‘Esta crisis tiene nombre: Zayira’

UPR

Declaración para la destitución de Zayira Jordan Conde como presidenta de la Universidad de Puerto Rico

La Universidad de Puerto Rico (UPR) es una institución pública fundamental para el desarrollo integral del país y para el bienestar de nuestras comunidades. La Universidad de Puerto Rico ha sido, y continúa siendo, el proyecto de transformación social más importante desarrollado por nuestro país. A lo largo de su historia ha garantizado acceso a la educación superior a miles de estudiantes, ha formado profesionales y ciudadanos comprometidos con el servicio público, ha producido investigación y conocimiento que aportan soluciones a los retos sociales, económicos y ambientales que enfrentamos, y ha mantenido una presencia activa en las comunidades a través de proyectos educativos, científicos y sociales.

Desde su fundación, la UPR ha enfrentado con gallardía múltiples retos, ha mantenido apertura al cambio y ha ocupado su lugar como custodio de valores intrínsecos y como voz de vanguardia, siempre en búsqueda del bienestar del pueblo al que se debe. A pesar de todo, en 2025 la UPR logró y mantiene en 2026, su posición como la primera institución de educación superior en todo el Caribe, superando a 27 instituciones internacionales que incluye a todas las principales instituciones privadas del pais, según el OS World University Rankings: Latin America & The Caribbean – Caribbean 2026. Además, es la única institución en Puerto Rico clasificada por la Carnegie Foundation como R2 («High Research Spending And Doctorate Production Institution») en dos de sus recintos, Río Piedras y Mayagüez, formando parte de un selecto grupo de 139 instituciones de educación superior en Estados Unidos, entre las que se encuentran: Bowling Green State University-Main Campus, California State University-Los Angeles, City University of New York (CUNY) Hunter College, CUNY City College, Duquesne University, East Texas A&M, Florida Institute of Technology (FIT), Fordham University, Loma Linda University, Loyola Marymount University, Marquette University, Rutgers University-Newark, SUNY College of Environmental Science and Forestry, Texas A&M-Corpus Christi, University of Arkansas at Little Rock, University of Massachusetts (UMASS Chan Medical School), entre otras sobresalientes.

La UPR, además, es proveedora de una variedad importantisima de servicios, en variadas ramas que van desde la salud hasta la asesoría legal, con un sinnúmero de otros servicios en diversos campos del conocimiento. De estos se benefician no solo sus egresados sino todo el pueblo de Puerto Rico. Su contribución se manifiesta en la creación de oportunidades, en la preparación de una fuerza laboral cualificada, en el fortalecimiento de nuestras instituciones, en la protección de nuestra cultura y en el impulso de iniciativas que mejoran la calidad de vida de nuestra gente.

La Universidad no es solo un espacio de enseñanza; es un bien público estratégico que sostiene el desarrollo del país, promueve la equidad y abre caminos de progreso para las generaciones presentes y futuras. Por eso, defender y proteger la Universidad de Puerto Rico es una responsabilidad colectiva y un compromiso claro con el presente y el futuro de Puerto Rico.

En los últimos años se ha agudizado la crisis fiscal a raíz de los recortes severos impuestos por la Junta de Supervisión Fiscal, que redujo el presupuesto de la institución en casi un 49%. Estos recortes han dado paso a un presupuesto insuficiente, que se traduce en deterioro estructural y en sacrificios significativos por parte de la comunidad universitaria para poder garantizar servicios adecuados a nuestro estudiantado.

Asimismo, se ha erosionado la ya limitada autonomía universitaria y se han mermado los recursos necesarios para las plazas docentes y no docentes indispensables para el buen funcionamiento del sistema.

Esta situación se ha visto aún más agravada con la designación impuesta de la doctora Zayira Jordan Conde como presidenta de la Universidad de Puerto Rico por parte de la Junta de Gobierno. Ello porque su selección no responde a las calificaciones esperadas para quien ostenta tan alta responsabilidad, porque los senados académicos no la identificaron como candidata idónea durante el proceso de consulta y porque sus actuaciones han confirmado su incapacidad para presidir nuestra institución.

La doctora Jordán ha demostrado, sin lugar a duda, un desconocimiento del sistema que pretende dirigir y una carencia de las destrezas administrativas necesarias para conducir una institución compleja, de alto nivel investigativo, con una tradición de pensamiento crítico y una estructura de gobernanza que exige diálogo abierto, honesto y respetuoso. Sus acciones, además, contradicen el discurso que proyecta en los medios de comunicación. Los logros que se esgrimen para justificar su permanencia en el cargo son limitados y responden, en gran medida, a la gestión de administraciones anteriores.

Los Senados Académicos han cumplido cabalmente su función como parte esencial de la estructura de gobernanza universitaria. Han alzado su voz de alerta y, siguiendo los canales institucionales, han aprobado resoluciones, certificaciones y cartas con el fin de corregir el marcado deterioro en la gestión administrativa de la presidencia.

Por ello, y teniendo como norte el bienestar de la UPR, han retirado su confianza a la presidenta Jordán y han solicitado formalmente a la Junta de Gobierno su destitución. Esta petición no surge del capricho ni de la emoción, sino de la firme convicción de que la inercia y la mala gerencia de la presidencia han precipitado a nuestra universidad hacia una profunda crisis.

El estudiantado, compelido por las fallas en el liderato institucional, se ha visto obligado a convocar paros de distinta duración, marchas y manifestaciones, aun a costa de sus propios planes académicos y personales.

Como ellos, estamos convencidos de que la Universidad de Puerto Rico es el principal vehículo de movilidad social de nuestro país y que las nuevas generaciones merecen una institución sólida que continúe siendo un pilar para su desarrollo integral

Hoy, los senadores académicos de la UPR comparecemos en la Administración Central.

Exponemos públicamente nuestros reclamos y sometemos las resoluciones, cartas y certificaciones aprobadas por los senados académicos aqui representados, facultades y departamentos, solicitando acción inmediata a la Junta de Gobierno, la cual celebrara hoy su reunión ordinaria. La documentación evidencia la ineptitud de la presidenta en sus funciones.

Aprovechemos esta coyuntura para exponer ante el país la imperiosa necesidad de defender la Universidad de Puerto Rico y de reclamar la superación de la crisis que la aqueja.

Exigimos la destitución inmediata de la presidenta Zayira Jordán Conde y su reemplazo, esta vez siguiendo las recomendaciones mayoritarias de los senados en el proceso de búsqueda y consulta.

Esta crisis tiene nombre: Zayira.

Zayira Jordán.
Foto/Universidad de Puerto Rico

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