Desde hoy Bobby Valentín también es el Doctor del Bajo

Salsa

(San Juan, Puerto Rico, 16 de abril de 2026) – Con la solemnidad que distingue un acto protocolar universitario, pero con gran alegría, entusiasmo y emoción, la Universidad Interamericana de Puerto Rico celebró la ceremonia académica en la que se otorgó el grado de Doctor Honoris Causa en Música, al destacado bajista, compositor y director de orquesta, Roberto Valentín Fred, mejor conocido en el ambiente artístico como Bobby Valentín.

˝Estamos participando de un verdadero acontecimiento de profunda significación para nuestra Universidad y para la cultura puertorriqueña. La concesión de un Doctorado Honoris Causa no es otra ceremonia más; es una afirmación de principios, una declaración de valores y un reconocimiento a aquellas vidas cuya obra trasciende lo ordinario para convertirse en referencia obligada de excelencia, disciplina y compromiso con el bien común. Para nuestros estudiantes -especialmente aquéllos que se forman en las disciplinas musicales y en la gestión de las industrias creativas- la figura del maestro Valentín representa un modelo tangible de lo que significa construir una carrera sólida, íntegra y trascendente. Hoy, esta institución le recibe no sólo como artista consagrado, sino como referente académico, como símbolo de excelencia y como inspiración para las generaciones presentes y futuras”, expresó el presidente de la Universidad Interamericana, doctor Rafael Ramírez Rivera.

“Cuando se responde con vigor y devoción al llamado, a esa voz interior, el ser humano establece un legado que, por extensión, significa que deja o transmite a sus sucesores algo de mucho valor y que es duradero. En este aspecto, don Bobby Valentín ha sido músico, director de orquesta, compositor, arreglista, empresario y mentor de muchos artistas. Su vida ha dejado una profunda huella en la música, en nuestra cultura y en la identidad puertorriqueña y latina”, manifestó el presidente de la Junta de Síndicos, Domingo Más Rivera.

Durante la ceremonia, el rector del Recinto Metropolitano, doctor Alex Casiano destacó la relevancia de este reconocimiento dentro de la misión institucional de la universidad. “El Recinto Metropolitano reconoce la trayectoria ejemplar del maestro Bobby Valentín que ha contribuido de manera significativa al desarrollo de la música popular puertorriqueña y a su consolidación como un campo de estudio dentro de la academia”, expresó.

Oriundo del barrio Cacao de Orocovis, pero adoptado por el pueblo de Coamo, creció amando la música y formándose en ella, mientras daba sus primeras muestras de talento, a muy temprana edad. Tocaba guitarra, saxofón y trompeta, instrumento que lo llevó a ser parte de la Sonora Coameña, a principios de los años 50. 

En Nueva York, cursó estudios en la George Washington High School.  Con la orquesta de Joe Quijano, realizó sus primeras grabaciones. En 1960, se integró a la orquesta de Charlie Palmieri, y al año siguiente, se reencontró con el maestro Willie Rosario, quien le apoyó significativamente en su desarrollo como arreglista.

En 1963, se unió a la prestigiosa orquesta de Tito Rodríguez. Entre 1964 y 1965, formó parte de la charanga moderna de Ray Barretto, en la que ejecutó tanto la trompeta como el bajo. Tras su salida, decidió formar su propia orquesta e iniciar un acervo de incontables éxitos musicales.

Dada su estrecha amistad con Johnny Pacheco, fue uno de sus primeros arreglistas regulares y, gracias a él, conoció a Jerry Masucci, fundador de Fania Records. Tras una audición, firmó su primer contrato por cinco años.  En 1969, establecido en Puerto Rico, reorganizó su orquesta y ya al año siguiente, empezó a cosechar grandes éxitos que le acompañarían a lo largo de su extensa y fructífera carrera. En 1974, fundó su propio sello discográfico, Bronco Records, con el cual impulsó su música y la de numerosos artistas.

En los pasados 60 años, su orquesta ha contado con importantes vocalistas y músicos, fortaleciendo su prestigio. Mientras, el maestro Valentín, con sus múltiples capacidades musicales, se consolidó como una figura central de la salsa. En las décadas de 1980 y 1990, continuó produciendo música, apoyando nuevos talentos y participando en proyectos especiales. Exploró, además, el jazz latino con su proyecto latino acústico y continuó activo en grabaciones y presentaciones. Bobby Valentín es músico, bajista, trompetista, arreglista, compositor, director musical, empresario discográfico y, sobre todo, un ícono de la salsa.

Luego del acto que le confirió el grado honorífico, el doctor honoris causa se dirigió al público con visible emoción. El músico hizo un recuento de su vida y logros enfatizando en la importancia del esfuerzo y la perseverancia para alcanzar las metas soñadas y la ayuda de Dios. “Le aconsejo a todos los estudiantes en especial a los del programa de Música Popular de la Inter Metro, que tomen como ejemplo mi trayectoria y la de otros grandes como Willie Rosario, Rafael Ithier, Johnny Pacheco, Papo Lucca, Roberto Roena, Lito Peña, Cuco Peña, Humberto Ramírez y muchos otros… y lograrán alcanzar todo lo que se propongan siempre que sientas pasión por la música y cuentes con la presencia de nuestro Señor siempre”, dijo Bobby Valentín muy feliz y honrado.

En la actividad, hubo una presentación de las piezas musicales: La boda de ella, Ramo de flores, El jíbaro y la naturaleza y Soy boricua, éxitos musicales de la orquesta de Bobby Valentín, ejecutadas por profesores y estudiantes del programa de música popular, dirigidos por el profesor Carlos Nevárez. Luego en representación de la comunidad universitaria, el profesor y desatacado cuatrista, Luis Sanz González, quien es también director del Departamento de Artes Contemporáneas del Recinto Metro de la Universidad Interamericana, ofreció sus palabras y comentarios sobre el homenajeado. “Lo extraordinario en Bobby Valentín es la selección de los timbres y cómo los organiza. Sus arreglos evidencian un balance preciso entre densidad y claridad. Cada intervención responde a una intención: reforzar, contrastar, dialogar o ceder espacio. Sabe cuándo los vientos deben atacar en bloque, cuándo deben responder al cantante, cuándo deben reforzar la tensión de una cadencia y cuándo deben retirarse para dejar respirar el texto o el cuerpo rítmico. En ello se manifiesta su oficio de orquestador y su profundidad como compositor, dimensión que con frecuencia pasa inadvertida”, explicó el experimentado cuatrista.

A la ceremonia asistió el alcalde del municipio de Coamo, Juan Carlos García Padilla y varios de los mejores exponentes de la música caribeña, salsa y jazz.  Asistieron los directores de orquesta Willie Rosario (Doctor Honoris Causa también de la Universidad Interamericana), Humberto Ramírez, Cucco Peña, Edwin Morales “Mulenze”, los cantantes Gilberto Santarrosa, Víctor Manuelle, Luisito Carrión, Luisito Ayala, Chucho Avellanet, músicos de la orquesta de Bobby Valentín, miembros de la facultad de la Universidad Interamericana, funcionarios del sistema universitario, estudiantes, la esposa de Bobby Valentín, Oria Rivera, sus hijos, nietos, familiares, amigos y visitantes.

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