Tributo al Hombre más importante de mi Vida

(Con Amor y en solidaridad con Daisy, Damaris, Nanny, Sigfredo, Veyla, Angie y conmigo mismo.)

Jaime Torres Torres

Prensa sin censura-Neurocoaching

Mi Padre me aprieta suavemente la mano derecha y con la izquierda le acaricio el pelo y le dibujo cruces imaginarias en su frente, en cuya tibieza palpita su vida.

Estremece, sin embargo, observar postrado en la cama de la fría habitación de un hospital a un hombre tan fuerte, autosuficiente e independiente. Un trabajador cabal que estudiaba de madrugada, tras una jornada de diez o doce horas, para mejorar su salario en la Policía de Puerto Rico con un grado superior.

Ese Hombre que me enseñó a amar y cultivar la tierra y a sembrar en cuarto menguante; a querer y respetar a los animales; a desarrollar buen oído para toda la música popular de excelencia, cuando afinaba su guitarra y acompañaba a Damaris, Nanny y a mí en las interpretaciones de “Golondrina viajera” y “Cantando”; que despertó mi paladar por el lechón asado y otras ricuras de la gastronomía criolla boricua como el arroz con gandules orgánicos con patitas de cerdo con que su adorada esposa durante medio siglo y la eternidad, Doña Daisy nos deleitaba en Acción de Gracias, Nochebuena, Año Viejo, Madres y Padres; que me enseñó a descubrir a Dios en los parajes naturales de su Creación; que en la víspera de Epifanía nos animaba a buscar yerba para los caballos de los Reyes; que me enseñó a saborear de un buen tabaco y scotch; que despertó mi afición por la colección de antigüedades; que intentó educarme para tomar la vida menos en serio y reír más, como hacía cuando sorprendía en los juegos de mesa con su inolvidable “rulé” y cuando hacía sus travesuras con el pilón.

El Varón, el más importante de mi vida, a quien agradezco lo que soy como persona; a pesar de mis defectos, contradicciones e inconsistencias.

Ese Caballero, mal hablado cuando se irritaba, que es modelo de decencia; paradigma de decoro y ejemplo de perseverancia, sin importar la adversidad o el trago amargo que su moral pudiera probar en esta sociedad machista y patriarcal.

El progenitor que nunca abandonó a su prole. Papi, que hasta los otros días nos echó la bendición.

A veces discutíamos amigablemente, de política y música, cada uno sin ceder. Y al final [nunca le dije que lo hacía por deferencia y respeto] prevalecía su razón, como durante mis estudios de elemental, en que contrario a mi voluntad me enviaba a la escuela en pantalones cortos y forraba mis libretas con bolsas de papel.

Durante las pasadas horas me han sorprendido imágenes de cuando cambiaba mis pañales; me alimentaba con arroz con leche; amarraba mis zapatos; me llevaba a la escuela tomado de la mano; salíamos a pescar jueyes y camarones; salíamos a volar chiringas hechas por él; cruzábamos El Ancón en su Mustang de 1967; recorríamos El Yunque de Río Grande a Naguabo o me pedía que lo ayudara en las faenas del campo.

A esta hora acaricio su cabello y sigo dibujando cruces en su frente. A esta hora me aferro a sus manos. Esas manos callosas, macizas, sabias y abnegadas que me enseñaron a sembrar, cocinar y escribir poesía.

A esta hora reprimo las lágrimas y opto por rezarle y repetirle que siempre estaremos juntos; que nada ni nadie nos separará; que nuestro Amor es eterno; que volveremos a sembrar la tierra, a azar el lechón en la Navidad; escuchar aguinaldos, saborear un buen tabaco y a debatir sobre política.

En este momento suplico a la incomprendida Muerte, con toda la fuerza de mi ser, por descanso, reposo, alivio y Vida para mi amado Padre…

A esta hora estoy convencido de que siempre dibujaré cruces imaginarias en la frente de Don Ángel Torres Boria ‘Yiyo’.

4 comentarios en “Tributo al Hombre más importante de mi Vida

  1. Querido amigo, me uno en solidaridad, a tu petición de vida, a tu amado padre. Qué bendición, saber cuán especial es. Tu habitual poesía, besa el alma. Fuerza y Fe. Bendiciones y abrazos de tu panita eterna, Brenda

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  2. Que hermoso escrito, Jaime. Eres afortunado. Yo perdí a mi padre cuando éste tenía sólo 64 y aún lo extraño todos los días. Ahora sé de donde proviene tu sensibilidad y amor a la patria. Nunca podemos entender los misterios de la ‘hermana muerte’. Un abrazo desde la montaña. Te quiero

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  3. Alguien con un corazón tan hermoso como el tuyo tuvo que salir de alguien que trasmitió con todas sus fuerzas amor! Te entiendo perfectamente, yo también pase por ahí! Eres muy afortunado de poder disfrutar de el hasta su último suspiro antes de partir a la eternidad. Ahora solo nos resta esperará algún día un jubiloso encuentro! Me hiciste llorar. Gracias por compartir! 🙏🏽💕

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  4. Lo siento mucho. Un abrazo solidario.
    Me conmueve tu descripción de tu padre, las vivencias compartidas , y sobre todo el amor que compartieron y que siempre les unirá , porque él está en ti al igual que tú estás en el.

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