Comunidad
Prensa Sin Censura
Con el secretario de Salud federal Robert Kennedy Jr. inauguraron ayer el nuevo hospital de Vieques…
Varios residentes informaron que fue como ladrón en la noche: sin Prensa ni Comunidad…
Hubo varias reacciones…
La del Dr. Carlos Mellado
“Usar la salud de Vieques como utilería política para adjudicarse una obra ajena es una mezquindad que ninguna cinta inaugural puede disimular.
Cuando se inauguró el puente Teodoro Moscoso, Pedro Rosselló invitó a Rafael Hernández Colón.
Pero esperar ese mismo respeto y esa misma clase de esta administración es esperar demasiado.
Que no quepa duda: el Gobernador Pedro Pierluisi y su administración hizo del Centro de Salud de Vieques una realidad. Lo dimos todo, y lo digo con orgullo como viequense.
Esta administración atrasó la inauguración para atribuirse un trabajo que no le corresponde, mientras nuestra gente en la Isla Nena seguía esperando. La salud de los viequenses merecía más que un cálculo político.
Ni siquiera tuvieron la deferencia de invitar a quienes hicieron posible este logro histórico. No debería sorprenderme, pero todavía indigna.
El pueblo viequense agradece profundamente al
Gobernador Pedro Pierluisi, a toda nuestra administración que trabajamos por años por y para Vieques, incluyendo al alcalde Junito Corcino, a Nancy Pelosi, Nydia Velázquez y a todo el liderato demócrata del Congreso.
Juntos, hicimos de la salud de los viequenses una prioridad y trabajamos para convertir ese compromiso en realidad”.
Reacciona la madre de la fenecida joven Jaideliz Moreno Ventura
“Hoy inauguran un CDT. Yo recuerdo por qué tuvo que construirse.
Hoy, 26 de septiembre de 2026, mientras algunos celebran la inauguración del nuevo Centro de Salud de Vieques, yo no puedo mirar ese edificio simplemente como una obra terminada. Yo lo miro y recuerdo a mi hija, Jaideliz Moreno Ventura. Recuerdo el dolor por tener que despedirme de mi hija de apenas 13 años después de una emergencia médica en una isla que llevaba años sin un CDT digno desde el paso del huracán María.
Y recuerdo también lo que ocurrió después, porque la muerte de mi hija no solamente dejó una familia destrozada: despertó a todo un pueblo. Los viequenses se cansaron de esperar. Entonces ocurrió algo que nunca debería olvidarse: el pueblo comenzó a llevar bloques de cemento a la plaza pública. Bloque sobre bloque. Miles de bloques. Cada uno representaba algo mucho más grande que un pedazo de cemento: representaba el reclamo de un pueblo que estaba diciendo “ya basta”. Representaba dolor, indignación, esperanza y la exigencia de algo que jamás debió ser un privilegio: tener acceso a servicios de salud dignos en nuestra propia isla. Aquel movimiento quedó documentado como una manifestación ciudadana surgida tras la muerte de Jaideliz para exigir la construcción de un hospital adecuado para Vieques. Por eso hoy, como madre de Jaideliz y como viequense, tengo derecho a decir que me duele profundamente la manera en que se llevó a cabo esta inauguración. Porque, ¿cómo se puede inaugurar el CDT que nació del reclamo de un pueblo sin hacer partícipe a ese mismo pueblo? ¿Cómo se puede celebrar el resultado de una lucha colectiva sin reconocer públicamente a quienes durante años levantaron su voz para que esto fuera una realidad?
Quiero dejar algo claro: no estoy cuestionando que Vieques tenga finalmente un CDT. Al contrario, lo celebro. Lo necesitábamos y lo merecemos. Espero, desde lo más profundo de mi corazón, que estas instalaciones salven vidas; que nuestros hijos, nuestros padres, nuestros abuelos y cada viequense reciban allí la atención que merecen; y que nunca más otra familia tenga que vivir lo que nosotros vivimos.
Pero una cosa es celebrar que finalmente tenemos un CDT y otra muy distinta es permitir que se borre la historia que llevó hasta él. La construcción de esta nueva instalación fue desarrollada durante la administración de Pedro Pierluisi, quien, junto al entonces secretario de Salud, Carlos Mellado, anunció y supervisó públicamente avances del proyecto.Eso también forma parte de la historia. Pero antes de cualquier administración, antes de cualquier funcionario cortando una cinta y antes de cualquier fotografía oficial, hubo un pueblo que tuvo que gritar. Hubo una familia que perdió a una niña. Hubo una madre que perdió a su hija. Hubo jóvenes que salieron a reclamar. Hubo viequenses que llevaron bloques a una plaza para decirle al Gobierno que Vieques necesitaba un HOSPITAL ya.
