Tribunales
JAIME TORRES TORRES
Prensa Sin Censura
(Fajardo, PR, 6 de octubre de 2026) – Del 3 de septiembre al 1 de octubre y ahora al 27 del mes en curso.
Se trata de la vista de pre sentencia contra el acusado Jeremy Randy del Valle, el turista que manejando borracho en 2024 impactó la motora en que Carlos Cruz Morales se dirigía por la recta de SunBay en Vieques en dirección a su casa.
No solo lo impactó, sino que adherido su cuerpo a su cristal delantero entre ziszagueos intentó que se desprendiera y al lograrlo lo abandonó en el lugar.
El ‘hit & run’ consternó a su familia y amigos. Los agentes de la policía inicialmente no fueron muy diligentes, pero la familia de Cruz Morales fue hacia adelante con el caso, creyendo en la justicia.
Cada vez que el juez Alexis del Valle, del Tribunal Superior de Fajardo, anuncia una nueva fecha dos hermanos del infortunado viajan desde California y su madre, doña Nora Morales, una adulta mayor, afectada de su salud por el incidente, viaja en lancha desde Vieques con su hijo Joshua.
El 3 de septiembre la vista fue suspendida porque el informe pre sentencia no había sido entregado al tribunal. Esa mañana el acusado, que se había declarado culpable de los artículos 4.02 y 5.07, llegó tarde a la sala 306, siendo amonestado por el magistrado.
La misma mañana del pasado 1 de octubre el alguacil entregó el informe pre sentencia –que llegó por email- a la defensa, encabezada por el abogado Leo Aldridge, figura muy influyente como analista en los medios de comunicación.
El alguacil imprimió el informe y lo entregó a la defensa, que minutos después lo impugnó.
Este es el típico caso de un acusado que se declara culpable pero con dinero para pagar una competente representación legal versus una familia pobre que depende de la asistencia legal del estado, como el fiscal Fernando Quintero, quien dicho sea de paso en la vista del 1 de octubre no estuvo presente, sino que participó en línea [cuando la hermana del joven muerto Río Cruz Morales nuevamente tuvo que viajar desde California].
De hecho, Río ha solicitado dirigirse al magistrado y la petición ha sido sutilmente denegada.
El 27 de octubre se efectuará la vista de impugnación. Es decir, el caso pica y se extiende.
La defensa aparentemente persigue un año de cárcel y el resto en probatoria en su domicilio en Virginia.
La familia de Carlos Cruz Morales aspira a que se haga justicia con sentencia a prisión por los delitos cometidos por Jeremy Randy del Valle.
La reacción de la familia
A su salida el pasado jueves 1 de octubre de la Sala 306 del Tribunal Superior de Fajardo, doña Nora Morales exteriorizó su encono con el proceso.
“Estoy bien molesta. Llevo más de dos años viajando a Fajardo. Como Carlitos no estaba casado, a mí se me propuso que él [el acusado Jeremy Randy del Valle] cogiera un año de cárcel y ocho en probatoria. Les dije que no. Volvieron y me citaron y volví y les dije que no. Ya veo que lo que tienen es un abuso. Hoy no me siento bien, pero aun así me monté para acompañar a mis otros dos hijos. Y vuelven y dicen lo mismo. Ahora es un mes más […] Perder un hijo no es nada fácil. El dolor es inmenso. Si a ellos no les duele, a mí sí me dolió la muerte de Carlitos. Han pasado los años y no lo puedo olvidar. Ya es un abuso lo que tienen con nosotros. El 27 de seguro lo mueven para diciembre o después de Navidad. No. ¡Párenlo ya!”, señaló la madre Carlitos.
Por su parte, su hija y hermana de Carlitos, Río Cruz Morales reaccionó con tristeza e indignación ante el desenlace de la vista pre sentencia.
“Esta es la tercera vez que vengo desde California, donde pierdo días de trabajo, aparte del costo de los pasajes y del estrés que causa. Me siento indignada al ver que hay la opción de estar remoto. No puedo entender porqué tengo que estar viajando. Si esa es una opción sería fantástico que se nos diera. Esperemos que el 27 de octubre se lleve a cabo la sentencia y que se haga justicia”.
La reacción de su hermano Joshua Cruz Morales fue de tristeza, amargura y de absoluta decepción con el sistema judicial.
“Estoy disgustado. Tenía en mente que se iba a hacer sentencia. Pero siguen jugando con la mentalidad de nuestra familia, martillándola a ver si uno se rinde. Pero no. Vamos a seguir hacia adelante, cueste lo que cueste. Vamos a estar aquí, aunque llegue arrastrándome”.
Doña Nora junto a sus hijos Río y Joshua Cruz Morales.




