El Yunque necesita las manos y corazones de Puerto Rico

Recursos Naturales

Nota introductoria a la entrevista con el Supervisor del Bosque Nacional El Yunque, Keenan Adams.

JAIME TORRES TORRES

Prensa Sin Censura

Conozco El Yunque desde mi niñez.

Atesoro memorias de las veces que, en verano, lo recorrimos en familia de Río Grande a Naguabo por la PR-191.

Tengo presente que hasta antes del huracán María, la zona recreativa de la PR-191 en Río Grande era visitaba por boricuas y en menor medida por turistas norteamericanos durante el Spring break y verano.

María impactó dramáticamente El Yunque en sus ocho pueblos: Canóvanas, Río Grande, Luquillo, Fajardo, Ceiba, Naguabo, Las Piedras y Juncos.

El daño más evidente fue en la zona recreativa de Río Grande. Hubo deslizamientos que obstaculizaron la carretera estatal.

En 2019 surgió la presunta pandemia de COVID-19 y El Yunque, que es un aposento de salud integral, fue cerrado.

Tras la emergencia abrió y con su apertura, coincidiendo con la implantación de la Ley 60, miles de ciudadanos de Estados Unidos y otros países lo visitan, impactando particularmente los recursos de la zona recreativa de la PR-191 en Río Grande.

El Yunque necesita la generosidad de todos sus visitantes. Hay una realidad y es que los boricuas apenas frecuentan la zona recreativa La Mina en la PR-191.

La administración del supervisor Keenan Adams propone una cuota o fee por visitante, incluso familias.

$30 anuales por acceso a una familia de cuatro si lo dividimos en una decena de visitas al año equivaldría a unos .75 por persona.

Prensa Sin Censura, como medio independiente, ha sido crítico en instancias como los aumentos propuestos a la transportación marítima entre Ceiba, Vieques y Culebra y la caprichosa imposición de un cobro en el estacionamiento de la antigua Central Canóvanas para los que corren bicicleta sábado y domingo entre 6am y 12md por la PR-951.

La cuota de El Yunque está más que justificada porque solo aplica a la zona recreativa de la PR-191 en Río Grande. Solo la persona que desconoce el impacto que recibe la reserva forestal por los recortes presupuestarios y los millones de visitantes anuales podría oponerse a la cuota de $4 por persona.

Se paga en El Morro y San Cristóbal. Se paga en los balnearios. Se paga en La Marquesa y se volverá a pagar en el Parque Las Cavernas del Río Camuy, ¿por qué no pagar lo razonable por acceso a la zona recreativa La Mina en Río Grande?

Entrevista con Keenan Adams, Supervisor del Bosque Nacional El Yunque

Prensa Sin Censura: ¿Cómo se determinaron las cuotas propuestas?

Keenan Adams: La conversación sobre la implementación de cuotas de recreación no es nueva. Durante más de tres décadas, el Bosque se ha enfrentado a retos de sostenibilidad financiera que han dejado algunas zonas sin el mantenimiento adecuado. En la última década, se han producido repetidamente discusionespúblicas sobre un sistema de cuotas, tanto en el marco del Plande Manejo Forestal de 2019 como durante las reuniones abiertas celebradas en 2023 y 2024. Alrededor del 80% de los participantes apoyó la implementación de cuotas siempre y cuando los ingresos se quedaran en el Bosque. 

Los costos operacionales de El Portal y el corredor recreativo de la PR-191 ascienden aproximadamente a $3.2 millones de dólares anuales. Aunque recibimos alrededor de un millón de visitas al año entre esas instalaciones, aproximadamente el 80% pagaría (los niños, los veteranos y las personas con discapacidad continuarían entrando gratis). Multiplicamos $4 por 800,000(una cantidad estimada de visitantes al año) para obtener los$3.2 millones que necesitamos. 

Durante nuestra consulta previa a este anuncio, la mayoría de las personas indicó que estaban dispuestas a pagar hasta $10, pero elegimos $4 por motivos de asequibilidad. Un pase anual para un destino específico cuesta normalmente $60, sin embargo, lo redujimos a solo $30 para El Yunque. Queríamos tener muy en cuenta que fuera un costo razonable.

PSC: ¿Qué pasaría si no se implementan las cuotas?

KA: No hace falta que lo prediga; ya tenemos antecedentes que lo demuestran. Viene ocurriendo desde la década de 1980 y volvió a pasar tras el huracán María.

El bosque ha perdido el 50% de sus veredas desde la década de 1980 debido a la falta de mantenimiento. Es un 50% menos deacceso que tiene los puertorriqueños a El Yunque. 

Entonces, la respuesta es que, si no implementamos las cuotas, tendríamos que comenzar a cerrar sitios o veredas. Imagina tener que cerrar la Torre Yokahú o la vereda Mt. Britton porque ante la falta de mantenimiento se volvieron inseguras para su uso.

