La calle pasa factura por el asesinato de Brian mientras el alcalde de Luquillo incumple sus promesas

Jaime Torres Torres

Prensa sin censura-Comunidad

Dicen que algunas flores sonríen en el altar levantado en La Pared a la memoria del surfer Brian Ramos Torres.

Aseguran que sonríen porque, aunque no de la manera esperada, la calle ajustició a su asesino Jesús M. Bonano, arrestado en noviembre pero a quien seis meses después no se le celebró la vista preliminar, por lo que un recurso de habeas corpus lo reinsertó en la libre comunidad, aunque con grillete electrónico.

“Lo compartí con coraje en mi página. Al menos tiene grillete. A ver ahora cuando le programan un juicio o si no lo matan en la calle”.

Eso lo dijo a Prensa sin censura un ciudadano luquillense de los miles que se indignaron cuando supieron que el jueves Bonano regresó a La Pared.

En noviembre pasado Bonano mató de un batazo, en un lamentable hecho transmitido por las redes sociales, al surfer Brian Ramos Torres.

Nuevamente fallaron la Administración de Tribunales y el Departamento de Justicia. También, según la opinión de decenas de personas, el alcalde de Luquillo, Jesús Jerry Márquez, quien sabía de la animosidad de los luquillenses hacia el asesino.

Al menos, pudo impedir que regresara a su casa en el sector La Pared, a pasos del lugar donde asesinó a Brian, un audaz maestro de las olas que impartía sus clases allí y que en varias ocasiones, como rescatista, salvó clientes del también surfer Bonano a punto de ahogarse.

No transcurrió una semana de su regreso a La Pared cuando ‘la justicia callejera’ le pasó factura, en un hecho que pudo ser evitado.

Ni el asesinato a balazos de Bonano le devolverá la vida a Brian y el sustento a su viuda e hijas. El camión de su negocio sigue estacionado poco más arriba de donde lo mataron, deteriorándose por el salitre.

Mientras, las promesas del alcalde Jesús Jerry Márquez a Luquillo Surf Rescue han sido solo eso: promesas.

Brian Ramos Torres.

Tras el asesinato de Brian, para atenuar el peso de su responsabilidad en un incidente que se pudo evitar (el alcalde sabía de las rencillas entre los surfers y también sabía que Bonano operaba sin permisos su negocio de alquiler de tablas) sus ayudantes se reunieron con ciudadanos, pero al sol de hoy nadita de nada del Plan de Seguridad y Salvamento de Playas que se acordó.

La reunión del 2 de diciembre de 2020 fue convocada por Emmanuel Mujica, gerente de operaciones del municipio. También participaron Pedro Santiago, gerente de construcción, Yantza Negrón, directora de finanzas, Marisol Berríos, secretaria de gerentes, Jardany Díaz, ayudante especial del Alcalde, y el ciudadano Gabriel Santiago, en representación de Luquillo Surf Rescue.

“Ellos en verdad han sido muy irresponsables. Ya han pasado más de seis meses y no han hecho nada […] Tuve una reunión con Jardany, asistente y ayudante del alcalde, que juró que harían los trabajos, pero desde enero no han hecho nada”, dijo Gabriel Santiago en alusión a promesas como asignar el nombre de Brian Ramos Torres al litoral La Pared y convertir una casa abandonada en el Museo del Surfer, entre otras promesas que se llevó el viento y no necesariamente el que soplaba la tarde que Jesús M. Bonano lo asesinó de un batazo.

Ciudadano Gabriel Santiago.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s