Cultura
Prensa Sin Censura
Fue un gran honor recibir el National Heritage Fellowship 2026 del National Endowment for the Arts, en reconocimiento a toda una vida dedicada a la percusión, la música, la cultura y las tradiciones que han formado quien soy como artista.
Tuve el honor de abrir la ceremonia con una interpretación y compartir unas palabras sobre lo que este reconocimiento significa para mí. Luego, ver el homenaje del National Heritage Fellowship celebrando mi vida y mi trayectoria musical fue profundamente conmovedor.
Este honor no es solamente mío. Pertenece a mi familia, mis maestros, mis mentores, mis compañeros músicos, mis estudiantes y a tantas personas que han compartido este camino conmigo a lo largo de los años. También le pertenece a Puerto Rico y a las tradiciones musicales y culturales que han sido una parte fundamental de mi vida.
Estoy profundamente agradecido de haber compartido esta experiencia con los demás National Heritage Fellows 2026: Juan Díes y Victor G. Pichardo, Belen Escobedo, Gerry Milnes, Lloyd Kumulā‘au Sing, Jr. y May Haunani Balino-Sing, Patrick Olwell, Frank Rabon y Cary Schwarz.
Desde el son mexicano, la música tejana y las tradiciones de los Apalaches, hasta la cestería tradicional hawaiana, la construcción de flautas irlandesas, la danza CHamoru, las tradiciones del oeste estadounidense y tantas otras expresiones culturales, cada uno de los galardonados representa una conexión viva entre generaciones. Fue un honor conocerlos, aprender de ellos y celebrar junto a todos.
Gracias al National Endowment for the Arts, al National Council for the Traditional Arts, a la Libreria del Congreso, a los NEA National Heritage Fellows y a todos los que hicieron posible esta celebración inolvidable.
Un agradecimiento muy especial a Carlos Ruiz y a la Lic. Jessabeth Vivas, quienes sometieron mi expediente ante el NEA y perseveraron durante varios años en este proceso hasta hacerlo realidad. Gracias por su dedicación, su esfuerzo y por creer en la importancia de este reconocimiento.
Y a las personas tan queridas y cercanas a mí que estuvieron en Washington para compartir este momento conmigo: gracias.
GIOVANNI HIDALGO