Si te preocupa tu acceso al bosque, no hacer nada —mantener el statu quo— es una postura sin sentido, ya que perderíamos aún más acceso. Correríamos el riesgo de tener un deslizamiento de tierra catastrófico que podría cerrar El Yunque por años. Fíjate en la vereda de La Mina, estamos teniendo que gastar millones de dólares para repararla porque en gran medida, los daños que tuvo tras los huracanes se debieron a la falta de mantenimiento adecuado.

PSC: ¿Cómo se invertirán los fondos recaudados?

KA: El dinero se quedará aquí. Piénsalo como una cuenta bancaria y el Seguro Social. El 80-85% lo destinamos a la cuenta de bancopara operaciones y mantenimiento: mantenimiento de las veredas, el salario de los guardabosques y los contratos de limpieza, etcétera. 

El 15-20% restante, que va al “Seguro Social” es para el futuro; se destina a un fondo nacional y lo recuperamos cuando se llevan a cabo proyectos grandes de inversión.

Los fondos recaudados también nos ayudarían continuar colaborando con organizaciones como Conservación de Veredas de Puerto Rico (antes Love in Motion), que son vitales para el mantenimiento de los senderos de El Yunque.

PSC: ¿Cuándo se pondría en vigor?

KA: Aún no está decidido si lo implementaremos. Debemos respetar el proceso. Dialogamos con el público durante dos años para elaborar nuestra propuesta. Hicimos el anuncio, y ahora disponemos de un plazo de 90 días para recibir comentarios. Realizaremos ajustes basándonos en las opiniones recibidas. Posteriormente, será revisada por una junta. Si todo se aprueba, quizás se implemente en 2027.

PSC: ¿Por qué es importante que los ciudadanos aclaren sus dudas sobre la propuesta?

KA: Porque es su derecho. Yo trabajo para ustedes, sirvo al público. Y es mi trabajo asegurar que cuenten con la información necesaria para formarse una opinión. Es importante que entiendan las consecuencias de no hacer nada, que conozcan mis limitaciones, saber los hechos.

Es fundamental que los ciudadanos tengan toda la información sobre la situación real del bosque que todos amamos, y que, así puedan unirse a nuestro proceso de participación ciudadana, que propongan soluciones. Solo conociendo los retos de sostenibilidad del bosque van a poder participar de una forma constructiva. 

He visto en redes sociales que muchos plantean que no se cobre o se les cobre menos a los residentes. No podemos diferenciar entre ciudadanos estadounidenses en cuanto al cobro. Es una gran sugerencia, pero legalmente no puedo hacerlo. Una solución sería que me pidieran firmar un acuerdo con una organización sin fines de lucro para comprar pases destinados a familias en desventaja económica. Necesitamos que el público tenga una mentalidad orientada a proponer soluciones durante este proceso.

PSC: ¿Por qué El Yunque necesita que los ciudadanos presten sus servicios como voluntarios?

KA: El Bosque Nacional El Yunque consiste en aproximadamente 29,000 acres de terreno y está rodeado por ocho municipios. Mantener el acceso a residentes y visitantes es un reto para el Servicio Forestal, ya que hay áreas distantes entre nuestra oficina central en Río Grande hasta el lado sur del bosque en Naguabo. 

Hacer voluntariado con el Bosque es una ilusión para muchas personas que quieren aportar a su conservación. Ofrecemos oportunidades a jóvenes, estudiantes universitarios y a todo aquel interesado en formar parte de iniciativas de voluntariado con el Servicio Forestal o con organizaciones aliadas al bosque. 

Las aportaciones de los voluntarios son muy valiosas y realmente es un beneficio mutuo. Algunas personas que han comenzado como voluntarios se han desarrollado profesionalmente y hoy son parte del equipo del Servicio Forestal y de organizaciones comprometidas con el bosque.

PSC: Además de la recolección de desperdicios, ¿en qué otros ámbitos se necesitan voluntarios?

KA: Hay diferentes áreas programáticas en que voluntarios pueden formar parte incluyendo asistir en el día a día del manejo de El Portal de El Yunque, ya sea en formar parte del grupo de embajadores de la cotorra puertorriqueña y ayudar a alimentarlas, asistir en la recepción, dar apoyo en eventos durante el año.  En el campo hay oportunidades para participar en proyectos de restauración de veredas, proyectos de siembra, apoyo en las áreas recreativas en Río Grande y Naguabo, por ejemplo. También tenemos oportunidades a nivel administrativo que podemos ofrecer.

Este bosque es suyo, y queremos que nos ayuden a manejarlo.

PSC: Aproximadamente, ¿cuántas libras o toneladas de basura, si procede, se recogen al año en las zonas recreativas de El Yunque, en las carreteras estatales 191, 988 y 186?

KA: Un montón. No tenemos un sistema que lo cuantifique actualmente, pero puedo afirmar que es tanta la basura que apenas podemos manejarla.

PSC: ¿Podrías enviar un mensaje a los miles de ciudadanos que visitarán el Bosque Nacional El Yunque durante el verano de 2026?

KA: Sí. Este es tu bosque, yo solo soy el responsable de administrarlo. Por favor, cuídalo. Queremos que disfrutes de sus recursos, pero, por favor, la basura que generes, llévala contigo y bótala fuera del bosque. 

