipo de situaciones cae dentro de la Ley 54 con una forma distinta de encausar en corte, que puede incluso hacer diferencia entre delito menos grave o delito grave una misma conducta.

No podía ser peor el momento para un caso judicial en la vida personal y carrera de Ricky. Tiene pendiente una demanda de una productora en EEUU y rumores sobre una situación que podría arruinar su reputación profesional.

Antes de eso ya la carrera de Ricky estaba decayendo. Su último concierto no tuvo la acogida esperada, y su participación en actividades políticas le ganó grandes enemigos. Lo que se ve en las redes es una serie de conjeturas en torno al momento en que se juntan todas esas circunstancias.

La pregunta que presentan es: ¿se trata de la caída de Ricky Martin, o es una mano tras bastidores provocando estas situaciones para provocar su caída?

En la industria del espectáculo cualquier cosa es posible. Es uno de esos casos en que se confirma la frase de Adolfo Krans: “El dinero es cobarde, el capital no tiene patria y las corporaciones no tienen corazón”.

Todavía no sabemos los detalles. Independientemente de la veracidad o no veracidad de las imputaciones del ex de Ricky Martin, este caso hará una división entre un antes y un después. Lo primero que veremos es la veracidad del dicho “del árbol caído todo el mundo hace leña”.

Ricky Martin. Foto/Facebook

2 comentarios en “Otra perspectiva de Ricky Martin y la Ley 54

  1. Todos conosemos al periodista Alexis Morales Cales es republucano muy amigo de Ricardo Rosselló, por eso dice que Ricky Martín se ganó grandes enemigos cuando criticó a su amigo del alma.
    Ricky Martin se a ganado el respeto de todo puertorriqueño que se respeta así mismo.

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  2. Yo le llamo la gran trampa de la Ley 54. Creo que era innecesario expedir una orden ex parte pues los alegados hechos no lo justifican. Esto lo digo como jurista, no como admiradora de Ricky Martín. Te auguro que Ricky Martín saldrá airoso del caso. Esto y la demanda contra él, puede dañar su carrera o convertirlo en víctimas. El hecho que no señalarán el nombre de la alegada victima es sospechoso. Esto no es lo que persigue la Ley 54.

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