Mirada a la Navidad desde la cárcel y el genocidio en Palestina

JAIME TORRES TORRES 

Prensa Sin Censura

La tarde de la Nochebuena un caballero, privado de su libertad en una institución penal de Bayamón leyó un revelador fragmento del relato de la Navidad, según Lucas.

Más adelante declamó un poema que le dedicó a María, la madre de Jesús.

También reflexionó sobre el rol de José y su trascendencia social, como cuidador y protector cuando no encontró posada para parir al Niño en Belén.

La misión, irónicamente, fue bilateral y recíproca: el laico pensó que iba a ofrecer su tiempo y talento, pero lo que sucedió es que recibió la gracia actual de una comunidad católica de Fe, de pie y perseverante ante la cultura protestante, en la cárcel.

Esos mismos confinados dictan cátedra de la religión por excelencia: no la católica ni la evangélica, sino la del Amor, la que se manifiesta sacrificando una salida a una feria para vender sus creaciones artesanales por acompañar a un reo enfermo de gravedad.

Fue una Nochebuena inolvidable por su lección de Fe: no el hueco panfletismo teológico institucional, sino la praxis del Amor desde la sencillez y la humildad.

Y minutos después, lejos de las cámaras de los medios corporativos, otra escena profética pasaba inadvertida en la Nochebuena: la manifestación de Madres contra la Guerra frente al Consulado de Israel en la esquina de la Calle Bolivia con la Avenida Ponce de León en la Milla de Oro en Hato Rey.

Otro martes en que la organización Madres contra la Guerra denunció la crueldad de Benjamín Netanyahu en Palestina, la tierra dónde nació Jesús, cuya Natividad la cristiandad celebra hoy.

Proféticamente, la doctora Sonia Santiago denunció el genocidio: han muerto alrededor de 45 mil en su mayoría niños y mujeres; miles han perdido sus extremidades [uno de cada dos niños] y miles mueren de hambre y sed.

88 mil toneladas de explosivos se han detonado en el último año en un ecocidio sin precedentes en la tierra donde nació Jesús.

“Esto es una vergüenza para la humanidad completa y nosotros, los llamados cristianos, tenemos que tirarnos a la calle. ¿Dónde están las iglesias ? En los templos se hablará hoy y mañana sobre Belén, van a hablar de que ha nacido el Niño Jesús que era palestino porque nació en Belén y Belén está en Palestina”.

La portavoz de Madres contra la Guerra dijo que ayer Felipe Lasarini, de la Agencia para los Refugiados Palestinos de la Organización de las Naciones Unidas, reveló que a Palestina solo han entrado 12 camiones con alimentos y agua en dos meses y medio.

“Ahí hay hambruna; se están muriendo de hambre. Parece mentira que esto esté ocurriendo y todo por usurpar el petróleo y el gas natural de Palestina”.

Jesús nació en Belén, Palestina y aún se revela a los pastores [los descartados de la sociedad], los animales [lo más noble de la creación al servicio de las personas], a los magos paganos de Oriente [la gente que no es cristiana] y 2024 años después también suscita matanzas de inocentes como la ordenada por Herodes.

La esperanza del preso y su perseverancia en la religión del Amor y la militancia profética de Madres contra la Guerra contra la masacre en la Franja de Gaza revelaron otra experiencia de la Navidad en Puerto Rico.

Dra. Sonia Santiago, portavoz de Madres contra la Guerra. Foto/Prensa Sin Censura

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