Maltrato de animales
Por Rescatistas PR Trabajando Unidos
Las orejas de los perros no son decoración: son su herramienta primaria de comunicación. Con ellas expresan que están alertas, tienen miedo, que están calmados, que tienen estrés, dolor, curiosidad.
Con sus orejas pueden mostrar intención de juego, sumisión e intención de evitar alguna pelea. Cada posición tiene un significado y cada movimiento es un mensaje que usan para sobrevivir.
¿Qué pasa cuando a sabiendas perforas y a sabiendas le dejas un ear tag?
El «ear tag» es un objeto de plástico rígido, pesado y fijo que le atraviesa el cartílago, añade peso innecesario y limita el movimiento natural de sus orejas.
El “ear tag” NO está regulado ni diseñado ni aprobado para las orejas de los perros. Como consecuencia, causa dolor, altera la postura de la oreja e interfiere con su lenguaje corporal. Ahora, su comunicación se distorsiona y otros perros pueden interpretar mal sus señales. Un gesto de sumisión puede parecer un desafío. Un gesto de alerta puede parecer miedo.
El perro no puede “explicar” lo que siente como lo haces tú. Con una oreja mutilada pierde una parte que ayuda a su sobrevivencia. Un lenguaje natural que ahora tú le robas, por comodidad, no por el bienestar del animal.
Hacemos un llamado a la organización The Sato Project a detener el uso de «ear tags» en perros comunitarios o ferales, bajo el conocimiento de que estos dispositivos no están regulados, ni diseñados ni aprobados para su uso en perros.
El llamado incluye que le quiten el pedazo de plástico a los perros que ya lo tienen, y que de igual forma detengan el uso del «freeze branding» en su delicada piel.
Los perros no son ganado.

