Editorial
Jaime Torres Torres
PRENSA SIN CENSURA
(Fajardo, Puerto Rico, 14 de agosto de 2026) – Tras la manifestación del pasado domingo en la entrada del proyecto Moncayo, en dirección del club de tiro de Fajardo en la PR-194, la gerencia del complejo hotelero en desarrollo envió a este medio independiente unas declaraciones remitidas por su asesora de comunicaciones Brenda González.
Prensa Sin Censura las publicó, pero al siguiente día confirmamos que pudieran faltar a la verdad.
Acceso a la playa – Alegan que continúa disponible a través de Quebrada Vueltas y que es utilizado por pescadores y residentes. La verdad: es una servidumbre de paso sumamente estrecha y accidentada en tramos que no permite que los pescadores transporten sus botes al mar. Tampoco es recomendable para familias con niños.
Uso de agua – Dicen que el agua utilizada para el riego del campo de golf proviene de los lagos del proyecto, los cuales se abastecen de agua de lluvia. Atravesamos por una sequía. La verdad: Un tubo cruza la PR3 desde la reserva del Río Fajardo y entra a los terrenos de Moncayo, aparte de que se observa un tubo pvc en un pozo de presión artesiana en dirección a la entrada del proyecto además de que desde la servidumbre de paso en Quebrada Vueltas se observa infraestructura de acceso al recurso hídrico. Prensa Sin Censura necesita una explicación.
Permisos – Alegan que Moncayo se desarrolla en cumplimiento con todos los permisos, leyes y reglamentos aplicables, tanto estatales como federales. Otra versión: los vecinos entrevistados durante la manifestación del domingo 9 de agosto de 2026 aseguran que tienen permisos de remoción de tierra y habilitación de campos de golf, pero presuntamente no de construcción, por lo que sospechan que utilizan permisos caducados de pasados proyectos fracasados, como Cayo Largo, además de que caminando por la orilla Prensa Sin Censura vio edificaciones en plena zona marítimo terrestre.
Finalmente, Moncayo acota que mantendrá su compromiso con las comunidades vecinas, entiéndase Quebrada Vueltas y Estancias del Mar.
Sin embargo, las señoras Sasha Robles y Leisha Estrada y los señores Wilfredo Benítez y Larry Núñez aseguraron a Prensa Sin Censura que la calidad de vida en la comunidad se ve afectada por los ruidos de maquinaria pesada desde tempranas horas de la mañana y el polvorín que ensucia sus hogares y los enferma.
El legislador del PIP Antonio Prieto es el único político que saca la cara por la comunidad mientras sorprende el silencio del alcalde José Aníbal Meléndez Méndez y el del representante del Distrito 36 y presidente cameral Carlos ‘Johnny’ Méndez.


