La crónica más completa sobre el cantautor Pablo Milanés

(Nota del Editor: Rosa María Fernández es una experimentada periodista, autora, gestora cultural, historiadora e intelectual cubana muy cercana a Puerto Rico. Es la mente creadora de proyectos literarios como el de José Martí y es autora del libro de Daniel Santos, la Habana que hay en mí, presentado en PR, en el año del centenario del Inquieto Anacobero. Este año terminó el libro » La pasión sin matices». Testimonios sobre Sara González y la Nueva Trova cubana en su 50 Aniversario.)

Por Rosa María Fernández

Para Prensa sin censura

Considerado como uno de los principales exponentes de la canción de autor en español, en su trayectoria encontramos una mixtura de géneros entre tradicionales y modernos.

A la pregunta de qué es cantar, Pablo respondía “ser un poco, pero no totalmente” y continuaba, “porque el canto no lo es todo, pero es gran parte de la vida de uno”.

Decía con absoluta sencillez, sin reconocerse un ícono de la Nueva Trova cubana y latinoamericana, como lo es. Bastaría repasar su legado, canciones como crónicas de su tiempo, del amor y de Cuba.

El cantautor cubano Pablo Milanés, considerado uno de los principales exponentes de la canción de autor en español, falleció a los 79 años de edad. Aún endeble ante pesares de salud, la muerte lo sorprendió soñando canciones en España, cuando estaba por hacer presentaciones en México y República Dominicana, que debió suspender por sus dolencias.

La última actuación en su tierra natal fue en un concierto celebrado en la Ciudad Deportiva de La Habana (capital), el 21 de junio de 2022, que resultó -no por esperado- todo un acontecimiento.

Al respecto, Pablo dijo agradecido “siempre he dicho que Cuba es mi mejor público, pero ustedes ya se pasaron”. Lo expresó ante quienes se encontraban en las gradas esperando escuchar los temas que forman parte de la gira “Días de luz”.

En casi dos horas de recital, presentó ante su más fiel público, algunas icónicas canciones, como “Comienzo y final de una verde mañana”, “Si ella me faltara alguna vez”, “De qué callada manera”, “Para vivir” y “El breve espacio en que no estás”, que son parte de la banda sonora de tres generaciones de cubanos.

Considerado como uno de los principales exponentes de la canción de autor en español, en su trayectoria encontramos una mixtura de géneros entre tradicionales y modernos, que demuestran una versatilidad interpretativa.

Lo sabemos por su incursión exitosa en el filin, el bolero o el jazz. Como en sus emblemáticos temas musicales saboreados desde el son cubano y la rumba nacional.

Con sus más de 400 emblemáticas canciones, que expresan las raíces culturales de Cuba, fue también reconocido internacionalmente con dos premios Grammy Latinos en 2006, y uno a la Excelencia Musical, en 2015. 

En el amplio catálogo musical recoge títulos propios, de colaboración con otros artistas y grabaciones en directo. Son relevantes por su valor cultural, las series de discos que destinó a la recuperación de música tradicional cubana, de la cual se sintió un honrado heredero. 

Su obra monumental fue reconocida en homenaje póstumo por el Ministerio de Cultura de Cuba (Mincult), que resaltó en su página web -versionada en el diario Granma- las magníficas presentaciones del cantautor cubano. 

«Autor de una obra monumental, su legado musical constituye un referente ineludible de la identidad y la cultura cubanas, sus canciones y magistrales interpretaciones integran por derecho propio la banda sonora de la Revolución Cubana».

Reflejó además la «extensa y fecunda» carrera musical de Pablo Milanés, que contempla «más de 40 fonogramas e inolvidables colaboraciones con numerosos músicos cubanos y con varios de los más grandes artistas de Nuestra América y otras regiones».

Nacido en la zona oriental de Cuba de Bayamo, el 24 de febrero de 1943, tenía muy definida su prioridad en la vida artística.

“La música es todo para mí, la mejor forma que encuentro para expresarme, la mejor manera de sentir e incluso de pensar. Creo que los músicos contamos con otro lenguaje muy especial, que nos permite comunicar, eso es algo único».

Fundador de la Nueva Trova cubana -constituida oficialmente desde el 2 diciembre 1972- junto con Silvio Rodríguez, Noel Nicola, Vicente Feliú, Augusto Blanca, Lázaro García y Sara González, entre otros destacados cantautores cubanos que encabezaron el legendario y fundacional movimiento artístico, nutrido del viejo sentimiento poético trovadoresco, renovador de formas tradicionales, para llevar a la canción de su tiempo, la poesía y el compromiso patrio.

