Periodismo
Este año se abre una nueva edición de su ciclo de Formación de Periodismo Descolonial en Abya Yala Soberana. El primer encuentro se realizará el viernes 24 de abril a las 16 hs. de Argentina, 13 hs. México y Centroamérica por YouTube, en los canales de Minka Comunicación TV y Abya Yala Soberana y Prensa Sin Censura.
En una nueva edición del ciclo de Formación de Periodismo Descolonial, el eje será la deconstrucción mediática: desarmar los relatos de los medios para revelar las estructuras de poder y las operaciones simbólicas que los sostienen, disputar sentidos y construir narrativas más justas y plurales.
En este primer encuentro la periodista y docente Marlén Castro desde México realizará la construcción mediática: “Del Chapo al Mencho: Desmitificar la narrativa del poder narco en México”, con una mirada crítica sobre cómo se construyó la narrativa del narco todopoderoso en México y qué intereses globales sostienen ese relato.
Inscripciones en este formulario y consultas a tallerdeperiodismodyc@gmail.com.
El formato es mensual: cada encuentro combina una exposición con consignas prácticas para trabajar durante la semana, cuyas devoluciones se envían por mail. El proceso se complementa con reuniones privadas que permiten a periodistas y comunicadores comunitarios del continente seguir en contacto, profundizar el intercambio y construir redes de trabajo colectivo.
Como han señalado distintos autores, los medios no son simples espejos de la realidad. Para Stuart Hall, por ejemplo, “los medios no presentan simplemente la realidad: la re-presentan”, mientras que Noam Chomsky advierte que estos suelen “servir y propagar […] los intereses de los grupos dominantes”. En esa línea, la deconstrucción mediática retoma herramientas de la tradición crítica, desde Derrida hasta los estudios culturales para analizar cómo se producen esos sentidos.
Durante años, figuras como Joaquín Guzmán Loera, conocido como “El Chapo”, o Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, han sido presentadas como los rostros del poder absoluto del narcotráfico en México. Sin embargo, detrás de esa narrativa se esconde una realidad más compleja. El negocio de la droga no depende de individuos, sino de una estructura global que los trasciende.
Los llamados “carteles de la droga” en América Latina, particularmente en México, pueden entenderse no como actores aislados, sino como parte de un engranaje mayor; un dispositivo geopolítico funcional al Norte Global. Figuras como “El Chapo” o “El Mencho” no representan el origen del poder, sino apenas los rostros visibles de una cadena de valor cuyo centro económico y financiero se encuentra fuera de la región.
El narcotráfico, lejos de ser un fenómeno estrictamente latinoamericano, responde a una lógica transnacional, donde la producción y el tránsito se localizan mayormente en el Sur, mientras que el consumo masivo, la circulación de capitales y el lavado de dinero se concentran en el Norte. Sin embargo, la narrativa dominante reduce el problema a los “carteles”, una denominación que se aplica casi exclusivamente desde la frontera entre Estados Unidos y México hacia el Sur, invisibilizando a los actores clave del otro extremo de la cadena.
Esta construcción discursiva tiene consecuencias concretas. Los gobiernos latinoamericanos destinan enormes recursos a la lucha contra estos grupos, recursos que podrían orientarse al desarrollo estructural como educación, cultura, ciencia o tecnología, reforzando así un ciclo de dependencia y subdesarrollo.
En este marco, diversas corrientes críticas sostienen que el narcotráfico opera también como una herramienta geopolítica. La llamada “guerra contra las drogas” ha sido utilizada en múltiples ocasiones como argumento para justificar intervenciones, presiones diplomáticas y estrategias de control en la región. Casos como la invasión a Panamá en 1989, bajo el argumento de capturar a Manuel Noriega por narcotráfico , o episodios más recientes de tensión en América Latina, son frecuentemente señalados como ejemplos de esta dinámica más amplia.
Desde esta perspectiva, los “carteles” cumplen una doble función: por un lado, actúan como actores reales dentro de economías ilegales; por otro, operan como una narrativa útil que permite justificar la subordinación de políticas de seguridad del Sur a los intereses del Norte, así como el despliegue de estrategias de control territorial que, en última instancia, favorecen a actores económicos transnacionales.
Desmontar un mito como el “narco todopoderoso” implica, ampliar la mirada, comprender que el problema no reside únicamente en los eslabones visibles del Sur, sino en la estructura global que los sostiene, los reproduce y, en muchos casos, los necesita.
En este marco, la propuesta del Taller de Periodismo Descolonial contará con la participación de colegas e invitados desde distintos territorios del Abya Yala, quienes compartirán sus conocimientos sobre cómo construir un periodismo que refleje las realidades y luchas de las comunidades del Sur Global.
El taller apunta a periodistas, comunicadores, voceros de organizaciones sociales, activistas y miembros de la sociedad civil interesados en deconstruir las narrativas dominantes del periodismo hegemónico del Norte Global. El objetivo es colectivo: descolonizar el conocimiento en torno a la comunicación y al ejercicio periodístico, y sentar las bases de un Glosario y un Manual de Periodismo Decolonial.
Estos conversatorios son continuidad del proceso formativo que comenzó en 2024, continuo en 2025 con los conversatorios en Defensa de Pacha Mamay a través del canal de YouTube de Abya Yala Soberana, Mink´a Comunicación, Prensa Sin Censura, consolidando un recorrido donde este 2026 será la tercer temporada.
De aquella experiencia donde participaron comunicadoras y comunicadores de distintos territorios del continente, surgió de manera orgánica la Red Decolonial de Periodistas del Abya Yala: un espacio activo de intercambio de saberes, apoyo mutuo y construcción colectiva que sigue nutriéndose de propuestas para avanzar en los debates decoloniales del campo comunicacional.

