El reto de testimoniar ‘el sabor de Cristo’ en el orden temporal

Semana Santa

Por José Alayón

Para Prensa Sin Censura

Ayer Domingo de Ramos meditaba en esa entrada triunfal de Jesús a Jerusalén y como el reclamo a voz de aquel pueblo era uno para liberarse del yugo romano que los oprimía.

Lamentablemente, en ese preciso momento el pueblo, aunque reconocía a Jesús como mesías, no reconocía la obra en favor de la humanidad que estaba comprometido a hacer.

Tal como en el pasado, el profeta Habacuc reclamó a Dios por el sufrimiento de su pueblo y Dios le expresa que en su tiempo iba a obrar, que lo pusiera por escrito y que acogiera la fe para vivir en paz por encima de sus circunstancias.

Aquel pueblo que lo acogió en esa entrada triunfal lo cambió por un Barrabás que ofrecía una solución rápida, sin esperar el tiempo de Dios.

Los retos que atraviesa Puerto Rico hoy son muchos, pues no solo somos oprimidos por una nación que no solo nos ha sometido a la indignidad de un coloniaje, sino que se nos impone un sistema económico que privilegia a unos pocos con poder económico, causando mucho sufrimiento a nuestro pueblo, cuando observamos esa cara de Puerto Rico que se esconde y se pretende invisibilizar y cuando los que nos gobiernan aspiran tener un Puerto Rico sin puertorriqueños.

Es entonces que la fe nos consuela, nos fortalece y renueva nuestras fuerzas, para alzar esa voz profética, muchas veces entre las tumbas blanqueadas, iluminando con esperanza y paz aún en la peor circunstancia.

Cómo cristianos somos la sal del mundo y en este mundo desabrido por excluir personas de Dios, por abandonar al pueblo en las injusticias y la desolación, es el momento de dar sabor a Cristo.

Que el Señor les continúe bendiciendo.

Foto/FB

Deja un comentario