El Cano, amigo de la corrupción y la corrupción, enemiga de la Sociedad

Dra. Milagros S. Rivera Watterson

Trabajadora Social

Para Prensa sin censura

En estos días hemos sido literalmente bombardeados constantemente por la situación del alcalde de Cataño, Felix Delgado Montalvo, apodado El Cano, por quien se indica ha sesionado un Gran Jurado Federal por actos de corrupción en contratos con una empresa privada que maneja el servicio de recogido de basura en ese y otros municipios.

El tema de la corrupción no es nuevo en nuestro país, de hecho llevamos décadas hablando del mismo, especialmente aplicado al escenario gubernamental. Tanto es así que recuerdo cuando la primera vez en que ejercí como Presidenta de la Junta Directiva del Colegio de Profesionales del Trabajo Social, entre 1995-97, que el Padre Pedro R. Ortiz me solicitó que ofreciese una charla a unos feligreses en una comunidad de San Lorenzo, acerca del tema de la corrupción.

El asunto de la corrupción por lo tanto no es nuevo y, muchas veces se desmorona y desvanece ante las discusiones públicas y acusaciones acerca de que partido de los que se turnan en el poder, es el más corrupto.

En realidad hablamos mucho de la corrupción, especialmente cuando surge un caso notorio, pero luego al pasar el tiempo nos olvidamos. Además, a lo largo de la historia, no han sido tantos los casos en que los acusados se han juzgado, han salido culpables y cumplido años de cárcel. Consideramos necesario que se reconozca que el problema de la corrupción es uno de carácter global. Tanto es así que existe una organización de carácter internacional que estudia la situación y hace una lista anual donde ordena los países según su índice de corrupción.

También las Naciones Unidas, preocupada por los altos índices de corrupción global, determinó en el 2003 que se celebrara el 9 de diciembre de cada año como el Día Internacional contra la Corrupción. Desde esa época esa fecha se conmemora anualmente y se organizan unos 16 días de actividades relacionadas con este tema y dirigidas a levantar conciencia acerca de la responsabilidad ciudadana de combatir la corrupción. Que yo sepa en nuestro país no nos hemos unido a esos esfuerzos.

El combatir la corrupción se considera una responsabilidad compartida, así que todos podemos participar y hacerle frente denunciando lo que está pasando y diciéndole no a la corrupción. Es importante también que entendamos que la corrupción no surge de un vacío, que es un fenómeno sociopolítico y económico de carácter global. Por eso la corrupción nos afecta a todos y todas, ya que puede socavar todas y cada una de las instituciones, tanto públicas como privadas.

Ante esta realidad es importante que definamos lo que es corrupción: “acción y efecto de corromper o corromperse” y “la práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellos en provecho económico o de otra índole, de sus gestores”. (Real Academia Española).

Aunque generalmente se le adjudican los actos de corrupción al ámbito público, esta puede estar presente en diversos niveles, comenzando con los individuos en su carácter personal. Por eso consideramos que la corrupción no es algo presente únicamente en la clase política, sino que pulula en todos los ámbitos y esferas sociales.

Por lo tanto, puede ser desde un acto aparente y puramente individual hasta cuando conlleva el involucramiento de muchas otras personas y funcionarios, tanto públicos como privados.

Todos tenemos que concientizarnos de que la corrupción constituye un daño a toda nuestra sociedad. La estudiosa del tema, Martha De Bayle, en un escrito al respecto, indica que la considera un cáncer, un crimen que deja víctimas, ya que cuando ocurre priva a otros de recibir servicios.

Esa es una gran realidad que no podemos perder de perspectiva al analizar este problema de la corrupción. En nuestro país esto es una cruda realidad.


De Bayle señala que la corrupción es un fenómeno multifactorial y para combatirla tenemos que reconocer la existencia de unos elementos fundamentales, como que no es algo normal como muchas personas piensan, es una debilidad institucional, destruye la confianza de la gente en el sistema político, en sus instituciones y hasta en sus líderes.

Ante esta realidad tenemos la gran responsabilidad de decirle no a la corrupción, denunciarla, organizarnos para resistirla y exigir justicia.

Hacemos un llamado para que todos estemos al tanto de lo acontecido, pero no para farandulear con el asunto, sino para actuar proactivamente y no permitir que ese cáncer social siga creciendo. Es responsabilidad de todos hacerlo.

El corrupto ex alcalde de Cataño, Félix Delgado ‘El Cano’.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s