PSC: ¿Qué me dices sobre los atractivos de El Yunque en otras localidades, como Canóvanas, Ceiba y Naguabo? 

KA: Muchas personas piensan en El Yunque como el corredor de la PR191 y Angelito y Puente Roto, pero El Yunque es toda una región. Son ocho municipios, con accesos al bosque y recursos únicos. Canóvanas y Río Grande comparten un corredor escénico, en la carretera PR-186 con una gran diversidad de oportunidades para el turismo. Naguabo cuenta con el Área Recreativa del Río Sabana, que fue recién mejorada, y que tiene accesos a veredas y al río. Es un gran atractivo para el turismo local y el disfrute familiar. En Ceiba y Las Piedras, también nos gustaría tener “Portalitos” o pequeñas áreas recreativas, que identifiquen los accesos a El Yunque desde esos municipios. 

PSC: ¿Qué opinas de la organización comunitaria de Cubuy, Naguabo?

KA: Son familia. Me siento orgulloso de cómo han demostrado todo lo que puede lograr cuando una comunidad se organiza. Ellos se unieron para formar una organización sin fines de lucro con el propósito de comanejar el Área Recreativa del Río Sabana. Para mí, son un gran ejemplo de colaboración comunitaria, de cómo el gobierno federal puede compartir responsabilidades y abrir espacio a los ciudadanos.

Es una colaboración muy importante y valorada por nosotros en el Servicio Forestal, y es un ejemplo del compromiso de los residentes de brindar apoyo en esfuerzos de conservación y acceso al área recreativa. Nuestro interés es seguir fortaleciendo los lazos con la comunidad y poder aumentar nuestra programación en el área. 

PSC: ¿Cómo se podría replicar esto en los demás barrios?

KA: Necesitamos establecer acuerdos trilaterales entre las comunidades u organizaciones, los municipios y el Servicio Forestal. El éxito de estas colaboraciones depende en gran medida del nivel de organización de las comunidades o grupos. Los municipios cuentan con servicios de recogido de basura, mantenimiento de carreteras, seguridad, manejo de emergenciasy equipo para ayudar en las funciones básicas, y, además, son elegibles para recibir fondos federales y otro tipo de subvenciones a las que las comunidades no tienen acceso directo. En estos momentos, estamos manteniendo conversaciones con cuatro alcaldes para replicar este modelo.

Por otro lado, como un esfuerzo interno, contamos con un equipo interdisciplinario con enfoque social para desarrollar una estrategia regional comunitaria a largo plazo. Como parte de este esfuerzo, estamos planificando un encuentro de grupos comunitarios, en El Portal de El Yunque, con el objetivo de fortalecer lazos y compartir recursos en la región.

PSC: ¿Cuál crees que sería el papel de los alcaldes?

KA: Necesitamos que los alcaldes se involucren. Al fin y al cabo, muchos de los retos a los que se enfrentan las comunidades deben ser atendidos por los alcaldes, no por el Servicio Forestal. Podemos ayudar a encontrar fuentes de financiación federal, pero es necesario que los municipios soliciten esos fondos. El desarrollo económico sostenible requiere de un frente unido. Nuestro éxito colectivo depende de la colaboración de todas las partes.

PSC: ¿Qué mensaje le enviaría al alcalde de Río Grande en relación con las cuotas? 

KA: Me reuní con el honorable alcalde Ángel “Bori” González, el 16 de abril para presentarle la propuesta de cuotas recreativas, y me anticipó los problemas que podría enfrentar la propuesta, basado en lo que sería la opinión de sus electores. Se lo agradezco de verdad. Su mayor preocupación fue el acceso de los vehículos más allá de la estación de entrada de la cascada La Coca. Me dijo que estaba de acuerdo con que cobráramos por el uso de las instalaciones, pero no por transitar en la vía pública. 

La propuesta original contemplaba que todo el mundo tenía que pagar, pero tras esa conversación modificamos nuestro plan operacional para integrar el uso un pase solo para tránsitovehicular y otro para el uso de las instalaciones recreativas. Si la persona se estaciona y utiliza las instalaciones, se expone arecibir una multa de $130; sin embargo, si solo conduce por la carretera, no habrá ningún cobro. Si desea utilizar El Portal y las instalaciones de la carretera 191, el costo sería $4.

Así que, mi mensaje para el alcalde es ‘gracias’. Nos dio su opinión sincera, le escuchamos y, gracias a eso, pudimos mejorar nuestra propuesta. 

PSC: Si no se implementaran las cuotas, ¿sería posible que El Yunque se privatizado para venderlo y llenarlo de edificios?

KA: Quiero dejarlo claro. Eso no sucederá mientras yo esté a cargo. Se requeriría una ley del Congreso para disponer de terrenos públicos custodiados por el gobierno federal. Preferimos colaborar con organizaciones sin fines de lucro para que desempeñen funciones en las que sean mejores que nosotros. Las únicas empresas privadas que tenemos en el bosque son el restaurante y los guías turísticos. No anticipo que vaya a cambiar. 

Keenan Adams, supervisor del Bosque Nacional El Yunque. Foto/Prensa Sin Censura

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