Derechos Humanos-Vox Populi
Sra. Noelia Rosario
Bayamón, PR
El 14 de julio recibí información de que a la que fuera maestra por dos años de mi hijo la sacaron de la escuela por tener un puesto «probatorio» y debía acogerse a otra escuela o se quedaría sin trabajo.
El 15 de julio fui personalmente a las oficina de la ORE de Bayamón donde me atendió la Sra. Silvia Díaz, trabajadora social. Le expresé mi preocupación de que el nene se me quedara sin maestra y quería asegurarme de que la tuviera; ella se comunicó en alta voz con personal de recursos humanos donde indicaron que había que esperar hasta el comienzo de clases para saber, pero que era imposible que se quedara mi niño sin maestra. El mismo 15 de julio envié carta avisando lo que estaba sucediendo a la Sra. Carmen Pereles, Superintendente de la Región de Bayamón. Luego de llamadas insistentes la maestra se vio obligada a firmar con otra escuela, pues de lo contrario perdería su trabajo.
El 6 de agosto comenzaron las clases y mi hijo sin maestra.
El 18 de agosto trasladan a una maestra de Vega Baja, a quien le hacen lo mismo que a nosotros y finalmente mi niño comienza sus clases.
Del 7 al 11 de septiembre la maestra se reporta enferma.
El 14 de septiembre la maestra de Vega Baja presentó su renuncia en la ORE de Bayamón, entendiendo que esta maestra estaba ya a las 5-6:00 am en la escuela durmiendo en su vehículo para no llegar tarde a las clases, emocionalmente estaba afectada y es comprensible.
El 15 de septiembre vuelvo a enviar notificación al correo electrónico de la Sra. Pereles y esta vez al Sr. Eliezer Ramos Parés, Secretario de Educación.
Los días 16 y 17 de septiembre intenté en varios horarios de comunicarme con la oficina del Sr. Eliezer Ramos y no fue posible, así que le envié varios correos electrónicos.
El 18 de septiembre logré una entrevista con Silvia Verónica Camacho y mi caso salió en WAPA TV. Ahí el Departamento de Educación ofreció información incorrecta, pues la maestra firmó bajo obligación no por voluntad propia como lo desean hacer ver.
El 22 de septiembre se comunicó vía llamada telefónica el Sr. Eliezer Ramos Parés y me dio su palabra de que restituiría la maestra de mi hijo nuevamente a su escuela, pero me solicitó tiempo para buscar otro docente para la escuela donde estaba ahora la maestra.
El 28 de septiembre me informan que aún no hay maestra. Paso por las oficinas del Departamento de Educación a nivel central y en la oficina de Secretaría de Educación Especial se comunican con la ORE de Bayamón y le indican que ahora es que comienza la convocatoria y que el proceso tardará porque hay que esperar a los candidatos, el proceso de evaluación y la contratación.
El 29 de septiembre sometí querella al Departamento de Educación y actualmente estoy en espera de vista.
Al sol de hoy 2 de octubre de 2026 mi hijo no tiene maestra asignada, tiene un rezago craso, pues si venimos a ver estar desde mayo sin tomar clases.
Tuve que pagar tutorías para ayudar a reforzar las destrezas. A diario pregunta que cuándo volverá a su salón con su maestra y sus compañeros. Está triste, llora mucho cuando le indico que su maestra puede que no vuelva y lo más preocupante es que me repita el grado por esta ineptitud y negligencia del Departamento de Educación.
Necesito acción, necesito se abra unas investigación y saber quién realizó este movida de sacar esta maestra, teniendo su grupo por 2 años consecutivos.
Vistieron un santo, desvistiendo otro y mi hijo es el que sufre las consecuencias. Opté por cambiarlo a la escuela donde estaba su maestra, pero es una escuela deprimente, donde no hay supervisión a los niños de educación especial, con una población de niños muy grande y donde los docentes y personal no velan por ellos.
El segundo día sufrió una agresión donde lo empujaron, cayó en un charco de agua y prefirió quedarse ahí por miedo a que le dieran y nadie estuvo pendiente, su asistente estaba en almuerzo; donde lloviendo tuvo que subir una rampa solo y la guardia escolar no permitió que su papá lo llevara al salón, teniendo mi niño problemas motores debido al derrame cerebral que sufrió, pudiendo haberse caído.
No hay empatía por el personal y a estas alturas los grupos de Ruta -1 ya están compuestos y Oscar no quiere otra escuela; está asustado por las experiencias tan desagradables que ha tenido que vivir, quiere a sus compañeros y su entorno y yo, como mamá, no tengo por qué hacerlo pasar por eso, no tengo por qué hacer sufrir a mi hijo por un «horror» de un personal del Departamento de Educación que velo primero por sus intereses antes que el bienestar de nuestro niños de Educación Especial.

