Ambiente
Por EDUCAMOS
Compañeros, compañeras y pueblo puertorriqueño:
Desde el sindicato EDUCAMOS levantamos nuestra voz de indignación y alerta ante una nueva amenaza a nuestros bienes comunes y a la vida misma de nuestras presentes y futuras generaciones.
Nos referimos al Proyecto de la Cámara 1079 (PC 1079),1 una medida legislativa que busca desarticular y debilitar la Ley 292-1999, conocida como la «Ley para la Protección y Conservación de la Fisiografía Cársica de Puerto Rico.
Las consecuencias de estas decisiones podrían ser profundas. El carso es un sistema natural formado principalmente de roca caliza que, a lo largo de millones de años, han sido moldeadas por la acción del agua. Este proceso ha dado origen a cuevas, sumideros, acuíferos, manantiales, mogotes y otras formaciones que funcionan como una gigantesca infraestructura natural para almacenar, filtrar y distribuir agua dulce.
Por esta razón, la comunidad científica en Puerto Rico ha identificado la zona del carso como un recurso vital. Su preservación es crítica para proteger nuestro mayor abasto de agua dulce subterránea, del cual se extraen decenas de millones de galones diarios que suplen el 22% de toda el agua extraída por la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados.
Además, defender la zona cársica garantiza la protección de un hábitat inigualable que sirve de refugio exclusivo para 34 especies en peligro de extinción, incluyendo aves, reptiles, anfibios y plantas.
Como educadores y educadoras, entendemos que nuestra responsabilidad no termina en el salón de clases. Educar también significa defender las condiciones que hacen posible la vida, la salud y el bienestar de nuestras comunidades.
Significa proteger el ambiente en el que crecerán nuestros estudiantes y las generaciones futuras.
Por ello, hacemos un llamado al magisterio, a las familias puertorriqueñas, a las comunidades, a las organizaciones ambientales, a la academia y a toda la ciudadanía a informarse, participar activamente y exigir un debate público amplio, transparente y fundamentado en la ciencia.

La defensa del carso no es un asunto exclusivo de ambientalistas. Es una causa relacionada con el agua que bebemos, con la salud de nuestras comunidades, con la protección de nuestros bienes comunes y con el país que dejaremos a las próximas generaciones. La capacidad de cuidar y de sostener el equilibrio entre las diversas formas de existencia deben ser nuestras guías de acción social y pedagógica.
Defender el carso es defender la vida.
Defender el carso es defender el agua.
Defender el carso es defender el futuro de Puerto Rico.

