Geopolítica
Quinto de varios artículos.
Por Felipe de J. Pérez Cruz
Para Prensa Sin Censura
Existe el derecho internacional humanitario para situaciones de guerra. Bien sabemos que los imperialistas no lo cumplen. Las guerras de las últimas décadas emprendidas por Estados Unidos y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), contra pueblos del sur y hasta en la propia Europa, los 15 meses continuados de genocidio del pueblo palestino, demuestran la violación de derechos y la impunidad que practican los imperialistas.
En Cuba revolucionaria la preparación para la defensa incluye las medidas de protección y cuidado de la vida del pueblo. La ocupación del Estado revolucionario se organiza en la Defensa Civil, que tiene por misión la protección de la vida de las personas en situaciones de desastres y en las circunstancias excepcionales de golpes terroristas y tiempo de guerra.
“Proteger, resistir, sobrevivir y vencer” es la consigna con que la Defensa Civil cubana trabaja, organiza y educa.
Niños, ancianos, enfermos y sus familiares constituyen una población que también debe ser capacitada y entrenada para que participe y contribuya a la preservación de su vida y la de sus familiares.
En caso de ataque como ocurre en todos los escenarios de guerra, habrá personal apto incluso para la defensa, que no participe por razones familiares, religiosas, políticas. Y estos cubanos y cubanas también serán protegidos.
Los órganos de evacuación y atención en tiempo de guerra, actualizan sus concepciones y planes en el estudio de las agresiones militares imperialistas sufridas por las poblaciones civiles, en los recientes ataques a ciudades y zonas rurales, los últimos contra la Franja de Gaza e Irán. Hay una ocupación prioritaria para la creación de condiciones en lugares seguros donde, se pueda proteger a infantes, gestantes, ancianos y personas vulnerables, y se les dota con los elementos indispensables para la sobrevivencia. Hay un ejercicio que se practica con regularidad: los Días de Defensa, para el paso de la red a instalaciones médicas a tiempo de guerra, para que el personal de salud acompañe en los lugares de protección a los ciudadanos.
La capacitación popular en defensa civil consiste en publicitar y ejercitar medidas útiles y normas de conducta, necesarias para actuar en medio de ataques a la población civil, minimizar riesgos, impactos y consecuencias.
Se prepara a las familias para que, desde la primera etapa de alerta por una posible agresión, tome un grupo de acciones para la protección de sus miembros (que incluye mascotas y animales de crianza) y bienes. Se les exhorta a tener preparado un bolso o mochila familiar con elementos fundamentales de sobrevivencia, junto con un botiquín de primeros auxilios.
Se notifican cuales son los lugares de protección y como se realiza su ocupación. Hay también normas para actuar ante un ataque sorpresivo, qué hacer, donde guarecerse, cómo hacerlo: “no colocarse bajo un puente, no acudir a edificios altos, buscar en un local la pared y la estructura de carga, acostarse boca abajo, protegerse la cabeza, abrir la boca para reducir el daño de una onda expansiva…”
“Proteger, resistir, sobrevivir y vencer” es la consigna con que la Defensa Civil cubana trabaja, organiza y educa.
El autor es historiador y profesor universitario en La Habana, Cuba.

