Geopolítica
Primero de dos artículos.
Por Antonio Camacho
Para Prensa Sin Censura
Debemos aprender del acontecer histórico que en el momento menos oportuno nos puede sorprender lo inimaginable. ¿Quién imaginaba la caída de la muralla de Berlín, de la Unión Soviética y el ataque a las Torres Gemelas, entre tantos otros eventos?
En sus 224 años de existencia, la “democracia estadounidense” ha pasado por diferentes etapas evolutivas:
1. Democracia esclavista –Nació como una réplica de la democracia imperialista romana de potentados esclavistas donde los únicos que tenían derecho al voto eran los propietarios. Hasta el águila, arquitectura de edificios gubernamentales, haciendas de esclavos con sus jardines y esculturas, peleas a estilo gladiador -individualizadas para evitar que los neo-gladiadores se organizaran contra el poder- fueron copiadas de la antigua Roma.
En EE. UU. el monopolio del sector financiero que a la vez monopoliza los principales medios de difusión está controlado mayoritariamente por el capital judío.
2. Democracia semi esclavista –Durante la sangrienta Guerra Civil, donde el Norte proclamó la abolición de la esclavitud no por civilización y humanismo sino por oportunismo militar, la democracia esclavista dio el brinco altruista a la democracia cosmetizada del doble rasero. El Norte adoptaba una política más o menos clara sobre la esclavitud, pero que, para no exacerbar las fricciones con el Sur, se hacía de la vista larga a sus prácticas y crímenes esclavistas. Prácticas que de diversas maneras se alargaron hasta nuestros días, aunque en el 1964 se aprobara la Ley de Derechos Civiles y los negros pudieron votar por primera vez.
3. Democracia imperialista semi esclavista –Impulsada por la Doctrina del Destino Manifiesto y la invasión y saqueo del territorio mexicano, 1845-1848. Ante la expansión imperialista era necesario incorporar a todos los hombres blancos como auténticos ciudadanos del imperio. En el 1856 se le concedió el voto, aunque no fueran propietarios. 58 años después, la significativa participación femenina durante la Primera Guerra Imperialista Mundial 1914-1916, resaltó la necesidad nacional de incorporar a la mujer en toda la cadena de la logística militar y abrió el camino a que se aprobara su derecho al voto por enmienda constitucional en 1920.
Es necesario señalar que, independientemente de la extensión del derecho al voto en EE. UU. al resto de la población y el reconocimiento de ciertos derechos civiles, -concesiones dirigidas a neutralizar el descontento de los trabajadores y mantener el estatus quo-, la democracia estadounidense desde sus orígenes ha sido, con todos sus matices, una democracia plutocrática. El estado siempre ha estado bajo el control de los más ricos donde los sectores industriales y financieros bajo el ala bipartidista se han turnado en el control de la arquitectura del poder. Sin embargo, en las últimas décadas el sector financiero ha tenido el rol protagónico; rol que alcanzó su clímax en la crisis financiera del 2008 bajo la presidencia de Barack Obama cuando, ante las pérdidas de sus capitales por sus mismas prácticas depredadoras, como rescate, se pusieron a su disposición las arcas del estado.
4. Democracia Imperialista Mafioso-Sionista –En EE. UU. el monopolio del sector financiero que a la vez monopoliza los principales medios de difusión está controlado mayoritariamente por el capital judío. Control y poder que ha dado paso a la democracia actual estadounidense, la democracia mafioso-sionista o la democracia de la clase Epstein, como se le ha estado llamando. Como ha quedado plasmado en los documentos de Epstein, está dirigida por depravados -mafiosos, violadores, pedófilos, cocainómanos-. Y es evidente, por la manera en que Israel arrastró a Estados Unidos a la agresión contra Irán, que está controlada por el lobby sionista.

