Magistrados de Humacao y Caguas ante el desafío de evitar una tragedia: el sistema a prueba

Tribunales

Prensa Sin Censura

Si los tribunales de Humacao y Caguas no actúan con la rigurosidad que exige el Derecho, Puerto Rico podría estar ante la antesala de un nuevo caso que se sume a las trágicas estadísticas de feminicidios en la isla.

El caso, que este medio sigue de cerca, involucra a un individuo acusado de violencia doméstica y actos lascivos contra menores con necesidades especiales, quienes hoy, ya adolescentes, enfrentan el peso de un proceso judicial agotador.

​A pesar de la gravedad de las acusaciones, el individuo permanece en la libre comunidad bajo supervisión electrónica (grillete). Sin embargo, fuentes cercanas al caso confirman que el acusado ha desafiado la autoridad judicial violentando las órdenes de protección impuestas en varias ocasiones. La dilación de los procesos en el Tribunal de Humacao, donde en varias ocasiones se han pospuesto las vistas por estas violaciones, levanta serias interrogantes sobre la agilidad del sistema para proteger a las víctimas.

La investigación de este medio revela que el historial del individuo está marcado por un patrón de agresividad que incluso motivó a profesionales de la salud mental a instar a la sobreviviente a abandonar el hogar por su seguridad. Trascendió que el individuo presuntamente ha protagonizado incidentes de violencia extrema, incluyendo altercados en vías públicas que pusieron en riesgo la vida de los ocupantes de su vehículo.

Actualmente, la defensa del acusado parece apostar a una estrategia de «fragilidad física», presentándolo en silla de ruedas y alegando limitaciones sensoriales (sordera). No obstante, testigos y evidencia del caso contrastan esta imagen con su comportamiento previo, sugiriendo una táctica para mitigar las posibles consecuencias penales y evadir el ingreso a prisión.

Muchas de las tácticas de algunos abogados de defensa es apostar por el agotamiento de las víctimas.
Más allá de los tribunales, las víctimas enfrentan un «interrogatorio de desgaste». Se ha reportado que las jornadas en sala se extienden por horas con líneas de preguntas que parecen buscar la desestabilización emocional más que la búsqueda de la verdad. A pesar de esto, el mensaje de las jóvenes víctimas a las autoridades ha sido contundente: su objetivo es evitar que otros niños y mujeres sufran el ciclo de abuso que ellas denuncian haber vivido durante varios años.

El país observa. La decisión de los jueces en Humacao y Caguas no solo determinará el futuro de esta familia, sino que enviará un mensaje claro sobre si el sistema está diseñado para proteger la vida o para facilitar la impunidad bajo tecnicismos y estrategias de defensa.

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