Recursos Naturales
Por Carmiña Vélez
Para Prensa Sin Censura
Cuando observo los árboles, no veo solamente troncos, ramas y hojas. Veo vida, historia, cultura, sobrevivencia, memoria y espiritualidad.
Me sobrecoge un profundo respeto ante la perfección de la creación de Dios. Entonces comprendo que estoy frente a un ser vivo, vital para nuestra sobrevivencia. Un ser noble y sagrado, que durante décadas ha permanecido en silencio ofreciendo sombra, oxígeno, frescura, refugio y vida.
Este árbol adulto de caoba en Humacao, con aproximadamente 80 años de existencia, es mucho más que un árbol. Es parte de nuestra historia colectiva. Es un testigo silencioso del desarrollo y las transformaciones de nuestro pueblo de Humacao.
Ha resistido décadas de huracanes, sequías, lluvias intensas y cambios urbanos. Generaciones han pasado frente a él. Sin embargo, hoy este gigante noble se encuentra en riesgo de ser asesinado.
Y debemos preguntarnos: ¿En qué momento, como sociedad, perdimos la sensibilidad y el sentido común para destruir aquello que nos mantiene vivos?
¿Cuándo perdimos nuestra conexión con la naturaleza?
¿Cuándo comenzamos a mirar a los árboles maduros como obstáculos, en lugar de reconocerlos como patrimonio natural y seres esenciales para nuestra existencia.
Un árbol casi centenario, de aproximadamente poco más de 80 años, no puede reemplazarse simplemente sembrando otro pequeño. Su enorme copa, su historia, su sombra, su capacidad de capturar dióxido de carbono y darnos oxígeno, de refrescar el ambiente y sostener biodiversidad representan décadas de crecimiento y servicios ambientales acumulados.
Reemplazar 80 o 100 años de vida toma generaciones.
Por eso, proteger esta caoba, localizada en la Calle Juan Santos Quiñones, Urbanización El Recreo, Humacao, no es solamente proteger un árbol. Es defender nuestro oxígeno, la historia de Humacao, nuestro patrimonio natural, nuestra calidad de vida y la creación de Dios.
No podemos permanecer indiferentes. Hoy la pregunta es sencilla: ¿Te quedarás indiferente mientras desaparecen nuestros árboles maduros y adultos, o serás parte de quienes levantan la voz para protegerlos?
- PROTEJAMOS LOS ÁRBOLES VICTORIOSOS Y MAYORES DE HUMACAO.
- ADMIREMOS LA CREACIÓN DE DIOS.
- DEFENDAMOS Y PRESERVEMOS LA CAOBA.
Los árboles no son enemigos.
Son vida, historia y legado.
Que las futuras generaciones puedan conocer esta caoba no por una fotografía, sino disfrutando bajo su sombra.


No vi cuál es el motivo para querer cortar este árbol. Veo que hay unas ramas cortadas, aparentemente para proteger unos cables eléctricos, que seguramente fueron puestos alli cuando ya el árbol existía.
A veces pensamos que lo fácil es cortar y resembrar. No es así ya que en Puerto Rico, cortar o remover un árbol de caoba en una zona urbana requiere un permiso formal del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) o de la oficina de permisos municipal correspondiente. En un caso como este tiene que intervenir un arborista licenciado.
El problema es que aquí muchos Gobiernos Municipales y agencias, como la E.E.A. se saltan los protocolos, y prefieren pedir perdón que pedir permiso, total, cuando saquen costos, sale mejor cambiar el curso de la servidumbre eléctrica y es menor el impacto en el ambiente, la temperatura, y el habitad establecido.
Esperemos que no hayan intereses creados.
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https://www.lexjuris.com/LEXMATE/ambiental/lexleybosques.htm
La evaluación formal de esta práctica es deber ministerial del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, en virtudbde la Ley 133 de 1975.
También consultar el Reglamento 25 de Siembra, Corte y Forestación de Puerto Rico, del DRNA, y con el Colegio de Agrónomos de Puerto Rico.
El corte si autorización del DRNA conlleva multas que pueden ir desde los $500 hasta $50,000.
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