“Y los bendijo Dios y les dijo” ‘Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sojuzgarla y señoread en los peces del mar; en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra”.
Horacio Hernández
Ceiba, Puerto Rico
Playa Figueras fue planificado como uno de los paraísos creados por Dios.
Pero llegó Daniel W. Shelly, el gran señor rey de los mares y de la tierra, magnate capitalista, exitoso, mañoso y proveedor de regalos, viajes, comidas, lanchas a todo aquel empleado gubernamental que dijera sí a sus antojos…
En las cosas de Dios, sin embargo, siempre aparece un ángel. En Playa Figueras tenemos dos: la licenciada Mildred Sotomayor Bourbon, encargada de la Oficina de Asuntos Legales del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) y el señor Fundador Pascual Abad, humilde pescador y presidente de la Asociación de Pescadores de Punta Figueras. Estos dos ángeles son reyes de la responsabilidad social.
La licenciada Sotomayor tiene muy clara la situación de Figueras y la irresponsabilidad de la administración de la Marina Puerto del Rey. El problema es que sus determinaciones no son implementadas por los jefes del DRNA, desde Daniel Galán Kercadó, Carmen Guerrero, Tania Vázquez, Rafael Machargo y actualmente Anaís Rodríguez.
Tampoco por los jefes de ARPE, incluyendo a los directvos de la Junta de Planificacjón.
Responsabilidad social
Es el compromiso que tenemos frente al bienestar social.
La Marina Puerto del Rey tiene F desde que se estableció por el inversionista político Dan Shelley y por el actual dueño Nicholas Sprouty, que aparece como alegado inversionista de Ciudadela en Santurce, beneficiado por la Ley 22.
No han cumplido con lo ordenado por el Tribunal Supremo de Puerto Rico:
· Camino público de 8 metros aledaño a la ribera del Río Demajaguas.
· Camino de 11 metros aledaño a la Finca Sabad.
· 50 espacios para pescadores
· 20 espacios de estacionamientos
· 30 estacionamientos públicos al final de la carretera de 11 metros aledaña a la Finca Sabad
· Faja de 20 metros públicos que cruza por la Marina desde la calle de 11 metros hasta la de 8 metros conectando con Punta Figueras
Efectos de la inacción de la Marina y el Gobierno
· Entrada a áreas públicas con acceso controlado
· Imposibilidad de poner a funcionar la pescadería que tiene agua y concesióndel DRNA
· Veranistas de fines de semana con construcciones ilegales contrario a los talleres de pesca
· Desaparición de la industria pesquera del área Este
· $90 mil sin uso para la instalación de electricidad asignados por la Oficina de Desarrollo Económico de Comunidades Especiales
El autor es nacido y criado en Ceiba.


Somos solidarios de su calvario. Por eso, insisto, qué hay que recordarles a nuestros políticos y el poder judicial, que no basta con decir que somos un país de ley y orden, tienen que demostrar que es así. Los jefes de agencias deben ser demandados en su carácter personal, para que aprendan. El gobierno no los va a defender. Demandar la agencia es contra productivo.
Me gustaLe gusta a 1 persona