Comunidad
JAIME TORRES TORRES
PRENSA SIN CENSURA
En año de primarias y eleciones, los candidatos a la alcaldía de Ceiba y al Distrito 36 llegan a Aguas Claras a pescar votos, aunque tengan que respirar el hedor que emana de las alcantarillas que se desbordan de aguas sanitarias cuando llueve copiosamente.
Termina el proceso electoral y usted no vuelve a ver a Marissa Jiménez, Johnny Méndez y Samuel Rivera Báez, aunque los vecinos de la Calle Guayacán de Aguas Claras en Ceiba se cansen de llamar a sus oficinas.
Como la costa y los campos de Ceiba, colindantes con El Yunque, Aguas Claras es apetecido por los dueños del capital extranjero. [Queda a pasos del terminal de lanchas en Roosevelt Roads y de la Playa Los Machos]

Descuidas las infraestructura; ignoras los reclamos de los vecinos y como son adultos mayores -en su mayor parte con achaques y enfermedades- prefieres que se cansen y mueran, para luego declarar estorbos públicos parte de sus terrenos y bienes inmuebles para expropiarlos, retenerlos o venderlos al mejor postor.
Eso se llama Gentrificación 101. Y los vecinos están conscientes de la bayoya partidista, por lo que han decidido denunciar la situación a Prensa Sin Censura porque no aguantan más el problema de mosquitos, roedores, caca y pestilencia en Aguas Claras.
“Bajan aguas con excreta a mi casa; hay que palear toda la acumulación de lo que sale del hoyo que hay en la calle. Estoy enferma; mi cocina queda cerca de eso y la peste afecta mi salud mental y física”, dijo la señora Maritza Martínez.
Reveló que ha denunciado el problema a la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) y a la oficina del alcalde Samuel Rivera Báez.
“Fui a la alcaldía y le dije que necesitaba su ayuda. Me dijo que sí y todavía estoy esperando a Samuel Rivera. Alcalde, usted me dijo que su palabra vale mucho. Todavía lo estoy esperando para que vea lo que está pasando. Usted está ahí para representar a Ceiba”, sostuvo Martínez, de 64 años.
En la Calle Guayacán de Aguas Claras residen en su mayor parte adultos mayores, algunos encamados, como la anciana Eneida.
Su familia insiste que se debe sustituir la tubería, que está oxidada y se quebranta a través de la Calle Guayacán.
Otro vecino, don Josean, recordó que el problema no se resuelve con asfalto, sino sustituyendo la tubería, colocando un nuevo manhole y ubicando una alcantarilla en el hueco cubierto con madera descompuesta por la humedad.
“Estas aguas sanitarias corren por toda la calle”, dijo Josean.
“Los vecinos hemos ido a la alcaldía porque uno trabaja allí y ni caso han hecho”.
Prensa Sin Censura también conversó con la octogenaria Gladys Millán. “Soy una persona enferma de los pulmones y tengo que estar dándome terapias y eso me hace daño. Hace tiempo, como cuatro años, que estamos con esta situación y no la arreglan”.
La vecina de Aguas Claras finalizó dirigiendo unas palabras al alcalde Samuel Rivera Báez.
“Don Samuel, espero que haga algo por nosotros. Aquí vivimos ancianos; gente enferma; que nos ayuden y arreglen esta situación. Esto, cuando llueve, también me da miedo porque la tierra se ablanda y aquí hay socavones. También corren peligro las casas”, concluyó la señora Millán, residente durante los pasados 34 años en Aguas Claras, Ceiba.