Antes de definir su trabajo en la nueva canción -la Nueva Trova Cubana- trabajó como solista y formó parte de las agrupaciones Cuarteto del Rey y Los Bucaneros.

Este es el punto más evidente de relación entre esta corriente musical y la nueva trova, o al menos así dicen los expertos de la canción “Mis 22 años”. 

En febrero de 1968, por primera vez los noveles trovadores son invitados. Esta vez al concierto de la Canción Protesta en la Casa de las Américas de La Habana, los que derivarían en figuras legendarias de la Nueva Trova cubana: Noel Nicola, de 21 años, Silvio Rodríguez de 22 años y Pablo Milanés, con 25 años.

El más joven definió su compromiso muy tempranamente, como sus compañeros, con este movimiento “a través de una profunda revalorización de nuestras tradiciones, de nuestro acercamiento desprejuiciado y crítico a los valores más genuinos de nuestro acervo cultural, es como podremos desarrollar un arte verdaderamente revolucionario”.

En el disco dedicado a la obra de estos jóvenes cantautores cubanos, editado por el centro de la Canción Protesta, Casa de las Américas aún se le nombraba “canción revolucionaria y de protesta antimperialista en Cuba”. Cuentan que ese día el repertorio preparado fue insuficiente, porque el concierto se extendió durante horas. 

Pablo integró también el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC, creado en 1969, que reunió a algunos de los rebeldes de la época. 

Según Silvio Rodríguez, “Haydée -Santamaría- sabía que Casa de las Américas no tenía la estructura para sostener un grupo musical. Junto a esto estaba su percepción sobre el movimiento de la canción y de cuán lejos podría llegar, por eso, preocupada por no poder hacer más, le propuso a Alfredo —Guevara— que acogiera la creación del GESI dentro del ICAIC”.

La iniciativa incluyó a Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Noel Nicola, Eduardo Ramos, Emiliano Salvador, Sara González, Sergio Vitier, Pablo Menéndez, Leonardo Acosta, Norberto Carillo, Genaro García Caturla, Leoginaldo Pimentel, Carlos Averoff y Norberto Carillo, entre otros talentos, creadores aislados, que aprendieron a trabajar en conjunto. 

Pablo Milanés, entonces ya tenía una formación musical, a diferencia de otros, aunque el trabajo colectivo de intercambio, el estudio y la búsqueda de temas y expresiones musicales renovadoras, hizo la diferencia y los puso en el camino de crecimiento estético.

Por ejemplo, dijo el cantautor Noel Nicola en entrevista a Guillermo Villar acerca del tema musical Cuba va “fue una pieza solicitada al grupo, por el cineasta inglés Félix Green, como tema para un documental del mismo nombre”.

“Silvio, Pablo y yo —dice Noel— nos pusimos de acuerdo en la casa de Sergio Vitier en una tonalidad, en un ritmo beat cubano y en hacer cada uno de nosotros una estrofa además de un posible estribillo. A los tres días ya estaba hecha la canción. La estrofa de Pablo tenía más bien carácter de introducción, la mía de cuerpo central y la de Silvio conclusiva”. 

Acerca de este fenómeno cultural que constituyó, entre muchos aciertos, la banda sonora de la realización cinematográfica desde la joven Revolución cubana, el musicólogo Roberto Valera, puntualizó que en el ICAIC por esos tiempos, no sólo se hacía cine, “la institución formaba a cada uno de los que estaban ahí y gracias a su política en contra del dogmatismo y la rigidez cultural, se llegó a crear una agrupación de ese elevado nivel”.

Tres generaciones de trovadores e intérpretes han bebido de esa esencia e igualmente miles de personas de Cuba y el mundo crecieron escuchando sus canciones imperecederas, con influencia en la apreciación estética y el pensamiento, de la cual fue una parte importante la presencia de Pablo Milanés, quien desde el GESI, contribuyó al enriquecimiento del universo musical, espiritual y la conciencia social.

A través del tiempo, decenas de álbumes conforman el catálogo discográfico de Pablo Milanés, uno de los tesoros musicales más ricos de Latinoamérica, escuchado en actuaciones en todos los continentes.

De igual forma, sus canciones han sido interpretadas en conciertos y grabadas por artistas de la talla de Silvio Rodriguez (Cuba), Joaquín Sabina (España), Soledad Bravo (Venezuela), Simone (Brasil), Tania Libertad (Perú), Manuel Mijares (México). 

