Educación
La APPU, como sindicato docente, compuesto de académicos de todas las ideologías políticas, expresa su profunda indignación con la manera en que la presidenta Zayira Jordán Conde ha utilizado a la UPR de rehén en la guerra politiquera entre la gobernadora y el presidente del senado. El ejemplo más reciente, (la destitución de cinco Rectores durante pleno curso del semestre), demuestra que pone las lealtades políticas por encima de la estabilidad del sistema universitario. Esto es un claro ejemplo de la intromisión político-partidista en la gobernanza universitaria por parte de quien carece de apoyo y legitimidad interna y está buscando, desesperadamente, algo de relevancia política externa.
Desde la APPU, denunciamos la pobre gestión de la presidenta de la UPR con los diferentes gremios, y sobre todo con la docencia, a quien no escucha ni atiende, y a quien le ha cerrado hasta las rejas de Administración Central. Pero, sobre todo, denunciamos este último acto de prepotencia de Jordán Conde, al descabezar y desestabilizar a 5 recintos de la UPR de un porrazo. A nadie engaña. Por el contrario, sabemos que, lejos de fortalecer a la Universidad, sus acciones profundizan más la crisis y la precariedad. Con esto, los esfuerzos que hace la docencia a diario, por mantener a flote la principal institución del país, se echan a pérdida. Sus decisiones son claramente anti-académicas. Estos actos improvisados e injustificados evidencian un patrón de administración arbitraria y caprichosa que debilita la autonomía universitaria y erosiona la confianza de toda la comunidad académica en quienes dirigen nuestra institución.
Lo más insultante es el momento seleccionado. No es casualidad que esto ocurra mientras, en la legislatura, interrogan a Francisco Domenech, persona que atornilló a la presidenta en la UPR. ¡Que no insulten nuestra inteligencia! Esto no es parte de un plan de reestructuración pensado y elaborado, esto es claramente un paredón de fusilamiento de un bando político desesperado y una movida de quien se quiere hacer relevante en el tablero político del gobierno. El bando de la presidenta de la UPR, que es el bando de la gobernadora Jenniffer
González, está en la mirilla del país y nos está usando como comodín de guerra. Cree que sus acciones no tienen consecuencias, confiada en el respaldo del Ejecutivo. A quien menos le conviene esto, es a la UPR.
Es inaceptable que las luchas internas de los partidos se trasladen a la UPR de manera tan burda y de tan mal gusto. ¡Nunca se había gobernado la UPR con tan poca visión! Quienes estudiamos y trabajamos en la UPR no podemos permitir que la Universidad sea utilizada en una guerra de trincheras, entre los bandos más corruptos del país. ¡Somos académicos primero, y exigimos YA una reforma universitaria que fomente la excelencia académica, la sana administración, y nos cobije de estas guerras partidarias que nada tienen que ver con la misión de la Universidad de Puerto Rico!
Frente a este escenario, afirmamos con fuerza el poder de la comunidad universitaria cuando cierra filas. La historia de la UPR demuestra que la unidad —de estudiantes, docentes y personal no docente de todas las ideologías— es capaz de frenar abusos y abrir los verdaderos caminos de transformación.
Convocamos a la comunidad académica, sin distinción de afiliación política, a organizarse y actuar contra los enemigos internos y externos de este proyecto de país, que es la UPR. Hoy, la Presidenta de la UPR es enemiga de la UPR. Es momento de actuar con firmeza, de exigir transparencia y de defender la Universidad como espacio de pensamiento crítico, servicio público y de país.
Dra. María del Mar Rosa Rodriguez
Presidenta APPU Nacional y catedrática en UPR Cayey