Esos bloques fueron nuestros cimientos simbólicos. Por eso me resulta doloroso que hoy, cuando finalmente se inaugura esta instalación, la comunidad que durante años cargó con esa lucha no haya tenido el protagonismo que merece. Yo no necesitaba una silla en primera fila, una fotografía ni una medalla. Necesitaba que se reconociera la historia. Necesitaba que se reconociera a Jaideliz. Necesitaba que se reconociera al pueblo de Vieques.
Porque este CDT no puede tener solamente una historia política. También tiene una historia humana, y esa historia comenzó con una pérdida. Mi hija no murió para que años después alguien pudiera utilizar la inauguración de un CDT como una actividad más de gobierno. Mi hija murió y su muerte provocó que un pueblo despertara. Ese pueblo no debe ser borrado de la historia.
Hoy no escribo estas palabras desde el odio. Las escribo desde el dolor, desde la memoria, desde la indignación y, sobre todo, desde el amor inmenso que una madre siente por una hija que ya no puede hablar por sí misma. Por eso hoy hablo yo. Hablo por Jaideliz, hablo por mi familia y hablo como una viequense que jamás olvidará aquellos bloques en la plaza.
A las autoridades les digo: el CDT es de Vieques. No es de una administración, de un partido, de una gobernadora, de un gobernador ni de un secretario. Es del pueblo. Y la historia de cómo llegamos hasta aquí también le pertenece al pueblo.
Hoy pueden inaugurar las paredes, encender las luces y cortar la cinta, pero nadie puede cortar la memoria. Mientras exista una madre que recuerde por qué comenzó esta lucha, mientras exista un viequense que recuerde aquellos bloques en la plaza y mientras alguien pronuncie el nombre de Jaideliz Moreno Ventura, nadie podrá borrar de dónde nació este reclamo.
Jaideliz no es una nota al calce de la historia del CDT de Vieques. Ella es parte de la razón por la que Vieques levantó su voz. Y yo, como su madre, jamás voy a permitir que se olvide.
Hoy inauguran un CDT. Yo recuerdo por qué tuvimos que luchar para tenerlo.
Jessica Ventura
Lo que escribió Robert Kennedy Jr. en las redes
Hoy en Vieques, Puerto Rico, me uní a la gobernadora Jenniffer González Colón y a los líderes locales para cortar la cinta en el nuevo Hospital Susana Centeno, restaurando los servicios de atención médica esenciales a casi 8.000 estadounidenses en la isla.
Durante nueve años, los residentes han tenido que viajar en avión o por el mar a la isla principal de Puerto Rico para recibir atención de nivel hospitalario. Ahora, tienen atención de emergencia, diálisis, servicios de salud comportamental, diagnósticos y más aquí mismo en Vieques.
La gente de Vieques merece acceso a atención médica esencial en su propia comunidad. Bajo la dirección del presidente Trump, lo estamos entregando.
La gobernadora Jenniffer González
Hoy inauguramos el nuevo Centro de Salud de Vieques, el Hospital Susana Centeno, una instalación moderna que representa una inversión de $85.5 millones y que devuelve a los viequenses los servicios médicos esenciales, nueve años después del paso del huracán María.
Me acompañaron el secretario de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos Robert F. Kennedy Jr.; nuestro secretario de Salud, Dr. Víctor Ramos; la directora ejecutiva de PRFAA, Gabriella Boffelli; el alcalde de Vieques, José “Junito” Corcino; y el presidente de la Cámara de Representantes, Carlos “Johnny” Méndez.
Seguimos trabajando para hacerle justicia a nuestra gente y garantizarle los servicios de salud que merece.
Gracias, Secretary Kennedy, por unirte a nosotros en Vieques en este día histórico. Después de nueve años, la gente de Vieques nuevamente tiene servicios hospitalarios esenciales cerca de casa.
También agradezco a President Donald J. Trump y su Administración por su colaboración en la avanzada de las prioridades de atención médica de Puerto Rico. Esperamos con interés continuar nuestro trabajo juntos para los ciudadanos estadounidenses de Vieques y en todo Puerto Rico.
La muerte de mi hija no solamente dejó una familia destrozada: despertó a todo un pueblo. Los viequenses se cansaron de esperar. Entonces ocurrió algo que nunca debería olvidarse: el pueblo comenzó a llevar bloques de cemento a la plaza pública. Bloque sobre bloque. Miles de bloques. Cada uno representaba algo mucho más grande que un pedazo de cemento: representaba el reclamo de un pueblo que estaba diciendo “ya basta”.
Jessica Ventura, Madre de Jaideliz Moreno Ventura

secretaria de la Gobernación Norma Burgos, entre otros funcionarios. Foto/Facebook
