Cultura
Para Prensa Sin Censura
Carta abierta a la Junta de Síndicos del Museo de Arte de Puerto Rico:
¿Por que BORINQUEN del Maestro Rafael López del Campo no ha sido instalada aun en el zaguán de entrada en el Museo de Arte de Puerto Rico?
INTRODUCCIÓN POR ALL ABOUT ART:
Existen situaciones que, con el paso del tiempo, dejan de pertenecer a quienes las protagonizaron para convertirse en asuntos de interés público. La historia de Borinquen, la obra maestra del maestro Rafael López del Campo, es una de ellas.
Por más de veinticinco años, la ausencia de esta emblemática escultura en el espacio para el cual fue concebida dentro del Museo de Arte de Puerto Rico ha suscitado múltiples interrogantes
En All About Art creemos que el periodismo cultural tiene la responsabilidad de documentar la historia con rigor, pero también dando la oportunidad de abrir espacios para el diálogo cuando el patrimonio nacional así nos lo exige. No nos mueve el protagonismo, ni el interés de prolongar una controversia, ni de adjudicar responsabilidades. Por el contrario, aspiramos a servir como un punto de encuentro desde el cual puedan escucharse las voces de quienes han sido parte de esta historia y, quizás, acercarnos finalmente a una solución que honre el legado del Maestro López del Campo y de todos.
Recientemente, uno de nuestros lectores resumió esa inquietud con una pregunta tan sencilla como contundente: “Pregúntenle a Adlin Ríos Rigau qué fue lo que pasó con esa escultura”. Consideramos que esa pregunta merecía una respuesta amplia, documentada y sin intermediarios.
Por tal razón, hicimos la siguiente gestión y hoy aquí publicamos íntegramente esta carta abierta de la Dra. Adlin Ríos Rigau, directora del proyecto de creación del Museo de Arte de Puerto Rico, quien expone su versión de los hechos, sustentada en documentos, memorandos, planos y antecedentes históricos.
Queremos hacer bien claro que esta gestión la hacemos con el mayor respeto hacia todas las partes involucradas y con la convicción de que conocer la historia completa siempre fortalece el diálogo.
Confiamos en que este testimonio contribuya a una conversación serena, respetuosa y constructiva; una conversación que tenga como único protagonista el patrimonio cultural de Puerto Rico y que, finalmente, permita cerrar uno de los capítulos más prolongados y debatidos de nuestra historia museística.
Carta abierta a la Junta de Síndicos del Museo de Arte de Puerto Rico:
Mi versión: Borinquen de Rafael López del Campo
Por la Dra. Adlín Ríos Rigau
Junta de Síndicos del Museo de Arte de Puerto Rico
Reciban un cordial saludo:
Me han preguntado la razón por la cual BORINQUEN, la escultura en bronce a la cera perdida de 8 pies de altura, no se ha instalado en el zaguán de entrada del Museo de Arte de Puerto Rico (MAPR).
Llevo desde el 2000, cuando inauguró el museo, al igual que tantos puertorriqueños, preguntándome lo mismo.
El Arq. Arthur Rosenblat, quien trabajó por años para el Metropolitan Museum of Art, fue contratado por la Compañía de Turismo de Puerto Rico para realizar los planos esquemáticos de nuestro museo. El 17 de enero de 1997 dibujó en el centro del plano de entrada un cuadrado con la palabra “sculpture” justo donde tendría que estar hoy Borinquen del maestro Rafael López del Campo.
En múltiples ocasiones he solicitado a distintas juntas de síndicos del museo que reconsideraran colocar la escultura en el lugar expresamente diseñado para ella. ¿Por qué expresamente diseñado para ella? Estas son las razones: se seleccionó la altura de la escultura para que fuera enmarcada por el arco de medio punto que divide el edificio histórico del nuevo; se diseñó e instaló un sistema cenital de iluminación redondo para que la escultura estuviese perfectamente iluminada; se reforzó el piso donde iba la escultura para sostener su peso, y se diseñó e instaló una puerta de bronce y cristal para que tanto de día como de noche Borinquen fuese disfrutada desde el exterior y diese la bienvenida a todos los visitantes.
