Historia
Por Amigos Museo de la Masacre de Ponce
Por este medio se hace constar que las gestiones realizadas para conocer el estado y la fecha de inicio de la reconstrucción del Museo de la Masacre de Ponce también han sido dirigidas a la directora del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), como parte del interés genuino de procurar respuestas y acciones concretas en favor de nuestro patrimonio histórico y cultural.
No obstante, resulta incorrecto y contrario al deber público pretender excluir de responsabilidad a la administración municipal y, particularmente, a la Honorable alcaldesa de Ponce Marlese Sifre, ante la situación de abandono y deterioro que continúa afectando esta importante institución histórica.
El Museo de la Masacre no representa únicamente una estructura física, sino un símbolo de memoria colectiva, identidad cultural y respeto a nuestra historia digna y revolucionaria. Por ello, no puede convertirse en instrumento de chantaje político ni en excusa para trasladar responsabilidades exclusivamente al ICP, mientras el deterioro de nuestras facilidades históricas y culturales continúa avanzando.
Cada alcalde y alcaldesa posee una responsabilidad ministerial, moral y social de velar, defender y luchar activamente por la conservación, restauración y fortalecimiento de las instituciones culturales e históricas de su pueblo. Esa obligación trasciende diferencias políticas y responde al deber fundamental de proteger el legado histórico de las futuras generaciones.
El pueblo merece transparencia, acción y compromiso real con la preservación de su patrimonio histórico. La reconstrucción del Museo de la Masacre debe ser una prioridad colectiva y no un asunto sujeto a intereses partidistas, disputas administrativas ni chantajes burocráticos.

