Sammy vivió agradecido del pueblo por su solidaridad

In Memoriam

Por Jaime Torres Torres
Prensa Sin Censura

No hubo que correr a destruir los discos de Sammy Marrero con La Selecta de Raphy Leavitt.

Tampoco hubo necesidad de allanar las tiendas que venden sus grabaciones. Lo único que desde 2020 no ocurriría en Estados Unidos y Puerto Rico es que Sammy pudiera cantar las composiciones de Leavitt que popularizó con La Selecta.

Pero si lo llamaban de Lima, Perú o Cali, Colombia para un concierto, allá sí hubiese podido cantar “Payaso”, “Mi barrio”, “Soldado”, “Jíbaro soy” y “La cuna blanca” porque en esas jurisdicciones no aplican las disposiciones de las leyes de derechos de autor que regulan su divulgación en Estados Unidos y sus territorios.

La noticia en 2020 fue que, a pesar de las restricciones de la Familia Leavitt, Sammy Marrero se sintió feliz y reivindicado porque tras un acuerdo de las partes con el juez federal Raúl M. Arias Marxuach solo tendrían que desembolsar $50 mil. Su fanaticada en Puerto Rico, Estados Unidos y Sudamérica en cuatro semanas había aportado más de la mitad.

“Eso es lo que me ha sorprendido y me tiene bien contento. Toda mi familia esta contentísima porque el pueblo ha respondido de manera preciosa. Mi meta es seguir cantando, aunque no sean las canciones de Raphy, como lo son “Somos el son”, “Destino humano”, “Chiquilla” y “Quien es quien”, que si las puedo cantar”, dijo Sammy Marrero a este periodista cultural en septiembre de 2020.

A la buena nueva de un pueblo generoso que se desbordó en ayuda en metálico para que él y sus músicos no se desvelasen por el pago de $50 mil a la Familia Leavitt, que irónicamente se comentó extraoficialmente que desembolsó muchísimo más en su representación legal, se sumó la canción “Yo soy Sammy Marrero” grabada por Charlie Aponte, Domingo Quiñones, Tony Vega y otros artistas, invitados por los productores Ralph Cartagena y Richie Viera.

“Eso para mí es algo indescriptible porque no esperaba eso tan grande. Para mí es un orgullo y respeto que tengo que darle al pueblo y a mis compañeros de la música. Reconozco como el jíbaro que soy de Coamo que pude haber fallado en algún momento. El que se haya sentido ofendido por mí, mis excusas”.

Es tal su humildad que incluso se excusó con la Familia Leavitt. “A la persona que haya ofendido en este momento me excuso ante ellos porque soy un ser humano. Si por si acaso alguno se ha sentido ofendido con alguna palabra que no es afín con lo que esperaban aprovecho esta entrevista para excusarme ante ellos”.

Entonces su director musical Edgard Nevárez, quien también fue demandado, reveló que consideraron tramitar si Sammy era elegible al libro de marcas mundiales Guiness por ser el cantante que más tiempo estuvo con una orquesta desde el principio hasta el final. [Hoy esa distinción sería para Jerry Rivas de El Gran Combo.]

“Fueron 43 años y medio en la misma orquesta. Nadie lo ha hecho. Ojalá que se logre”, dijo Edgard, quien se ha convertido en como un padre para Sammy Marrero.

En 2020, una vez se superase la pandemia, la Orquesta de Sammy Marrero proyectaba viajar a Colombia, Perú y otras plazas donde lo idolatran por sus éxitos con La Selecta.

“En todos los países salseros Sammy es una celebridad ahora mismo y todos están locos por verlo. Tan pronto se recupere esto, vamos a trabajar”, señaló entonces Edgard.

Sammy Marrero, nacido el 16 de febrero de 2021, añoraba cantar, pero tras la demanda no poca gente de la industria le cerró las puertas.

“Le pido a Dios que me conceda más años de vida y mientras pueda cantar lo seguiré haciendo porque lo único que sé hacer es cantar. Me entristece que quieran apagar mi garganta. El único que lo puede hacer es Dios. Jajaja y mientras Dios no lo prohíba seguiré cantando”.

En varias entrevistas Raphy Leavitt dijo a este periodista que su “ruiseñor” siempre sería Sammy Marrero, quien durante la entrevista se reservó opinar sobre si su director y compadre descansa en paz por la controversia que limitó la difusión de su obra en Puerto Rico.

“Lo dejo en las manos de Dios porque descansa en paz. A él jamás y nunca le falté el respeto. Él sabe que me ofrecieron trabajo otras orquestas y seguí con él hasta lo último. Fui su ruiseñor como la canción que me escribió para el último disco”, sostuvo el intérprete de “Si me caigo me levanto”.

La representación legal de Sammy Marrero, Edgard Nevárez y los músicos que fueron demandados junto a sus esposas fue responsabilidad de los licenciados Peter John Porrata y Ramón Vela Córdova, muy duchos en las leyes de derechos de autor.

“Nuestros abogados son muy competentes y muy buenas personas. Tengo un líder como Edgard Nevárez y los abogados que son personas bien concentradas en la materia. Me siento feliz”, concluyó Sammy Marrero, fallecido el domingo 17 de mayo, seis años después.

Descanse en la paz de Jesús Resucitado.

Sammy Marrero con su amigo Edgard Nevárez. Foto/suministrada

Deja un comentario