Cultura
JAIME TORRES TORRES
Prensa Sin Censura
Fotos históricas: suministradas por Eric Matos Sr.
Entre finales de 1971 y 1973 el yabucoeño Eric Matos Basora, hoy con 75 años, consolidó el sonido de los trombones de la banda de Willie Colón.
Eric y José Mangual Jr. son los sobrevivientes de la versión más madura y aplastante de la orquesta de El Malo. El primero que murió fue Héctor Lavoe en 1993, luego Milton Cardona, después el Profesor Joe Torres, en febrero pasado Willie y este verano Louie Romero.
Se desconoce si el bajista Santi ‘Choflomo’ González aun vive, aunque supimos que el ‘band boy’ Miguel ‘El Tunel’ Matos está vivo.
Eric, quien reside en San Diego, California, cedió muy gentilmente a la entrevista telefónica gracias a la gestión de la amiga y melómana lavoista Yady Díaz, de La Habana, Cuba.
Platicamos durante media hora y la entrevista la divulgaremos mañana temprano en un programa especial por prensasincensura.mixlr.com, en que reconoceremos la contribución de Eric Matos a la banda de Willie Colón.
Previo a su incursión a la banda de Colón, como suplente de William Campbell, Eric tocó y grabó con Ralph Robles.
A continuación transcribimos la entrevista telefónica de este pasado martes 29 de septiembre de 2026.
Entrevista a Eric Matos
Prensa Sin Censura: ¿Qué recuerdos evocas en la conmemoración de los 80 años del natalicio de Héctor Lavoe?
Eric Matos: Bueno mi hermano, la verdad es que tremendo, tremendo ser humano y tremendo cantante y todo y yo lo sigo recordando, aunque no está con nosotros aquí en la tierra. Este hombre todavía vive y vivirá para siempre.
PSC: ¿Cómo te sentiste cuando trascendió la noticia del fallecimiento de Willie Colón en febrero pasado?
EM: Caramba, me sentí bien triste y a la vez también sorprendido porque yo no esperaba esto. Willie Colón lo que me llevaba a mí era un año y 13 días… Bueno a mí todavía me quedan millas por correr, pero eso fue una cosa, que me imagino que yo que miles y miles de fanáticos se sintieron muy tristes. Así es la vida mi hermano, tenemos que conformarnos con lo que Dios nos da y nos manda, pero sí lo sentí, lo sentí mucho y todavía no lo puedo creer.
PSC: Eric Matos es nacido en Yabucoa. ¿Cómo conociste a Willie Colón, cómo llegaste a la banda?
EM: Bueno yo llegué a la banda de Willie Colón por casualidad, aunque nos conocíamos y nos veíamos en los bailes, pero sabía, quién era yo y cómo tocaba y esto y lo otro. El trombonista que tocaba con él, William Campbell, lo encontré en un building de donde salía y me preguntó que si quería hacer el guiso de esa noche. Pues fui para allá y toqué la noche y cuando terminé, Willie me preguntó/ ¿te quieres quedar? Yo le dije: “pues seguro”, si esa era la banda que más trabajaba en esos años en Nueva York. Así fue como empecé con él.
PSC: ¿Recuerdas el club donde tocaste esa noche?
EM: En el Village Gate.
PSC: ¿Qué tienes que comentar sobre tus solos de trombón que Héctor Lavoe le atribuye a Willie, como por ejemplo en “Cantemos” del segundo “Asalto navideño”?
EM: Yo, cuando vi eso, que dije, caramba, le dije a Héctor, óyeme, pero ven acá, ese no era Willie, ese soy yo. Me dijo: ‘contra, perdona. Pensaba que era Willie’. Pero así lo dejé, tú entiendes. Willie era el que tenía el nombre, como quien dice y así lo dejé, pero sí, a mucha gente le gustó el solito.




PSC: Pero el primer trombón eras tú ¿verdad?
EM: Bueno mira, en la cuestión de primero o segundo, algunas veces yo tocaba primero, en las partes, tú sabes, en muchas partes de las canciones y otras veces era Willie, como en la parte del bolero “Seguiré sin ti”: tú tienes una forma de querer, un poco extraña…
PSC: ¿Quiénes fueron las influencias de Eric Matos?
EM: Mi hermano yo te digo la verdad cuando yo todavía estaba en Yabucoa, Puerto Rico, mi pueblo natal y querido, vi la orquesta de Eddie Palmieri, La Perfecta en la televisión y cuando vi a Barry Rogers tocando el trombón y el otro José Rodríguez me impactaron tanto que me dije: ‘caramba, algún día yo voy a conocerlo y compartir con ellos’. Y así fue porque con Barry Rogers hice algunas grabaciones juntos, no solo con Willie, pero también con Ralph Robles. Barry y José Rodríguez fueron mi inspiración de verdad […] Barry era mi ídolo. Me dijo: ‘you have a nice beautiful sound’. Así me dijo, imagínate, eso muchacho.
PSC: En el libro La Historia Héctor Lavoe detallamos en una entrevista a Willie Colón que en ocasiones Héctor no llegaba a los bailes y que tanto José Mangual Jr. como Willie se sentían obligados a cantar. ¿Recuerdas cómo se sentía el ambiente cuando eso pasaba?
EM: Bueno, mi hermano, cuando Héctor no llegaba aparecía Cheo Feliciano y la ponía en la China. Alguna vez también ví a Ismael Miranda y siempre, siempre, siempre resolvíamos, pues tenía unos cantantes tremendos…
PSC: ¿Cómo te sentiste cuando Willie decidió terminar la orquesta?
