Mascotas
Por Rescatistas PR Trabajando Unidos
¿En dónde está la justicia para Verito? A Verito, un gato con guardián, al que le metieron un tiro que le atrevesó los pulmones y el corazón. Aunque Verito tiene a una familia que va con todas, fiscalía se niega a radicar cargos al sospechoso. La familia está haciendo todo lo correcto, pero el sistema no responde.
* No se sabe nada de Neftalí Rosado Vélez, el “viejito manipulador”, que asesinó a su propia mascota con su andador en el pueblo de Bayamón. Cuando un agresor confiesa y aun así el caso se queda en un limbo, el problema no es falta de evidencia: es falta de voluntad.
* No se sabe nada de la perra comunitaria que otro vecino acribilló a tiros en San Lorenzo, a excepción de que la policía, alegadamente, actuó coercivamente contra la testigo.
* En la Robleda de Cayey alguien le pone y aprieta alambre de púas alrededor de la cintura a los perros comunitarios, y las autoridades brillan por su ausencia. Cuando esto pasa la institución se hace cómplice del asesino.
* A Juan C. Marrero de Barceloneta le radicaron cargos, pero el resultado se verá en cómo los agentes y fiscales presenten la prueba. Muchos casos se caen gracias a la chapucería desde el momento mismo en que comienza la investigación.
* Un grupo de “bienestar animal” mutila perros con ear tags y marcado en frío, dejando serias heridas en las orejas y costados de los animales, y no pasa nada. En Puerto Rico, incluso quienes se autoproclaman “bienestaristas” pueden causar daño sin consecuencias.

