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El 7 de agosto de 1999 la agencia Inter Press Service reseñó cómo varias zonas de Puerto Rico se quedaban sin agua mientras la base naval Roosevelt Roads en Ceiba la tenía en abundancia.
Fue escandaloso leer que durante 60 años usaron sin pagar un centavo por el preciado líquido procedente del Río Blanco, que nace en El Yunque para la zona de Naguabo y que tiene como tributarios los ríos Prieto, Cubuy y Sabana.
La agencia noticiosa reveló que parte del agua del Río Blanco era desviada a la Base Roosevelt Roads en Ceiba mediante tubos de 68 centímetros de diámetro.
“El agua se utiliza para consumo en la base, en la cual hay a veces hasta 10.000 personas al mismo tiempo, y para rellenar las cisternas de los barcos de guerra y los submarinos estadounidenses anclados en ese lugar”, publicó Inter Press Service en 1999.
Esta agencia noticiosa y otros medios como El Nuevo Día, incluso Telenoticias, divulgaron que la Marina nunca pagó por ese servicio y que entonces no tenía los permisos para sustraer agua del río Blanco, según denunció en ese momento el secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales. Daniel Pagán.
Las comunidades del Este se organizaron en el Movimiento Agua Para Todos, que exigió al gobierno de Pedro Rosselló González que ajusticiara a la Marina como lo suelen hacer con los individuos y empresas que se roban el recurso hídrico.
La investigación de Inter Press Service reveló que en 1999 los militares en Roosevelt Roads consumían entre 15 y 23 millones de litros de agua por día.
El récord apunta a que la Marina sacaba 3.447 millones de litros de agua del río Blanco cada año, causando así graves daños ecológicos.
En 1999 el portavoz de la Marina, Robert Nelson, reiteró que el uso y consumo del agua del Río Blanco estaba en ley y que no adeudaban dinero al Estado Libre Asociado porque alegadamente en 1942 recibieron un permiso del gobierno del estadounidense Rexford Tugwell, nombrado por el presidente Franklin D. Roosevelt.
La escasez de agua en Vieques
El maestro retirado, residente del Este, don Fernando Acosta denunció en el pasado piquete de Madres contra la Guerra en Roosevelt Roads en Ceiba que el uso del agua del Río Blanco por parte de la Marina de Guerra de Estados Unidos provocó la semana pasada la suspensión y escasez del preciado líquido en Vieques.
“Dentro de la Base Roosevelt los tanques de benceno que tuvieron ahí contaminaron los pozos y toda el agua tiene que venir de Río Blanco. La de aquí no se puede utilizar porque está contaminada. Todo viene de Río Blanco y para que Roosevelt Roads tenga agua dejaron a Vieques sin agua casi una semana”, dijo Acosta, vecino del Este.
“El Navy, la EPA y el gobierno federal con la Ley PROMESA son los que están jodiendo este país”, acotó.
La historia se repite
La Dra. Sonia Santiago, portavoz de Madres contra la Guerra, publicó en sus redes que el agua que usan en Roosevelt Roads “es robada del Río Blanco de Naguabo”.
“Y no se registra por la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA). En mayo Johnny Méndez [presidente cameral y representante del Distrito 36, al que pertenece Ceiba) le pidió a la legislatura $67 millones para reparar ese sistema [que llevaba agua de Río Blanco a la base]. Una vergüenza que Puerto Rico tenga que costear eso. Adicionalmente, las bases SIEMPRE tienen agua por orden de la EPA”, sostuvo.
La lectora Deborah B. Santana reaccionó publicando que “la base robó agua del Río Blanco durante los 90, al punto que dejó sin agua a las comunidades de los barrios humacaeños de Mariana y Candelero Arriba. De eso surgió el Movimiento Agua Para Todos”.