También Ana Belén, Víctor Manuel, Amaya Uranga, Caco Senante, Joan Manuel Serrat, Miguel Ríos, en España. 

En Cuba, lo interpretan en versiones inimaginables, casi todos los artistas, en diferentes géneros musicales. Por ejemplo, Raúl Torres, Xiomara Laugart y Anabel Rodríguez.

La muerte del compositor e intérprete Pablo Milanés entristece el universo de la Música Popular Brasileña (MPB), porque dejó lazos y afinidades musicales con Chico Buarque y Milton Nascimento. 

Prensa Latina refiere que la canción Yolanda, compuesta por el cantautor cubano en 1970, en alabanza a la entonces mujer Yolanda Benet, que acabara de dar a luz a la hija de la pareja, ganó versión en portugués, escrita por Chico Buarque y grabada por Simone en 1984 en el álbum Desejos en dueto con el propio Chico.

Vale destacar que en el álbum Amar, de 1981, Simone ya había grabado Yo no te pido, canción lanzada por Pablo Milanés en 1977. 

La versión fue impulsada cuando Chico Buarque cantó Yolanda junto a Pablo en el concierto de noviembre de 1983 en la casa de shows Canecão, en la ciudad de Río de Janeiro, precisa el blog del periodista Mauro Ferreira.

“El espectáculo fue captado para dar origen al álbum Pablo Milanés en vivo en Brasil, lanzado en 1984, con participación del artista brasileño en las canciones Yolanda, Pedazo de mí (Chico Buarque, 1978) y Homenaje (Pablo Milanés, 1983)”. 

A propósito, el periodista reseña que la conexión de Pablo Milanés con Chico y con Milton Nascimento ocurrió mucho antes, cuando el apogeo de la MPB en la década de 1970, género que enfrentó el régimen militar brasileño instaurado en 1964.

Según el comunicador, Pablo Milanés fortaleció lazos con Chico y Milton, ambos involucrados en la lucha brasileña contra la dictadura de 1964, justo por haber sido uno de los integrantes más influyentes de la Nueva Trova cubana.

Milton Nascimento grabó Canción por la Unidad Latinoamericana, de la autoría de Pablo Milanés, en 1976. Fue incluido en el álbum “Clube da Esquina 2”, realizado en 1978. Entre Nascimento y Chico Buarque comienzan en español y termina en la inédita versión en portugués.

Chico Buarque, también internacionalizó la emblemática versión en portugués del poema “De qué callada manera”  de Nicolás Guillén, cantado originalmente por Pablo Milanés en 1975. Fue conocida: “Como si fuera la primavera”, en el álbum Chico Buarque, de 1984.

En ese sentido -destaca Prensa Latina- el comentarista Ferreira enfatizó que los lazos de Pablo Milanés con la música brasileña son indestructibles y se renovarán siempre que un latinoamericano invoque el credo musical y social que el artista cubano enseñó o simplemente haga una declaración de amor, romántica, sin buscar la forma justa. 

Una semana antes de su fallecimiento, las redes sociales fueron el escenario para el amoroso homenaje a Pablo Milanés, porque cada uno de los cubanos desde dentro o fuera de la isla tiene a “su Pablo”, su canción y su vivencia asociada al decursar del tiempo virtuoso que le tocó vivir. 

Su exquisita impronta musical pertenece a esas tres generaciones de cubanos y personas de todo el mundo que más allá de admirar, veneran su poética y melodiosa voz.

El cantautor cubano Silvio Rodríguez homenajeó a su colega de guitarra, canto y vida, Pablo Milanés, con la publicación en su blog de la letra de «Pablo», una canción inédita que le dedicó al compositor. 

«Te conocí rasgando / el pecho de la muerte un día. / Tú no sabías nada / y eras tú quien la llevaba / de la mano», reza la primera estrofa del tema y del que se conoce una grabación casera subida a la plataforma YouTube en 2020.

“Desde los inicios de esta amistad, se consolidaron muchos sentimientos y admiración recíproca entre Pablo y Silvio. Recorrieron enormes distancias por muchos países, llevando el canto y la solidaridad doquier llegaban. En 1969, Silvio escribió esta canción para el entrañable amigo Pablo Milanés y hoy la comparte en su blog”, refiere en la página de Facebook Zurrón del Aprendiz – Silvio Rodríguez.

