Tony Croatto y su proeza con Ballets de San Juan

Nota del EditorEl pasado 3 de abril se conmemoró el vigésimo aniversario del paso a la inmortalidad del cantautor Tony Croatto. Lo recordamos con las memorias de su colaborador y amigo, el compositor y músico Alexis Morales-Cales.

ALEXIS MORALES-CALES

Para Prensa Sin Censura 

Tony Croatto no parecía tener espacio para nuevos encargos. Era su momento en la cúspide profesional. Su programa semanal TONY CROATTO Y SU PUEBLO estaba en los primeros lugares de las encuestas. 

Ese programa requería un día de filmación en un pueblo y otro día en estudio. 

Alternando con espectáculos en las plazas públicas de los pueblos, teniendo además la gira denominada NOCHES BORINCANAS WINSTON. Y contratos de fiestas privadas. Por si fuera poco, el distrito disquero de la Parada 15 le pedía dos discos por año. Sumado esto a contratos publicitarios de distintos productos. Definitivamente no parecía tener espacio para más, con días de trabajo de 12 horas o más. Pero tuvo que hacer espacio para un encargo especial. Me lo hizo saber una tarde cuando llegué a su estudio a trabajar en una grabación. Un corto mensaje. “Voy a trabajar con Ballets de San Juan”. 

Ese breve anuncio, sin detalles, me sorprendió. Conocía de Tony diversas facetas, pero no la de bailarín de ballet. Ni de su grupo, no podía imaginar al director Julio Vega ni al conguero Chucho con esa vestimenta. Me alarmó cuando añade: “Y tú vas a estar también”. Menos mal que me explicó rápido. La fundadora y directora de Ballets de San Juan, doña Ana García, tenía una importante encomienda. Una empresa internacional le pedía un trabajo especial a celebrarse en el Centro de Bellas Artes. Este encargo era un reto: una pieza de ballet clásico con música y escenografía puertorriqueña.  

Los que conocen del ballet internacional saben que ese arte requiere una fusión de música y baile muy exigente y de disciplina rigurosa. Cada paso de los bailarines debe estar sincronizado con cada nota musical, y estos dos elementos a su vez en fusión para ilustrar una historia. Eso, no simplemente bailar, es contar una historia con movimiento corporal.

Lo que doña Ana García le encargaba a Tony Croatto era un reto monumental. Hacer una secuencia de melodías, en parte cantadas y el resto instrumentales, relatando una historia dentro de una finca de café. La música debía prepararse pensando en lo que iba a representar cada escena. La cogida de café, las tormentas repentinas, la vida familiar de la hacienda. Enmarcado todo en una escenografía representativa de una finca cafetalera antigua. Con vestimenta asociada con la cultura campesina de Puerto Rico. Repito, un reto colosal. Para los miembros del ballet, para los músicos, para el escenógrafo. Doña Ana García sentía una gran responsabilidad para con los auspiciadores, Tony Croatto sentía una gran responsabilidad con doña Ana, y el peso de componer esa música era una gran responsabilidad para mí. Y a todo esto, con poco tiempo para realizar el trabajo.

Componer una pieza de esa clase requiere horas de trabajo, luego horas de ensayo del grupo musical. Y al final, los días de ensayo con Ballets de San Juan, y los ensayos previos al espectáculo en el mismo escenario donde se haría la presentación de la pieza LOS AMORES DE CHARITO Y BENNY. 

Pudimos cumplir. Fue fascinante ver al cuerpo de baile moverse al compás del seis y la plena, sin salirse de los patrones del ballet clásico. La ovación del público, un público refinado y conocedor de la materia, confirmó el trabajo bien hecho. Tan bien hecho que el Instituto de Cultura añadió la obra musical Los Amores de Charito y Benny a la temporada de teatro de la agencia, entonces bajo la dirección de la experta teatral Victoria Espinoza. 

Ese episodio de la cultura y la música de Puerto Rico ocurrió gracias a un encargo cumplido por un italiano de raíces serbias que se hizo puertorriqueño. Juntando a un equipo excepcional que llegó a conocerse como TONY CROATTO Y SU GRUPO.

Tony Croatto.

Un comentario en “Tony Croatto y su proeza con Ballets de San Juan

  1. Hermosa descripción de la titánica y amorosa labor profesional de nuestro querido Tony. Gracias, Alexis, por tu artículo. Te quedó genial.

    Parece increíble que ya hayan pasado veinte años de la partida física de nuestro Tony. Todos aquellos que como yo, le conocimos y compartimos con él, lo llevamos en el corazón. Su amabilidad, sensibilidad, religiosidad y amor patrio, eran dignos de admiración. Màs boricua que miles de los nacidos en Puerto Rico.

    Tony, gracias por darnos tanto. Siempre serás para mí, un orgullo boricua 🇵🇷❤️🫂.

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