Las heridas invisibles de la guerra toman voz en el libro ‘Cicatrices: Voces de Madres contra la Guerra’

Cultura

La psicóloga y fundadora de Madres contra la Guerra presenta una obra testimonial sobre el sufrimiento de las familias, las experiencias de militares y veteranos y más de dos décadas de lucha por la paz. El libro será presentado durante noviembre en Ponce, Río Piedras, San Juan y Arecibo

(San Juan, PR, 31 de octubre de 2026) – ¿Qué sucede cuando termina una guerra, pero sus consecuencias continúan presentes en la vida de quienes participaron en ella y de sus familias? ¿Quién escucha a las madres que esperan el regreso de sus hijos e hijas? ¿Qué ocurre con los militares que regresan a sus hogares cargando heridas que muchas veces no se ven? Estas son algunas de las interrogantes que aborda Cicatrices: Voces de Madres contra la Guerra, el nuevo libro de la Dra. Sonia M. Santiago Hernández, psicóloga social y clínica, fundadora y portavoz de Madres contra la Guerra.

La publicación recoge testimonios y experiencias que revelan el profundo impacto humano, psicológico, familiar y social de las guerras. Más allá de las estadísticas oficiales y los discursos militares, Cicatrices presenta las voces de quienes han vivido sus consecuencias y de las madres que han convertido la angustia, el dolor y la incertidumbre en una lucha organizada por la paz.

La obra constituye también un testimonio histórico de más de dos décadas de activismo de Madres contra la Guerra, organización fundada en Puerto Rico el 1 de mayo de 2003, en momentos en que miles de militares estadounidenses, entre ellos puertorriqueños, participaban en la invasión de Irak.

La propia experiencia de Santiago Hernández como madre de un soldado enviado a Irak marcó el comienzo de su compromiso público contra la guerra y el reclutamiento militar. Desde entonces, la organización ha desarrollado campañas educativas, manifestaciones, actividades de solidaridad y esfuerzos de orientación dirigidos especialmente a la juventud y a las familias militares.

“La guerra no termina cuando los soldados regresan a sus hogares. Sus consecuencias permanecen en sus cuerpos, en sus memorias y en la vida de sus familias. Las cicatrices de la guerra también las llevan las madres, los hijos, las parejas y las comunidades”, expresa Santiago Hernández.

Desde su perspectiva como psicóloga, la autora examina las consecuencias emocionales de las experiencias bélicas, incluyendo el trauma psicológico, las dificultades de adaptación a la vida civil y el sufrimiento que afecta a las familias de militares y veteranos.

El libro también invita a reflexionar sobre la relación histórica de Puerto Rico con las guerras estadounidenses, el reclutamiento de jóvenes puertorriqueños y las consecuencias de la militarización de nuestro territorio.

“La maternidad es vida y la guerra es muerte. Este libro nace de la necesidad de preservar las voces de quienes han sufrido las consecuencias de las guerras y de recordar que detrás de cada uniforme existe una persona, una familia y una historia que merece ser escuchada”, señala la autora.

Invitación abierta al pueblo de Puerto Rico: escuchar, dialogar y construir la paz

Madres contra la Guerra hace un llamado especial a la ciudadanía a participar en las presentaciones de Cicatrices: Voces de Madres contra la Guerra, que se celebrarán durante el mes de noviembre en distintos municipios de Puerto Rico.

Estas presentaciones serán mucho más que actividades literarias. Serán espacios de encuentro, memoria, reflexión y diálogo sobre una realidad que ha marcado profundamente a miles de familias puertorriqueñas.

La organización invita particularmente a madres y padres de militares, veteranos, familiares de personas que han participado en conflictos bélicos, estudiantes universitarios, educadores, profesionales de la salud mental, trabajadores sociales, organizaciones comunitarias y defensoras de los derechos humanos.

También extiende una invitación a la juventud puertorriqueña para conocer las experiencias de quienes han vivido la guerra y reflexionar críticamente sobre las consecuencias de ingresar a las fuerzas armadas.

“Queremos que las personas lleguen a estas presentaciones, escuchen los testimonios, hagan preguntas y compartan sus experiencias. Queremos que este libro abra conversaciones necesarias en nuestros hogares, universidades y comunidades. La paz no se construye desde el silencio, sino desde la memoria, la educación y el compromiso colectivo”, expresa Santiago Hernández.

La autora destaca que estas actividades representan una oportunidad para reconocer a las madres que han levantado sus voces contra la guerra y a los veteranos que continúan enfrentando sus consecuencias.

Cada presentación será una oportunidad para transformar el testimonio en conciencia, la memoria en solidaridad y la solidaridad en acciones concretas por la paz.

Calendario de presentaciones — noviembre de 2026

Domingo, 1 de noviembre — 1:00 p.m.

Librería El Candil

95 Calle Unión, Ponce.

Sábado, 7 de noviembre — 2:00 p. m.

Librería Mágica

Avenida Ponce de León 1013, Río Piedras, San Juan.

Jueves, 12 de noviembre — 7:00 p. m.

Casa Soberanista

Placita Roosevelt, San Juan.

Sábado, 14 de noviembre — 1:00 p. m.

Fundación Luis Serrano Nieves

Carretera #2, barrio Santana, km 68.0, Arecibo, frente al Hotel Arecibo.

Domingo, 15 de noviembre — 3:00 p. m.

Casa Aboy

Avenida Ponce de León #900, Miramar, San Juan.

Un libro para preservar la memoria y defender la vida

Cicatrices: Voces de Madres contra la Guerra está disponible en las principales librerías de Puerto Rico.

Madres contra la Guerra exhorta a la ciudadanía a adquirir, leer y compartir esta publicación, particularmente con las nuevas generaciones, como una herramienta educativa para comprender las consecuencias de las guerras y fortalecer una cultura de paz.

“Invitamos a nuestro pueblo a acompañarnos en estas presentaciones. A quienes han sufrido las consecuencias de la guerra, les decimos que sus experiencias merecen ser escuchadas. A quienes nunca han vivido esa realidad, les invitamos a conocerla. Y a las nuevas generaciones, les recordamos que tienen derecho a imaginar y construir un futuro en el que la guerra no sea presentada como una alternativa de vida”, concluye Santiago Hernández.

Madres contra la Guerra reafirma que recordar es un acto de justicia, escuchar es un acto de solidaridad y trabajar por la paz es una responsabilidad colectiva.

Foto/Facebook

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