Semana Santa
JAIME TORRES TORRES
PRENSA SIN CENSURA
Perdona que te diga Hermano; no encuentro cómo decirte Su Excelencia Reverendísima porque a Jesús, que es el Señor, desde la confianza de su Amor y la experiencia de su infinita Misericordia, lo tuteo y le digo Amigo, Chico, Brou, Pana, Socio, Partner, Papi… Pero nunca la palabra que los jóvenes al conversar repiten cada cinco segundos y no puedo escribir aquí…
Supe que tú eres el prelado encargado de la comisión de una pastoral a la que pertenezco… Nunca te he visto ni en pintura acompañando a esas almas de Dios…
También comprendo que en tu diócesis –como en otras- abunda el clero extranjero. Bienvenidos y muy queridos son, pero una bendición sería familiarizarlos con la historia de la Iglesia en Puerto Rico y su cultura…
Sí, comprendo que, como tus homólogos, detestas el chisme… ¿Qué te digo? Es sociocultural, pregúntale a La Comay, y falta al octavo mandamiento: no darás falso testimonio contra tu prójimo…
Sobre la pederastia y la pedofilia, son crímenes abominables. “Pobre de aquel que haga caer a uno de mis pequeños…” (Mateo 18, 6) Eso no ocurre en tu diócesis porque antes de aceptar a un presbítero te aseguras de escudriñar su vida, obra y ‘milagros’…
Sobre la situación financiera de la diócesis, comprendo Hermano que necesitas dinero, pero en mi opinión se necesita más PASTORAL.
Pastoral pa’ la comunidad LGBTTQ; pa’ los indocumentados que persigue ICE: pa’ los retirados y jubilados; pa’ los veteranos de guerra; pa’ las madres solteras; pa’ los presos…
También quisiera escuchar tu voz profética, pero callas ante el genocidio en Gaza, la gentrificación, la remilitarización del Archipiélago y el alto costo de la vida.
Te reconozco que los feligreses son generosos y cooperan mucho. Pero orienta al clero a que deje de vender mallorcas… La diócesis, como otras, tiene una feligresía adulta mayor con problemas de sobrepeso, obesidad y achaques. Necesitas saludables a tus ovejas…
La salud mental de Puerto Rico ha recrudecido… Vendría bien un censo anónimo para conocer cuantos fieles y religiosos se medican para ser funcionales…
Y a propósito de los enfermos, son los grandes olvidados después del puyazo que tú y otros promovieron con respaldo pontificio. ¿Tienes estadísticas de los feligreses muertos post pandemia?
¿Y la pastoral de ancianos?
¿De jóvenes de educación especial?
¿De viudas?
¿De parejas del mismo sexo?
¿Y la evangelización de los ricos? Hermano, perdona, pero hay que predicarles la Verdad. Cuando un acaudalado se encuentra con Jesús y se convierte, sucede como con Zaqueo: se desprende y lo entrega todo.
Acá entrenos, ¿por qué no predicas contra la corruptela bipartita? ¿Contra el penepé y los populares cuando regresan al poder? La Doctrina Social de la Iglesia sustentaría alguna postura profética de tu parte.
Por último, recuerda Hermano eres tan mortal como yo y como todos. La mitra, el báculo, el anillo episcopal, el solideo y la cruz pectoral no te definen…
Te define tu CORAZON APOSTOLICO y, como predicó el Papa Francisco, el buen olor a Cristo: El Olor de sus Ovejas…
En esta Semana Santa de 2026, hermano, ¡Dios te bendiga!

