SOS en Departamento de la Familia

Dra. Milagros S. Rivera Watterson

Trabajadora Social

Ex- Presidenta del Colegio de Profesionales del Trabajo Social

Llevamos unos meses discutiendo la grave situación del Departamento de la Familia, tanto es así que hemos pasado todo el mes de octubre acerca del asunto, especialmente en relación al maltrato contra los menores.

Este asunto en estos momentos es doblemente significativo porque estamos celebrando el Mes del Profesional del Trabajo Social, en quien recae mayormente la atención de estos menores.

El pico del tema del maltrato a los menores se dio cuando llega a la luz pública el asesinato del niño Jeiden Elier Santiago y la radicación de cargos contra su padre, lo cual fue una situación que conmovió a todo el país y trajo nuevamente a primera plana la grave problemática del maltrato a los menores en nuestro país.

Este caso sobre todo trajo a discusión pública el gran deterioro del Departamento de la Familia y también cómo otras agencias gubernamentales están fallando, como por ejemplo, el Departamento de Educación, la Policía, y el Departamento de Justicia.

Hay que reconocer e insistir en ello, que el maltrato a menores, en todas sus manifestaciones, es prevenible y tratable, lo que debemos analizar es qué estamos haciendo para lograrlo.

Podemos observar que cuando surge un caso este es cubierto en todos los ámbitos noticiosos, las redes sociales, y es objeto de la atención pública, pero al poco tiempo las aguas aparentemente vuelven a su nivel.

Sin embargo, esta vez las situaciones surgidas han traído a discusión la grave falta de personal en el Departamento de la Familia. La verdad es que el asunto ha desembocado en el descubrimiento y la discusión de la falta de estadísticas confiables acerca del tema. Esta falta de estadísticas se da no solo en lo relacionado con el número de casos y de referidos de maltrato pendientes de atención , sino también por la cantidad de personal y recursos en general con los que contamos para atender el problema.

Es ampliamente reconocido que desde el huracán María en el 2017 la situación en el país ha ido en deterioro constante, con el acrecentamiento en el nivel de pobreza, el empeoramiento de la salud mental, el aumento de la criminalidad y la violencia en general, el maltrato a los menores y el maltrato a los envejecientes.

Atender todas estas problemáticas no es fácil, pero para hacerlo hay que cumplir, según nuestro criterio, con unos elementos básicos, tales como: establecimiento de políticas públicas claras, operacionales e implantables, la recopilación y publicación de estadísticas confiables, el desarrollo de una administración pública donde los servicios sean eficientes y efectivos, y que impere la transparencia.

La realidad es que estamos fallando en cumplir con la mayoría de los elementos señalados anteriormente. Ahora mismo no tenemos datos confiables de las agencias gubernamentales concernidas. Hace apenas un mes ADFAN declaró que contaban con unos 1,300 trabajadores sociales para atender los casos de maltrato y que cada uno de estos tenía asignados 35 casos. Decían además, que habían unos 8,000 referidos de maltrato de menores sin atender.

Las cifras anteriores han sido puestas al día recientemente por la Secretaria del Departamento de la Familia y la Administradora de ADFAN, quienes han indicado que sólo cuentan en estos momentos con 890 trabajadores sociales (de los cuales 611 son de ADFAN) y 337 Técnicos de Servicios de la Familia).

Además, han indicado que este personal tiene asignado cada uno un promedio de 40 casos por mes.

Por su parte, la actual Presidenta del Colegio de Profesionales del Trabajo Social, Dra. Mabel López Ortíz, indica que un trabajador social con bachillerato tiene un salario de $800.00 mensuales. Esto llama la atención porque el año pasado una declaración de la misma funcionaria en la prensa indicaba que el sueldo era de $1,300 mensuales.

Esta discrepancia llama la atención y refleja que la información que se le está dando al Colegio no es confiable. De todas formas, los salarios actuales que devengan los profesionales del trabajo social son por completo inaceptables, como ha estado denunciando el Colegio y por lo tanto hay que corregirlo urgentemente.

La realidad es que el Departamento de la Familia ha estado recibiendo una baja en su asignación presupuestaria y su Secretaria ha indicado que este año le rebajaron unos $11 millones.

El Departamento espera resolver esta situación con la nueva ley federal donde se ha establecido el concepto de la familia primero (“family first“) que ha entrado en vigencia el 1 de octubre de este año y que también ha causado la discusión y aprobación de una nueva ley de prevención del maltrato en nuestro País para atemperarla a las disposiciones federales.

No cabe duda que estas leyes causarán grandes cambios en el manejo de las situaciones de maltrato de menores en Puerto Rico ya que, por ejemplo establece que los trabajadores sociales tendrán sólo 20 casos mensuales.

Esta ley proveerá millones de dólares, pero tiene grandes exigencias por lo que muchos hogares que están prestando servicios a menores tendrán que cerrar. Nos preguntamos dónde colocaremos esos niños ya que no tenemos hogares sustitutos suficientes.

Al cuestionársele eso a la Secretaria del Departamento de la Familia por parte de un periodista esta indicó que estos volverían con sus familias, cuando sabemos que en la mayoría de los casos está solución no es posible.

La realidad es que no vienen tiempos fáciles, hay que nombrar más personal, desarrollar un Plan Piloto que estipula la ley en cuatro (4) regiones y seguir extendiéndolo hasta cubrir toda la isla para el 2024. Si esto no se cumple la agencia no recibirá los fondos.

La situación está sumamente difícil, así que estaremos pendientes a lo que acontezca. Necesitamos más que nunca que los planes estén unidos a la acción para poder iniciar un nuevo camino. Para eso es necesario el desarrollo de un liderazgo transformador y sobre todo tener la voluntad de accionar para lograr el bienestar de nuestros menores.

Un comentario en “SOS en Departamento de la Familia

  1. Aquí en este país, no se respeta a los trabajadores sociales, la gente no sabe que es un profesional que tiene estudios, licencia, colegiación. En el Depto.de Educación no se reconoce a tus como un PROFESIONAL con un bagaje y peritaje cuando emite opiniones en el trabajo. Se minimiza si labor. Como dijo un día la Sra. Sheila Archilla de Ortiz son a los más que se les pide y los menos apreciados.
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