El 13 de diciembre de 2022 presenté ante el Comité de Exhibiciones de la Junta de Síndicos del museo los documentos, dibujos y fotografías correspondientes para poner en contexto la petición de instalar la obra de Rafael López del Campo.
Dicha petición fue rotundamente denegada porque “en ningún museo del mundo se acepta que un donante diga el lugar donde se pondría la obra donada”. Estuve totalmente de acuerdo con dicha aseveración, pero de inmediato, procedí a explicarles detalladamente que Borinquen fue parte del Proyecto de Arte Comisionado, conceptualizado y ejecutado por mí como directora del Proyecto del MAPR, por lo tanto, la escultura no era una donación.
Presenté a la primera Junta de Síndicos del museo un documento el 18 de mayo de 1999 que detallaba el contenido íntegro del proyecto. Fue aprobado un año antes de la inauguración en el 2000.
Por supuesto, mi Proyecto de Arte Comisionado ya había sido aprobado previamente por el Banco Gubernamental de Fomento (BGF), auspiciador del museo y para quien yo trabajé por cinco años. Me resulta curioso que los miembros del BGF hayan aprobado la localización de la escultura mientras que los miembros de la Junta de Síndicos del MAPR incumplieron con lo estipulado y no permitieron poner a Borinquen en el lugar destinado.
Los $500,000 asignados para realizar los ocho programas de Arte Comisionado en los cuales eventualmente participaron 31 artistas lamentablemente no fueron suficientes para completar el proyecto. Quedó pendiente Borinquen, la obra más costosa por ser una escultura en bronce a ser fundida en Italia. No obstante, dada la importancia de la escultura, los arquitectos muy generosamente se ofrecieron a sufragarla previo consentimiento del BGF.
Lo que la Junta de Síndicos de MAPR parece NO entender es que Borinquen NO es una obra donada por los arquitectos Otto Reyes y Luis Gutiérrez, sino parte integral del Proyecto de Arte Comisionado conceptualizado desde el inicio de la creación del museo y aprobado como tal por el BGF. Los Proyectos de Arte Comisionado han sido parte fundamental en la creación de nuevos museos. Así lo han demostrado el East Wing del National Gallery en Washington D.C. y el Museo Guggenheim de Bilbao, entre otros.
Por tanto, si el argumento de la Junta de Síndicos es que no se puede aceptar que un donante exija el lugar donde colocar su obra donada, debe quedar claro que los arquitectos sufragaron la fundición de la escultura con el propósito único de completar el último eslabón del Proyecto de Arte Comisionado. Nuevamente reitero que la colocación de Borinquen en el zaguán, la entrada del museo, fue aprobada por unanimidad por el BFG. Es indispensable resaltar que todas las demás obras de arte comisionado se encuentran instaladas en el museo y en el jardín desde el primer día. ¡SOLO FALTA BORINQUEN!
Considero que tras un cuarto de siglo de vida exitosa del museo ya es hora de remediar la ausencia de la obra que a todas luces ha sido y sigue siendo una inexcusable injusticia hacia el arte puertorriqueño y a su creador. Borinquen ganó en 1964 el Primer Premio Internacional en la XV Feria de Arte de la Vía Margutta en Roma, Italia. Rafael López del Campo la consideró su obra maestra, y como si fuera poco, lleva el nombre de nuestro país.
Con motivo del nuevo recuelgue de la colección del MAPR considero que ahora es el momento perfecto para instalar la escultura en el lugar diseñado para ella: el zaguán de entrada del museo. Esta es mi más respetuosa solicitud a la Junta de Síndicos del Museo de Arte de Puerto Rico, institución que con tanto amor y pasión conceptualicé y realicé para dotar a Puerto Rico de su primer museo de arte nacional.
Atentamente,
Dra. Adlín Ríos Rigau
Catedrática Jubilada, Autora, Curadora y Gestora Cultural