Pablo

Te conocí rasgando

el pecho de la muerte un día.

Tú no sabías nada

y eras tú quien la llevaba

de la mano.

Y así tú seguirás,

sin reparar en tu ventaja:

que eres tú quien la lleva,

quien la doma y la amortaja,

caminando.

Eres un espacio que se vuelve

sin espina y que se pierde

en la alegría de volverse.

Pero ya tu voz se está quedando,

ya tu mano está grabando

todo un nombre con sus dientes.

Quién que no haya visto la tristeza

con sus cuatro mil cabezas

puede oírte con descanso.

Quién que no haya amado largamente

y convivido con lo extraño

de este tiempo sin remansos.

Te conocí pegado

a la pared del cielo un día.

Ibas llevando entonces

bajo el brazo una guajira

y caminando,

caminando.

(1969)

Cómo explicar la travesura del Universo y sus inexplicables causales. Pablo Milanés murió el 22 de noviembre del 2022, en el Día del Músico, bajo su patrona Santa Cecilia.

Tal vez ningún otro cantante estaba más vinculado musicalmente a Pablo Milanés que Silvio Rodríguez, quien define al amor “como una necesidad, como un camino que se escoge”.

Ambos sacaron un disco en 1984, a partir de su concierto conjunto en Argentina llamado «En vivo». En 1985, Silvio participó en el larga duración «Querido Pablo». Igualmente lo hicieron sus admirados Joan Manuel Serrat y Mercedes Sosa.

Varios diarios internacionales, han destacado el amplio catálogo musical de Pablo Milanés, del cual citamos a ENDI.com

– “La vida no vale nada” (1976)

Trabajo en el que se incluye “Para vivir”, “Hoy la vi” y la famosa canción política “Yo pisaré las calles nuevamente”, un canto a la esperanza escrito tras el golpe de estado de Augusto Pinochet, en Chile, y que ha sido hoy uno de los temas más compartidos en las redes sociales por sus admiradores.

– “No me pidas” (1978)

Con el álbum “No me pidas”, Milanés canta temas clásico como “Yo no te pido”, “Años” o “Son de Cuba a Puerto Rico”.

– “Yo me quedo” (1982)

Publicado en Cuba, este álbum agrupa la mítica canción Yolanda, dedicada a Yolanda Benet, su segunda esposa y madre de sus tres primeras hijas, Lynn, Liam y Suylén.

De todos sus temas, ha sido Yolanda -compuesta en 1970- el más cantado por él a lo largo de más de cinco décadas de trayectoria artística, hasta convertirse en un himno. Este trabajo también incluye “Amo esta isla” o “Yo me quedo”, entre otras.

– “Comienzo y final de una verde mañana” (1984)

Un disco que incluye la emblemática canción “El breve espacio en que no estás”, un tema que habla de esos amores que no son perfectos.

– “Querido Pablo” (1985)

“Pablo querido”, que salió a la venta en 1985, es un trabajo de dúos con 20 canciones entre las que destaca “Amor”, “Yo tuve un hermano” o “Tengo”. Junto a Milanés, cantaron artistas como Ana Belén, Mercedes Sosa, Joan Manuel Serrat, Silvio Rodríguez y Víctor Manuel, entre otros.

Para los que protagonizaron las motivaciones de cambio social en Latinoamérica, en la década del 70 la canción de la Nueva Trova cubana fue como un escudo artístico de lucha en un mundo dividido. Pablo Milanés, fue uno de esos artífices: “Pobre del cantor de nuestros días, que no arriesgue su cuerda por no arriesgar su vida”.

Familiares, amigos y admiradores de Pablo Milanés dieron su último adiós este 23 de noviembre en la Casa de América de Madrid, España, sitio donde se encontraba al momento de su muerte.

En La Habana, como un mundo paralelo donde no lo dejan morir, cientos de personas cantaron en el Pabellón Cuba cada una de sus canciones, interpretadas por sus amigos trovadores, más los hijos y los nietos de los de entonces. Una muestra de cómo se hizo inmortal en vida.

Por allá, en otro parque, jóvenes que lo admiran se abrazaron, lloraron y cantaron al Pablo de todos. Guitarra en mano caminaron hasta la sede de PM records, su espacio en el Vedado capitalino, donde se abrió un libro que el pueblo cubano ha ido colmando de expresiones de amor profundo, en cada breve espacio en que no está.

Pablo Milanés. Foto/TeleSur

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