Magistral tributo a Maelo, el bolerista

Reseña

JAIME TORRES TORRES

PRENSA SIN CENSURA

De seguro Maelo y Andy también son líneas paralelas que, aunque sea imaginariamente, deben haber brindado al regazo de la vellonera de una barra en la Calle Calma o Tras Talleres.

Imagen que provoca con elocuente sentimiento el disco “Boleros que cantó el Sonero Mayor: Tributo a Ismael Rivera”, otro de los grandes sucesos discográficos en la música latina distribuidos en 2026.

Se sabe que la vena romántica de Andy y su deleite por el bolero es herencia de don Andrés y son parte de su formación y desarrollo como intérprete ya durante seis décadas y media.

Sus duetos con Pellín; su tríptico con Ismael Miranda y el disco en que cantó a Fernando Alvarez, dirigido por el fenecido Dagoberto González Jr., son un deleite.

Mas “Boleros que cantó el Sonero Mayor” es otra experiencia sin parangón en su carrera. Andy como filista y cantante de jazz a todo dar. Porque aunque originalmente las canciones son boleros, de la mano del meticuloso Ramón Vázquez los eleva a otra dimensión porque los tributos no consisten en repetir arreglos y orquestaciones ni redundar cantando como cantٕaron las leyendas.

“Boleros que cantó el Sonero Mayor” es un cd que honra la memoria de Maelo e innova en torno a su obra.

Minimalista en su tratamiento, la secuencia comienza con una nueva entrega de “El incomprendido” de Bobby Capó, con Andy a dúo con Ramón Vázquez en el contrabajo y que se enriquece con el vibráfono de Jean Lou Trebou.

En “Tonto del amor”, que aparece en el lp “Soy feliz” de 1975, escuchamos a Edmar Colón con un solo de saxofón, instrumento muy asociado a la sincopa del jazz.

Afirmamos que, generalmente, más que al filin la obra se orienta al jazz porque uno de los elementos indispensables de la expresión es la improvisación. Corte tras corte es la experiencia en sincronía perfecta con el fraseo de Andy, como se aprecia en “Si yo pudiera aconsejarte” del disco “Vengo por la maceta” de 1973. Aquí brilla iLe con su interpretación en el primer dueto o colaboración del proyecto mientras el baterista Francisco Alcalá dibuja con la escobilla y Yan Carlos Artime aporta un solo de piano de mucho swing.

El viaje por el pentagrama de la nostalgia sigue con la nueva versión de “Déjala”, que se remonta a 1967 y aparece en el elepé “Con todos los hierros”. Complementa la exquisita vocalización y fraseo del Niño de Tras Talleres otro solo de Edmar Colón.

Mi dúo favorito es con la veteranísima Milly Quezada en “Amor salvaje”. Para que aprecien la fuerza interpretativa y sensual fraseo [busquen los discos de boleros y bachatas que la magistral cantante dominicana ha grabado] degusten su desempeño en la melodía grabada por el Sonero en 1967.

Entre el bolero y el chachá, al final con sus compases para unos soneitos, es el saldo de “Angélica”, sobresaliendo la flauta de Kalani Trinidad.

“Ama”, del disco “Controversia” que Tito Puente le produjo en 1969 y con unos compases de bossa al saque, presenta a Andy con Nayeli Selene y el solo del pianista Allain Mallet.

Nuevamente destaca Edmar en “Fantasía sideral” mientras en “Si yo pudiera”, de Bobby Capó, escuchamos a su hija Jacqueline con el cuatro de Fabiola Méndez en un segundo plano en obvia reciprocidad a su letra de afirmación de la puertorriqueñidad, además de un solo de guitarra acústica de Giovanni de la Rosa y un tratamiento orientado al blues.

Indiscutiblemente a la altura de la décima y postrera canción recomiendo que termine de libar el último sorbo de su tinto favorito porque la versión de “En mi Viejo San Juan” de Noel Estrada es épica: Andy a dúo con la eterna Omara Portuondo y el saxofón de Miguel Zenón.

En la literatura del cd se incluyen las carátulas de los álbumes de los que Andy seleccionó el cancionero. Aparece “Feliz Navidad” de 1975, que incluye los boleros “Una tarjeta postal” y “Navidad de nuevo”, pero no los incluyó. Al menos pudo considerar alguno como bono.

“Boleros que cantó el Sonero Mayor”, con una nómina de maestros que incluye a Perico Ortiz, Jorge Laboy, Henry Cole y otros veteranos, honra con creces el legado del Sonero Mayor Ismael Rivera y devela una faceta no muy conocida: la de bolerista, que incluso grabó otros como “Por la señal” y “Lágrimas puras”.

Para variar, a Andy se le escapó invitar a Moncho Rivera y cantar a dúo con el sobrino del Sonero Mayor.

Mientras, ya que el lanzamiento del cd y vinilo están en agenda, en tanto se organiza un buen concierto recomendamos complementar la audición de esta obra maestra con “Sonero” de Miguel Zenón y la recopilación “Mucho corazón”, los boleros de Maelo, producida en 2005 por Víctor Gallo para Fania y Sonido Inc.

Puedes conseguir tu ejemplar de “Boleros que cantó el Sonero Mayor” en Viera, Casa de la Música en la Avenida Boulevard en Levittown.

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