(Segundo de una serie de artículos para entender el modus operandi de las iglesias protestantes.)
Antonio Spadaro y Marcelo Figueroa
La Civiltà Cattolica
Si buscamos los orígenes de estas corrientes teológicas, las encontramos en Estados Unidos, donde la mayoría de los investigadores de la fenomenología religiosa estadounidense las hacen remontarse al pastor neoyorkino Essek William Kenyon (1867-1948).
Kenyon sostenía que a través del poder de la fe pueden modificarse las realidades materiales concretas. Pero la conclusión directa de esta convicción es que la fe puede llevar a la riqueza, a la salud y al bienestar, mientras que la falta de fe lleva a la pobreza, a la enfermedad y a la desdicha.
En realidad, los orígenes de la «teología de la prosperidad» son complejos, pero aquí presentamos las raíces más significativas, remitiendo, para una profundización, a libros y ensayos especializados. Por ejemplo, la teóloga Kate Ward escribió acerca de la influencia de Adam Smith, en especial de su «teoría de los sentimientos morales». La autora muestra en este sentido cómo para Smith la compasión no tiene que ver con los pobres, sino con la admiración hacia aquellos que han tenido una historia exitosa.
Estas doctrinas se han asociado con el positive thinking, el «pensamiento positivo», y también se han alimentado en una medida importante de él. El positive thinking es expresión del denominado american way of life («modo de vida estadounidense»). En tal sentido, se relacionan con la «posición excepcional» que Alexis de Tocqueville, en su célebre obra La democracia en América (1831), atribuyó a los estadounidenses.
Según este autor, en virtud de dicha excepcionalidad «se ha de creer que ningún pueblo democrático llegará a encontrarse nunca en una posición semejante». Tocqueville llega a afirmar que ese modo de vida plasma también la religión de los estadounidenses.
A veces son las mismas autoridades estadounidenses las que certifican esta conexión. En uno de sus discursos sobre el estado de la Unión, pronunciado el 30 de enero de 2018 durante su primera incursión presidencial, Donald Trump afirmó, para describir la identidad del país: «Juntos estamos redescubriendo “la manera estadounidense de vivir”», y prosiguió: «En Estados Unidos sabemos que la fe y la familia, no el Gobierno y la burocracia, son el centro de la vida estadounidense. El lema es: “En Dios confiamos” (In God we trust). Y celebramos nuestras convicciones, a nuestra policía, a nuestros militares y veteranos como héroes que merecen nuestro total y constante apoyo».
Así pues, en unas pocas frases aparecen Dios, el ejército y el sueño estadounidense.
Mañana: Las «megaiglesias» del «evangelio diferente»


Interesante artículo, pero no entiendo cómo aparece que es de la » Civiltá Católica» ( Civilización o cultura católica), cuando enumeran el pensamiento que divulgaron diversos pastores evangélicos, como dogmas a seguir ¿?.
Muy errado por cierto, pensar que nuestra religión, nos debe llevar a ser egoístas compulsivos, sólo pensando en cómo ser rico. El que lo hace, allá con su conciencia, pero no todos somos así. Otro error, pensar que la pobreza es un castigo de Dios, porque la persona que la sufre, no tiene pensamientos de religión progresista, que traduzca fe como sinónimo de riqueza. Jesús nació pobre, en un pesebre y ayudando a todos los enfermos y necesitados, en los 33 años, que vivió. Fue ejemplo de amor, entrega y ayuda a todos, sin importar su condición social ni monetaria. ¡Imitémoslo!.
Aprendamos con su ejemplo y ayudemos a todo el que necesite no sólo de dinero o comida, sino también de un abrazo o palabra de aliento, para avivar su soledad o su fe en Dios.
Finalmente y sin banderías políticas, me reí con el final de este artículo, al citar un discurso del presidente Trump, donde alude a que tenemos que honrar entre otros, a » los veteranos, como héroes que merecen nuestro total y constante apoyo «. ¿ Y por qué despedirá a un estimado de 80,000 empleados en la nación estadounidense y en Puerto Rico que ofrecen servicios para esa comunidad » venerada»?. … ¿ Se le olvidó su discurso?… Qué mal nos va 🥴🥺 y todo lo que falta😞. Bendícenos, Padre Celestial 🙏.
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