Cuando parece que un alcalde olvida a una familia para que se canse, venda y se marche de su paraíso

Gentrificación-Editorial

Es un camino municipal y es responsabilidad de la administración de Ceiba pavimentarlo y reparar el puente que lleva al hogar de la familia Rodríguez en el Sector Sol del barrio Quebrada Seca.

Ordinariamente tienen que dejar sus autos antes del maltrecho puente y caminar con la compra, cilindros de gas y otras cosas,

Abby, la hija de Yanitzia y Bienvenido, no olvida cuando niña tenía que quitarse los zapatos y cruzar la quebrada para no llegar a la escuela enfangada.

Prensa Sin Censura publica este editorial porque es inconcebible que el actual alcalde Samuel Rivera Báez incumpla su responsabilidad con sus constituyentes.

Esta es la crónica de cuando un alcalde olvida a una familia para que se canse, venda y se vaya del paraíso que habita.

Un poco de historia 

La propiedad la adquirieron los suegros de Yanitzia en junio de 1977, bajo un proyecto que se conocía como Ranchos de Roosevelt Roads, que consistió de 14 cuerdas, vendidas a ciudadanos. La de la familia Rodríguez es de casi cuerda y media. 

En 2002 sus suegros le cedieron la propiedad. Por acceso a líneas eléctricas decidieron construir.

Entonces pagaron poco más de $11 mil. 

El 11 de junio se 2001 el alcalde popular Gerardo ‘Toñito’ Cruz certificó en carta a un desarrollador que el camino es municipal.

Por incapacidad de la señora Rodríguez, el 25 de agosto de 2015 la trabajadora social ocupacional María del Carmen Nieves García le escribió al alcalde Angelo Cruz indicándole que se debía pavimentar el camino.

Estamos en 2026 y el alcalde Samuel Rivera Báez falta a su función cardinal de facilitar la vida de sus constituyentes. Vivan una sola familia o cien, su responsabilidad es garantizar calidad de vida a sus compueblanos.

Días atrás un ciudadano llegó con maquinaria y arregló levemente el terreno sobre el puente que podría colapsar en la próxima crecida de la quebrada.

El pasado 14 de abril le remitieron una carta al presidente cameral Carlos ‘Johnny’ Méndez, representante del Distrito 36 al que pertenece Ceiba.

Ese mismo día presentaron una queja formal de seguridad pública en el Departamento de Transportación y Obras Públicas.

Y el día antes, 13 de abril, los esposos Rodríguez le escribieron al alcalde Samuel Rivera Báez, quien al cierre de esta edición digital, hoy 22 de abril, no les había respondido la carta en que le suplican ayuda luego de exponer su caso de aislamiento cuando colapsa el puente.

También han informado de la situación al licenciado Fermín Arraiza-Navas de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés).

Prensa Sin Censura sospecha que el gobierno, de manera sutil, desatiende los reclamos de la familia Rodríguez para que se cansen y vendan.

Ahora que capital extranjero invierte en Ceiba, la campiña que habitan al final del camino municipal sería el lugar perfecto para una mansión o una villa de residencias de lujo.

Entonces quizás reparen el puente y pavimenten el camino.

Finalizamos este editorial con un fragmento de la carta en que el 20 de diciembre de 2024 el funcionario federal Juan Angleró les informa de la denegación de una partida de fondos de CDBG-DR como ayuda de emergencia por los estragos del huracán María en su propiedad.

“Usted no cualifica para recibir asistencia de reconstrucción para su vivienda porque luego de realizar la inspección de daños, alcance de trabajo y análisis de factibilidad, se determinó que, debido a las condiciones extraordinarias del lugar, no se puede reconstruir una vivienda en el terreno actual. 

En su caso particular la propiedad se encuentra en una zona remota sin infraestructura pública existente para acceder a la vivienda. La accesibilidad para completar el trabajo es limitada porque la carretera es mayormente de gravilla. La construcción de una nueva vivienda requerirá la construcción adicional de un camino de acceso de aproximadamente 400 metros desde la carretera principal hasta la ubicación de la casa. 

El Gerente de Construcción presentó pruebas fotográficas que confirman lo establecido. Esta condición del sitio hace que la reconstrucción de la vivienda no sea viable”.

Si los pasados alcaldes populares y novoprogresistas de Ceiba, y el actual penepé Samuel Rivera Báez hubieran arreglado el puente y pavimentado el camino municipal, a la familia Rodríguez se le hubiera reconstruido su casa.

Hoy, por dejadez municipal o un soslayado esquema de gentrificación, cuando el puente colapsa tienen que caminar media milla para llegar a su casa.

La Familia Rodríguez asegura que resistirá.

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