EM: Wow, eso fue como un gancho al hígado. No esperaba eso para nada. Pues todavía estábamos trabajando muchísimo y me sentí bien triste. Pensé: contra, pero ¿cómo va a ser posible que se rompa esto así, de la nada? Así me sentí yo y se sintieron unos cuantos, como Louie Romero. No esperábamos esto.
PSC: ¿Dónde está Santi González?
EM: Pues Santi González, la verdad es que se desapareció porque nadie, nadie sabe. Después que tocó con Héctor en Puerto Rico no sé lo que pasó, que muchos de los músicos vinieron para Nueva York y entre ellos estaba Santi González y desde esa vez nadie, nadie, nadie ha sabido de Santi González. Pues como Santi era gordito y era grande y esto y lo otro…Ojalá que todavía esté vivo, pero no se sabe de él. Yo lo que le pido a Dios es que todavía esté vivo y que esté bien.
PSC: ¿Cómo te impactó la muerte de Louie Romero?
EM: La última vez que hablé con él fueron dos días antes de fallecer. El vivía en San Francisco, California y yo en San Diego, y pues nos manteníamos en comunicación. Cuando lo llamé, me dijo que estaba en el hospital y le dije que lo visitaría cuando llegara a su casa. Pero el hombre murió y también lo sentí porque fue buen compañero, buen amigo y buen ser humano […] Louie Romero le había platicado a Willie Colón para formar el grupo otra vez para viajar, pero Willie no quiso porque él quería más dinero. Y la idea de Louie Romero era que todos ganáramos iguales. Entonces todavía estábamos, todos estábamos vivos.




PSC: Eric, ¿en qué momento dejaste el trombón?
EM: Cuando Willie Colón rompió el grupo. Un tiempo toqué en Nueva York con un grupito que tuve, pero lo rompí. Lavoe me llamó para tocar, yo le dije que sí, pero no fui, y se enojó conmigo. Fui el primer trombonista que llamó para hacer el grupo. Así decidí venirme para California. Estuve un pracatán de años viviendo en Los Ángeles y tocando. Después me vine para San Diego, que es donde estoy actualmente. Los primeros años toqué y después me retiré porque la verdad es que los dueños de los clubes mi hermano no quieren pagar. Decidí mejor me quedo en mi casa viendo los muñequitos, a Tom y Jerry y tocando para mí y para los vecinos. Estuve sin tocar ese instrumento como por 25 años. Hace como tres o cuatro años lo empecé a tocar. Ahora practico y tú sabes ya no es lo mismo porque ya no estoy tan jovencito. Pero todavía soplo en otras palabras.
PSC: ¿Siempre has vivido de la música?
EM: No, yo trabajé para el condado de Los Ángeles, en parques y recreo. Trabajaba durante el día y en la noche tocaba. Aquí en San Diego hice lo mismo.Empecé a trabajar también en un colegio y me iba bien. Pero me retiré rotundamente. Hasta la fecha no hago nada. Estoy retirado de los trabajos. Pero la música es una cosa que corre por mis venas.
PSC: ¿Alguna anécdota con Héctor que quisieras contar y otra con Willie que también quisieras narrar?
EM: De la memoria que tengo de Willie, es que es buena gente y tremendo ser humano también.
Pero Willie era un poquito controversial, porque le gustaba pelear. Lo vi varias veces enredado en peleas en Francia y Nueva York. Y de Héctor puedo decir que era un charlatán, en el buen sentido. No me interpreten mal. Era un bromista. Me hacía reír. Pero los extraño a los dos, a Willie y a Héctor. Tengo que contar que mucha gente en aquellos tiempos me decían que yo tenía buena voz también para cantar. El bolero de Héctor que decía «creí que eras distinta» [“Un amor de la calle”], esa canción la grabó porque yo la cantaba. La oí del cantante cubano Panchito Riset. Yo me pasaba cantando esa canción y una noche en El Hipocampo en Nueva York la esposa de Héctor, Puchi, vino con una grabadora y me dice: «Eric, Eric, grábame esa canción que tú te pasas cantando”. Y se la grabé en el casete. Cuando oí la canción grabada por Héctor Lavoe me sentí bien porque se la metí por las venas. “Un amor de la calle” sí, pues yo tenía una novia y como decimos allá en Puerto Rico, me enchulé, tú sabes, y nos dejamos… Me pasaba cantando esa canción…Igual que una de tantas, igual que una cualquiera, jugaste con mi vida y con mi corazón y si el corazón llora, le pido que se calle, que amores como el tuyo, se encuentran en la calle.
PSC: De los discos que grabaste, ¿cuál es tu favorito?
EM: Pues mira mi favorito es el de Todo tiene su final… Todo tiene su final. Nada dura para siempre. Tenemos que recordar que no existe eternidad.
PSC: ¿Y por qué?
EM: Fíjate, si oye bien la letra, es de las canciones que llevaban mensaje. Eso me impactó porque en la realidad nada ni nadie dura para siempre. Lo único que dura para siempre son las piedras y con el tiempo se desgastan. Pero esa canción sí que me gustó muchísimo, muchísimo.
PSC: ¿Algunas palabras para Puerto Rico?
EM: Mi tierra querida, para todos, para mis hermanos que los llevo en el corazón. A mis yabucoeños, mis compueblanos, que Dios los bendiga a todos. Los quiero y los llevo en el corazón. ¡Qué viva la salsa y qué viva Puerto Rico siempre!


